La mayoría me dicen que lo hago porque soy muy aficionado al motor pero creo que es una excusa barata. Y es que hoy en día sigo quedándome perplejo a la hora de comprobar que muchos conductores no se molestan en examinar el nivel del líquido empleado para refrigerar el motor.

El mantenimiento del automóvil, perdiendo unos pocos minutos cada cierto tiempo, te puede librar de sufrir alguna avería seria en el futuro.

Algunas revisiones simples pueden ahorrarte grandes averías

Un simple gesto como abrir el capó y comprobar el depósito correspondiente puede ahorrarnos un gran disgusto, amén de otro simple gesto como es el de llevar una simple botella de agua en nuestro coche para sacarnos de más de un apuro.

Siguiendo algunos consejos muy sencillos podrás alargar la vida de tu coche, ¿por qué no les echas un vistazo? A continuación podrás despejar todas tus dudas referentes a la refrigeración del mismo.

¿Tan importante es el sistema de refrigeración de un vehículo?

No revisar de vez en cuando el sistema de refrigeración, puede causar grandes averías. ABC

Para entenderlo piensa en lo siguiente: cuando haces un esfuerzo, tu cuerpo suda. Esta es la manera de mantener su correcta temperatura y, cuando hace frío, te abrigas para que tu temperatura corporal se mantenga evitando así una hipotermia. Con los motores pasa algo parecido.

En movimiento, según Actualidad Motor, la temperatura ideal suele rondar aproximadamente los 90 grados, dependiendo del tipo de propulsor y su capacidad. Una vez alcanzada dicha temperatura, y para evitar que se eleve, se abre un termostato que permite que circule el líquido empleado para la refrigeración.

Este artículo tratará de explicarte las cosas de una forma sencilla, no voy a soltarte un tostón sobre cómo funciona dicho sistema. Lo que si tienes que tener en cuenta es que es recomendable que compruebes los niveles del depósito al menos una vez al mes, algo de lo que se volverá a hablar más adelante. Si detectas que su nivel desciende demasiado de una vez a otra, es más que probable que tenga alguna fuga el circuito.

Se recomienda comprobar los niveles del depósito periódicamente

Del mismo modo, vigila el indicador de temperatura de tu automóvil cada vez que circules y no dudes en visitar a un taller si la aguja sobrepasa los 90 grados. Este medidor parece tener un papel residual ya que parece estar siempre en la misma posición por lo que si notas que no está en el lugar de siempre pasados unos minutos, es que hay algo que va mal.

Ahora bien, a la hora de saber qué tipo de líquido emplear nos encontramos ante una eterna duda que ha dividido a los conductores. ¿Es mejor emplear agua o líquido anticongelante? A continuación vamos a poner las cartas sobre la mesa para aclarar cualquier duda que te haya podido surgir.

Qué pasa si empleo agua

Seguramente, habrás oído y leído en medios como el diario Excite que no debes usar agua para refrigerar el motor de tu coche, y que debes emplear líquido anticongelante. Pues bien, en primer lugar, dejar bien claro que no pasa nada si empleas agua.

Ahora bien, si lo haces, evita a toda costa usar agua de grifo ya que, como bien dice Actualidad motor, su volumen de cal puede ser perjudicial para tu motor incrementando las posibilidades de sufrir una costosa avería.

Por eso, en vez de ello, procura emplear agua destilada, tal y como recomienda la organización RACE. La puedes encontrar en el supermercado o generarla tú mismo. ¿Cómo? Es la misma que desprende cualquier aparato de aire acondicionado.

Sin embargo, aunque el uso de agua sea perfectamente compatible siempre y cuando no la eches en el depósito equivocado, debes tener en cuenta que debido al oxígeno que posee, la presión y el calor que produce a largo plazo puede provocar corrosión en las cañerías metálicas según IONIS, además de afectar las mangueras y cámaras del motor.

Qué pasa si empleo anticongelante

Tanque en el que se alberga el liquido anticongelante. Autonocion

Antes de entrar en materia es importante aclarar algo urgente. ¿Es lo mismo el líquido refrigerante que el líquido anticongelante? Como su nombre indica, el refrigerante ayuda a refrigerar el motor tal y como apunta Euromaster, mientras que el anticongelante, al tener un punto de congelación más bajo, ayuda al encendido y a proteger de la corrosión al circuito, del mismo modo que explica Feuvert.

Sin embargo, los líquidos anticongelantes vienen con las dos funciones, por eso, para salir de dudas, lo mejor es leer las instrucciones que trae en la etiqueta el recipiente.

Y ahora llegamos a la eterna duda. ¿Merece la pena gastarse unos euros de más y emplear anticongelante en vez de agua? Ante todo, destacar que tu motor no va a funcionar mejor ni tendrá mejores prestaciones si empleas uno u otro producto.

