En la industria de la automoción hay auténticas joyas que han dejado huellas imborrables en la industria. Ya sea por su rendimiento, calidad precio o, simplemente, por lo que significan para una compañía, lo cierto es que existen denominaciones que deberían ser retiradas del mercado como si de dorsales de la NBA se tratase.

BMW, por supuesto, dispone de su propia lista de modelos que marcaron época. Por descontado está incluir en su rama más gloriosa los primeros modelos bajo la firma Motorsports. El clásico M1 o la generación E30 en su versión más aspiracional marcaron la pauta por la que actualmente se rigen, por ejemplo, los M4 GTS o los M5 de última generación.

El BMW Isetta o su versión 600 son un emblema para la firma alemana

Ahora bien, volvamos de nuevo al mundo terrenal. Seamos sinceros, ¿de verdad hay alguien que no sepa qué significa la denominación Isetta dentro del mundo BMW? Este curioso automóvil, aunque parezca mentira, entró en los planes estratégicos de la firma tras los duros años de la Segunda Guerra Mundial.

El más conocido como coche de Steve Urkel es uno de los automóviles más simpáticos de la historia. Entre sus aptitudes no estaba el espacio interior, las prestaciones o el consumo, pero pese a todo ello, fue el carisma lo que lo convirtió en uno de los emblemas de BMW. Ahora bien, ¿quién podría imaginar que volvería a ser producido una versión de estas características?

En China, país experto en las imitaciones, se ha decidido llevar a cabo de nuevo el proyecto de producción de uno de los iconos de la automoción de mitad del siglo pasado. Sí, es cierto que su nombre actual será, tal y como se puede leer en Jalopnik, BMW 600 – Eagle EG6300K.

Una copia que basará su tren de potencia en la electricidad

En China está poniéndose muy de moda la compra de vehículos eléctricos. La potencia, prestaciones o capacidad de la batería poco importa en pleno auge de la conducción eléctrica. La demanda del país asiático está pidiendo a gritos la movilidad alternativa con independencia, por así decirlo, de la calidad de los mismos.

El BMW Isetta fue uno de los coches más carismáticos de mitad del siglo pasado. Jalopnik

Precisamente es aquí donde destaca el automóvil que guarda un gran parecido con el Isetta tradicional. Esta nueva versión del mismo apenas incluye soluciones alternativas de seguridad, pero sí garantiza un transporte completamente sin emisiones. Ahora bien, ¿en qué valores no estamos moviendo?

El Eagle EG6300K no tendrá como base de diferenciación los datos dinámicos o prestacionales

El Eagle EG6300K dispone de una motorización puramente eléctrica compuesta por baterías situadas sobre el chasis. El pequeño motor eléctrico que incluye es capaz de generar en torno a 5 CV de potencia, lo cual solamente le permite alcanzar unos 60 km/h, suficientes para realizar trayectos en pleno ámbito urbano.

De hecho, posee una capacidad de baterías que alcanza los 72 kWh, lo cual le permite circular durante un máximo de 75 millas, es decir, unos 120 kilómetros de media. Tal y como puedes comprobar, esto supone poder realizar muchos trayectos en el marco de la ciudad por varios días, lo cual lo convierte en una interesante alternativa para muchas familias.

Por qué el sucesor del Isetta será un éxito en ventas

Su diseño es jovial y, sobre todo, de marcada personalidad. No obstante, su principal diferenciación es que cuenta con importantes ventajas sobre todos modelos con los que comparte mercado.

El sucesor del BMW 600 será una imitación china que contará con un motor eléctrico como fuente del movimiento. Jalopnik

Es cierto que su principal diferenciación es que ya cuenta con la aceptación del público por la simpatía que siempre ha caracterizado al Isetta, pero su funcionalidad económica es su verdadera reseña. De hecho, posee diferentes variaciones respecto al modelo del que partió la idea de producción.

En esta ocasión, el proyecto ha decidido prescindir de la utilización de la puerta delantera, puesto que no era útil por motivos de seguridad. Del mismo modo, solamente está disponible en una versión de 4 puertas, por lo que más bien habría que compararlo con el BMW 600, la versión familiar que fue producida también por el fabricante alemán.

La versión china eléctrica será competitiva en un segmento eléctrico creciente

El diseño de este nuevo referente chino espera contar con una demanda a la altura de las expectativas, pero con un precio racional no le faltará competencia. Su simpatía en el mercado le valdrá una distinción para competir y su flexibilidad para adaptarse al público será su principal diferenciación.

Así pues, habrá que seguir atentos para ver cómo es la evolución de una de las novedades más llamativas de los últimos meses en materia eléctrica. ¿Será un éxito? Para saberlo habrá que esperar unos meses, solo así se podrá comprobar cuál es el verdadero alcance de esta curiosa propuesta.