La movilidad eléctrica está, como quien dice, a la vuelta de la esquina. La introducción de medidas restrictivas en las ciudades y los elevados índices de contaminación está provocando que cada mes se incrementen las comercializaciones de opciones eléctricas. Ante esta situación, nuevos fabricantes están lanzándose al mercado alternativo.

Como es lógico, además de la oferta tradicional, aparecen nuevos competidores para colarse en un mercado en pleno desarrollo. Uno de los casos que más repercusión causará en los próximos años será Microlino, una empresa que ha ido creciendo a base de la concesión de licencias para operar en la industria.

El Microlino posee un diseño exterior que nos recuerda al que posee el BMW Isetta

Su concepto, especialmente diseñado para la movilidad eléctrica urbanita, se ha posicionado como una referencia en el sector. Su imagen exterior nos recuerda al BMW Isetta, uno de los automóviles más simpáticos de la historia de la automoción. Ahora bien, ¿debería considerarse a este competidor como un duro rival en la movilidad de los próximos años?

Sus prestaciones, autonomía o ausencia de recarga rápida no son algunos de sus principales atributos, pero aun así, se situará como una alternativa económica que merecerá la pena tener en cuenta. Con un precio situado cerca de los 12.000 euros, estamos ante una de las apuestas más económicas en términos de movilidad eléctrica.

Así pues, ante su plausible llegada al mercado europeo, nos disponemos a destacar cuáles son algunos de los rasgos que mejor identifican a un proyecto alternativo y pasional. ¿Quién dijo que un diseño rompedor no podría tener sentido dentro del segmento eléctrico?

Un BMW Isetta adaptado a los estándares de hoy

La compañía Microlino ha recibido el visto bueno por parte de las autoridades europeas para su producción y comercialización de este urbanita. Observando su imagen exterior, es lógico pensar que su desempeño está exclusivamente pensado para la circulación por las calles y avenidas de los núcleos urbanos. Ahora bien, ¿cómo se las gasta este pequeño eléctrico?

Tal y como se puede leer en Electrek, tan solo mide 2,4 metros de longitud. Ante estas dimensiones, no es extraño pensar que su peso está por debajo de la media tonelada, situándose en solo 450 kilogramos en vacío. Esta última cifra ya incluye el motor eléctrico y su correspondiente conjunto de baterías.

El Microlino estará disponible en 2 versiones de batería para adaptarse al cliente

En términos de autonomía, una variable fundamental para cualquier coche eléctrico, es importante destacar que cada ciclo de carga ofrecería un rango en torno a los 80 kilómetros en la versión de 8 kWh y hasta 215 kilómetros en la de 14.4 kWh. En términos de tiempo de recarga necesaria para disfrutar del máximo de autonomía, llama la atención cómo solo necesitaría unas 4 hora en total.

Tal y como cabría esperar, sus cifras de potencia máxima y aceleración no son su fuerte, pero tampoco está concebido para destacar en estos apartados. Aun así, es necesario recalcar cómo tarda un total de 5 segundos para alcanzar los 50 km/h, unas cifras discretas que no sirven en un análisis de estas características.

Un coche eléctrico urbanita a precio de saldo

La producción de esta especie de Isetta moderno se ha tenido que posponer en varias ocasiones debido a problemas relacionados con las certificaciones y estándares en materia de seguridad. Crear un vehículo cuya principal puerta de acceso y salida esté en la parte delantera ha sido una apuesta que se ha enfrentado a diversos problemas.

El Microlino ha basado su diseño en el simpático BMW Isetta de hace unos años. Micro Mobility

Ahora, completada la certificación de este producto, todo parece indicar que a finales de 2018 comenzará la fabricación en serie. Las primeras unidades se esperan que lleguen a principios del próximo año a un precio de unos 12.000 euros, pero todo apunta a que se podrá formalizar el pago en el último trimestre de este año en países como Suiza.

El Microlino podría disponer de preservas por valor de unas 6.500 unidades

La compañía ha dejado claro que la lista de espera de este producto ya se sitúa,al parecer próxima a los 6.500 encargos, pero muchos de ellos terminarán declinando la oferta al no tener que estar obligados a la compra del vehículo.

Sea como fuere, se espera que este vehículo se posiciones como una oferta que ponga en apuros a modelos ya maduros en el mercado alternativo como el Renault Twizy o el Smart ForTwo eléctricos. Habrá que estar atentos a las próximas semanas para ver cómo se producen los primeros movimientos de Microlino referentes la entrada en producción de esta especie de Isetta renovado.