La movilidad del futuro precisa de diferentes tipos de transporte para evitar saturaciones de los servicios públicos. En los próximos años, aunque en tendencia bajista, se seguirá contando con coche propio, por lo que parece que los atascos seguirán siendo la tónica general de nuestro día a día.

No obstante, es cierto que el uso de herramientas eficientes que predicen el tráfico serán capaces de reducir la congestión. Aun así, las motocicletas seguirán siendo una solución para acabar con las aglomeraciones. Ahora bien, ¿qué futuro podemos plantearse a este medio de transporte cuando su principal problema es que contaminan en exceso?

Las motocicletas eléctricas pueden llegar a contaminar más que un coche

Sí, has leído bien. Por tamaño, peso y motor, lo cierto es que emiten menos emisiones contaminantes que la inmensa mayoría de los automóviles que circulan a día de hoy por tu ciudad. Sin embargo, salvando las distancias, lo cierto es que, de forma proporcional, ciertos modelos son mucho más perjudiciales.

¿Está condenada al fracaso la motocicleta y el sector de las 2 ruedas en general? Lo cierto es que no. Ahora bien, el formato scooter y similares, destinadas a su uso en el medio urbano, debe reconvertirse, y debe hacerlo ya. ¿Cuál es el problema? Su espacio físico. Las baterías encajan en un coche eléctrico porque se pueden colocar muchas celdas sobre el chasis. En una motocicleta no.

Por ello, debe recurrirse a otro tipo de soluciones para solventar este problema. Ahora, gracias a la Universidad de Waterloo, situada en Canadá, un equipo de investigadores podría haber conseguido comprimir un equipo de baterías para mejorar las aptitudes reduciendo el espacio. De esta forma, estaríamos ante la llegada en el corto plazo de este tipo de vehículos.

Una batería de litio y azufre para potenciar la ecomovilidad

El coche eléctrico, afortunadamente, dispone de espacio suficiente para contar con conjuntos de baterías colocados de forma que ya sea posible ver autonomías de unos 400 kilómetros por cada ciclo de carga. En el lado opuesto, tan solo veíamos cómo un conjunto muy exclusivo de motocicletas habían conseguido electrificarse, a precios verdaderamente altos.

Las motocicletas eléctricas serán necesarias en la ciudad para reducir la contaminación. Spiegel

Ahora, no obstante, se ha conseguido un primer avance que podría abrir la puerta a una estandarización de alternativas eléctricas. El problema de los vehículos eléctricos es el mayor precio respecto a la competencia de combustión interna. Cuando la diferencia es de varios miles de euros, lo que ocurre en la automoción, es para planteárselo, pero, ¿y si solamente hubiesen unos cientos entre varias opciones?

Unos investigadores de la Universidad de Waterloo, con la experta en química Linda Nazar como coordinadora del proyecto, ha conseguido implementar una batería compuesta a base de litio y azufre que incrementa la potencia de un vehículo hasta en 3 veces disponiendo del mismo peso.

Los investigadores se han tenido que apoyar en tesis de casi 2 siglos de historia

Es precisamente en este último apartado donde se ha querido hacer hincapié para destacar las aptitudes de la innovación. De hecho, se ha conseguido dar con esta aparente solución a partir de una investigación realizada en el año 1845, momento que coincidía con la época brillante de la química alemana del azufre.

Los investigadores, tal y como se relata en InsideEVs, tuvieron que acudir a proyectos muy antiguos para conseguir extraer la información y dirigirla a mejorar las baterías que han sido objeto de estudio. ¿Cuál es la mayor ventaja del proyecto? El azufre es un recurso muy abundante en la Tierra.

Por qué es primordial tomar en consideración el proyecto

Una motocicleta eléctrica debería ser la opción preferida de los usuarios que deben desenvolverse por las calles y avenidas de la ciudad. Esto sirve, además, en el marco de una movilidad sostenible y sin emisiones. Otorga flexibilidad y es muy cómoda para la realización de trayectos cortos.

Torrot es uno de los principales fabricantes de motocicletas eléctricas en el mundo. 20 Minutos

¿Quién iba a decir que la innovación más destacada de los últimos meses en este segmento iba a llegar de la mano de un proyecto de mediados del siglo XIX? El planteamiento seguido copiaba, en cierto modo, una técnica para provocar la reacción química que iba a servir para estabilizar el azufre para conseguir una nueva forma de extender la autonomía de la batería clásica.

Este proyecto basa su diferenciación en la inclusión de este elemento en la ecuación del almacenamiento de la energía eléctrica. Al parecer, según se puede leer en el medio citado, el azufre siempre había perdido sus aptitudes al descargarse la batería. Ahora, en cambio, se ha conseguido estabilizar para incrementar el rango de autonomía.

Así pues, mientras que todavía deberán pasar unos meses para poder ser aplicado a la automoción y fabricación de vehículos, ya podemos hacernos a la idea de que las motocicletas del futuro encajarán a la perfección en la movilidad. De hecho, serán una pieza fundamental para garantizar la sostenibilidad.