Seguro que alguna vez has visto en Internet alguno de los miles y miles de vídeos que muestran recopilatorios de accidentes, acciones imprudentes y curiosidades que ocurren en la carretera. Por otro lado, habrás comprobado que ningún conocido tuyo, o tal vez unos muy pocos, disponen de su propia cámara en el coche.

¿Cómo es posible, por tanto, que haya tantísimos vídeos en la red? El motivo es sencillo; en muchos países es obligatorio su uso con un único fin: combatir el fraude relacionado con los seguros. Un buen ejemplo de ello, según se puede leer en Wired, es el caso de Rusia.

Rusia obliga el uso de las dashcam para registrar accidentes

Desde hace años, se decretó su obligatoriedad en la conducción para luchar contra los múltiples casos fraudulentos que ocurrían al volante. Su objetivo principal consiste en grabar todo lo que ocurre al frente para registrar cualquier posible caso de atropello o, en su caso, la presencia de un accidente de tráfico.

Este tipo de pruebas tienen su validez en juicio, por lo que para acreditar la necesidad de cobrar una indemnización, es necesario adjuntar la prueba del perjuicio. Ahora bien, en países como España, ¿dónde está el límite? ¿Es legal filmar desde el coche todo lo que ocurre frente a nosotros cuando vamos al volante?

Para ello, es de vital importancia seguir las instrucciones proporcionadas por el organismo encargado de la seguridad del tráfico, la Dirección General de Tráfico (DGT). ¿Deberían ser de obligatorio uso como ya ocurre en varios mercados? Aquí van las respuestas a este tipo de preguntas.

Dashcam, el Gran Hermano que podría ayudarte en caso de accidente

Antes de continuar con su reglamentación, es importante destacar la popularidad que ha alcanzado este tipo de cámaras. El año pasado, según se puede leer en la revista digital de la DGT, Citroën incluyó entre el equipamiento disponible de la nueva generación del C3 una cámara que iba insertada detrás del retrovisor interior.

ConnectedCAM, el sistema lanzado por Citroën para captar lo que ocurre en carretera. Audioledcar

El sistema ConnectedCAM, según se puede leer en Autobild, permitía grabar y almacenar las imágenes de los recorridos que se efectuaban. Tan solo podían ocupar un total de 20 segundos cada uno, pero en caso de accidente, el sistema que integraba permitía recuperar hasta los últimos 30 segundos captados y el minuto posterior al siniestro.

Ahora bien, ¿en qué se apoyaba Citroën en su comercialización en el territorio español? Su utilización, como bien recalca la DGT, está permitido, pero simplemente podrá tener tintes destinados al ocio.

¿Qué quiere decir esto último? En caso de accidente, si bien en Rusia sirve como prueba pericial en caso de fraude, en España no pasa lo mismo. Al igual que ocurre como en otros países europeos como Austria o Alemania, las grabaciones que pudiesen mostrar información relativas a un determinado accidente no serán válidas para el tribunal.

Entonces, ¿qué sentido tiene instalar una?

Cuando hablamos de su utilización puramente destinada al ocio nos referimos, simple y llanamente, a su utilización para grabar tus desplazamientos. Acoplar una cámara sobre el salpicadero o el parabrisas está permitido, y no se aplicará sanción alguna.

Sin embargo, si tu único propósito era tener una prueba de un hipotético atropello o accidente para demostrar tu inocencia, debes saber que este no es el medio para probar que no eres culpable.

El uso de las conocidas como dashcam son obligatorias en algunos países. Cobra.com

Si, en cambio, te gusta grabar, por el motivo que fuere, todos y cada uno de los desplazamientos que realizas, adelante, está permitido debido al vacío legal que existe en torno a esta figura.

Tras saber qué puede ocurrir si acoplas un sistema de vídeo en el parabrisas, veamos qué posible utilidad podría dársele en tono humorístico. ¿Qué colectivo es el que más tiempo pasa en carretera y las calles de tu ciudad rodando durante toda una jornada laboral? El taxista.

Es el mejor ejemplo de la idoneidad de la disposición de una de estas conocidas como dashcam. ¿Por qué? Seguro que si le preguntas a uno te dirá que ha visto todo tipo de locuras al volante. Si es así, ¿por qué recordarlas cuando puedes volver a reproducirlas en vídeo todas y cuantas veces quieras?

Los taxistas está acostumbrados a ver imprudencias al volante

Desde fechorías al volante hasta accidentes de todo tipo, podría formarse una recopilación que daría para uno de esos característicos vídeos de los que hablábamos al comienzo del artículo.

Es más, si además se tienen nociones básicas en la edición de vídeos, ¿por qué no imaginar sacarse una paga extra publicándolos en plataformas como YouTube o similares? En este sentido, quizás, habría que tener en cuenta la posible licitud de dicha acción.