Eso sí, al contar con químicos especiales como el etilenglicol, el anticongelante controla los cambios térmicos, dando un equilibrio entre temperatura sin dañar el motor. Dicho de otro modo, cuando está caliente evita que se evapore y, gracias a sus propiedades, permite que no se congele a temperaturas bajas, por debajo de los 0ºC, tal y como informa Estrucplan.

El anticongelante aumenta los márgenes de evaporación y congelación del agua

Recuerda que el agua se congela a 0 grados y se evapora a 100 grados, mientras que el anticongelante es un producto preparado que le otorga un mayor rango de temperatura entre la congelación y la ebullición, siendo los más frecuentes los diluidos con unos intervalos de 10%, 25% y 50% con el objetivo de bajar el punto de congelación del agua, según informa HB.

De todos ellos, el más recomendable para organizaciones como Endado es el que tiene un 50% de concentración al soportar temperaturas de hasta -37ºC, y en todo caso, no emplear un anticongelante con una concentración inferior al 25%, ya que puede provocar problemas de corrosión a lo largo del circuito por el que transcurre el líquido en el interior del motor.

¿Y por qué los anticongelantes son de diferentes colores?

Existen de varios colores resultado de políticas de marketing de los fabricantes. Guicar Auto

Es sin duda un asunto que también ha traído muchos quebraderos de cabeza. La mayoría de los conductores piensan que las propiedades de un anticongelante están relacionadas con su color, y que si mezclamos este producto de distintos colores la consecuencias pueden ser catastróficas. Nada más lejos de la realidad.

Todos los anticongelantes tienen el mismo ingrediente activo de glicol de etileno, el cual protege contra la congelación y cuyo punto de ebullición es más alto que el agua, por lo que también ayuda a mantener el intercambio de calor entre tu radiador y tu motor de manera más eficiente.

El color solo es eso, color, y su razón de ser es meramente comercial tal y como defiende Autonocion. Si un fabricante tiene anticongelante verde es porque algunas personas les gusta más este que el rojo o el azul. Del mismo modo, un fabricante procurará tener de varios colores para agradar la vista de un mayor número de clientes.

Del mismo modo, ante una fuga, sería más sencillo detectar que el líquido que se está perdiendo es el refrigerante y no otro, pudiendo saber con más precisión dónde está el posible agujero.

Por eso, el porqué no se debe mezclar un anticongelante con otro obedece más bien a la protección extra que ofrecen en relación a la corrosión, lo cual nada que ver con el color.

Así pues, tras informarte de la teoría, pasemos a la práctica con este vídeo en el que la empresa Olipes, fabricante destacado del sector, te ofrecerá una visión sobre cómo funcionan las reacciones químicas presentes en el líquido anticongelante. La explicación que ofrece es muy intuitiva y fácil de entender para cualquiera de nosotros.

¿Cada cuánto se recomienda cambiar el líquido anticongelante?

El líquido anticongelante, en cualquiera de sus variedades e independientemente del color que se haya elegido, no pierde su principal condición para lo que está fabricado con el paso del tiempo.

Seguirá manteniendo su función de forma brillante pero sí es cierto que otros componentes podrían perder parte de sus cualidades, pudiendo anticipar una corrosión y oxidación prolongada de las paredes de los conductos por los que circula el líquido, del modo que argumenta Euromaster.

La corrosión y oxidación son los problemas a evitar

Debido a que entra en acción cuando el coche llega a una temperatura determinada, lo lógico sería pensar, tal y como apunta la sección de motor del diario ABC, que no deberían sobrepasarse los 40.000 – 50.000 kilómetros o los 2 años de uso. El motor, siguiendo estos consejos, lo agradecerá, aumentando su vida útil.

Por otro lado, tal y como se ha comentado un poco más arriba, no cuesta nada abrir el capó y echar un rápido vistazo para ver el nivel de líquido que queda en el tanque ya que tal y como dice el dicho, mejor prevenir que curar.

Conclusión final

A grandes rasgos, podemos decir que si no quieres gastarte unos euros de más en líquido anticongelante, tu motor no notará ninguna diferencia en su funcionamiento si decides emplear agua.

Ahora bien, a largo plazo es posible que ese dinero que te has ahorrado debas emplearlo en arreglar alguna avería relacionada con la aparición de fugas por corrosión en alguna manguera o hilo conductor, por citar un ejemplo.

Por ello, podemos decir que el empleo de anticongelante no solo es recomendable si queremos proteger todo el sistema de refrigeración de nuestro coche, sino también algo de uso obligatorio si vives en zonas donde en invierno se puedan alcanzar perfectamente temperaturas bajo cero, o donde en verano sea una auténtica osadía estar en la calle a las horas centrales de la tarde.