Los hackers están usando un nuevo método para robar coches: el punto débil son los faros

El dispositivo accede directamente al bus CAN del coche y puede desactivar todos los inmovilizadores.

Los hackers están usando un nuevo método para robar coches: el punto débil son los faros
Con pulsar un botón los ladrones pueden bajar las ventanillas e incluso desbloquear las puertas. Imagen: Bing Image Creator
Publicado en Motor

El mundo del motor está adoptando la tecnología más puntera, ahora más que nunca. Hay modelos que son más parecidos a un ordenador con ruedas que a otra cosa, y frente a las innumerables ventajas que eso presenta, también hay unos riesgos. Tesla se ha metido en un buen lío más de una vez por fallos en la conducción autónoma, y por lo vulnerables que pueden ser a veces sus sistemas de seguridad ante ataques informáticos.

Si está conectado, puede hackearse. Nuevos reportes han arrojado luz sobre una nueva técnica para robar coches que utiliza un dispositivo que puede conseguirse online fácilmente. Si sabes dónde buscar, puedes hacerte con él por tan solo 2.000 dólares, y sirve para vulnerar la seguridad de un gran abanico de coches, también de alta gama.

Los nuevos modelos empiezan a reforzar la seguridad en sus cierres, en puertas y ventanas, sin embargo ahí no es donde se instala el dispositivo trampa. Los expertos en automoción Ian Tabor y Ken Tindell contaban en The Telegraph la facilidad con la que estos dispositivos pueden comprometer la seguridad de un coche. Tabor se hizo con uno de ellos, y confiesa que en tan solo 30 segundos pudo hackear su Toyota RAV4:

“Cuando conectas esta cosa, el motor comienza a hacer zumbidos mientras desarma el inmovilizador. Con solo pulsar un botón, las puertas se desbloquean, y los ladrones ya pueden acceder al vehículo y marcharse"

El punto débil de los coches está en la parte frontal, bajo los faros

Pero...¿Dónde se conecta este dispositivo? Ese es el punto clave, y es lo que lo hace tan peligroso. El dispositivo está diseñado para conectarse al cableado oculto bajo los faros o el parachoques del automóvil. Forzar esta zona es más sencillo, y una vez conectado, el dispositivo ataca directamente contra el bus CAN. El bus CAN es una red informática interna que se encarga de controlar los sensores de todo el coche, y si se ve comprometida, la seguridad de todo el vehículo falla.

Con el dispositivo conectado los hackers solo tiene que pulsar un botón para bajar las ventanillas, abrir las puertas y desactivar todos los inmovilizadores. Ni siquiera los coches de alta gama se libran de su método, ya que los delincuentes que los venden online presumen de que funcionan en marcas como Ferrari, Rolls-Royce, Lamborghini y más.

El mayor número de incidencias con estos dispositivos se han registrado en Reino Unido, pero teniendo en cuenta la efectividad del sistema, lo más seguro es que se extienda rápido por Europa. Por desgracia no hay nada que los conductores podamos hacer por el momento, más allá de tener mucho cuidado al escoger dónde aparcamos los coches por la noche.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!