Los coches eléctricos, pensamos, traerán diseños futuristas. Esto es lo que podemos imaginar tras ver cómo Salón tras Salón, los fabricantes nos muestran carrocerías que parecen venir de la moda de los próximos 30 años. Ahora bien, ¿distará tanto lo que está por llegar del concepto actual?

Si echásemos un vistazo a los últimas 20 años comprenderíamos que todo está basado en la costumbre. Lo que hoy nos parece demasiado antiguo, hace un par de décadas parecía que iba a revolucionar el mercado de la automoción cualquier modelo que se saliese un poco fuera de la tónica.

En ocasiones los fabricantes deben renunciar a sus valores si así lo pide el mercado

¿Quién no recuerda la presentación de la primera generación del Porsche Cayenne? Una firma de deportivos apostando por un SUV, ¿se habían vuelto locos en Stuttgart? A tenor por las comercializaciones, todo hace pensar que la existencia del actual nueveonce se debe, en parte, al éxito del todoterreno superventas.

La movilidad eléctrica la asociados al futuro y, por ende, a diseños innovadores con carrocerías imposibles. Sin embargo, existen algunos fabricantes que pretenden estandarizar esta tecnología sin que nos resulte demasiado chocante, justamente lo contrario que lo que realizó Nissan con la primera generación del LEAF.

Ahora bien, ¿se podría combinar una mecánica revolucionaria, más propia del siglo XXI, con un aspecto completamente tradicional? MW Motors es una empresa checa que está convencida de poder incluir ambas cualidades sobre un mismo proyecto. Veamos cómo lo han conseguido.

Diseño tradicional y tecnología de última generación

Parece no tener sentido la propuesta de esta firma europea, pero lo cierto es que podría comenzar a operar en los próximos meses en función de cómo funcione la primera fase de su comercialización. MW Motors, según se puede leer en Electrek, ha apostado por un concepto revolucionario, ya que está especialmente destinado a un público muy específico.

Según se puede observar en las imágenes, publicadas en el canal de YouTube que posee la firma, el proyecto está en la etapa más próxima a la comercialización. De hecho, estamos ante uno de los trabajos mejor ideados con el objetivo de satisfacer a un perfil que podría incrementarse si este tipo de automóviles progresa con buena nota.

La autonomía está especialmente pensada para disfrutar los domingos dando un paseo

El modelo, conocido como LUKA EV, está especialmente para disfrutarlo los fines de semana, ya que su autonomía podría parecer reducir. En total, podría rodar en torno a 300 kilómetros con cada ciclo de carga, pero es necesario ser prudente en este sentido, ya que la autonomía final depende de toda una serie de factores.

De igual modo, una de sus principales premisas es la inclusión de una novedosa situación, vista en algún que otro modelo aspiracional. Dispone de 4 motores acoplados a cada rueda que, en total, rinden una potencia de unos 66 CV, por lo que, de nuevo vuelve a recordar por qué y con qué fin se ha creado este automóvil.

Un capricho de 30.000 euros, ¿quién dijo que iba a ser barato?

El LUKA EV, producido por MW Motors, ha llegado para atender una demanda que, actualmente, más bien dispone de unas pocas ventas esporádicas. El objetivo de esta startup está especialmente pensado en firmar una serie de pedidos en los próximos días con el objetivo de asegurarse el crecimiento de los próximos meses.

El LUKA EV es el primer modelo que produce MW Motors en el mercado de la movilidad alternativa retro. Electrek

No estamos ante un automóvil que esté especialmente pensado para disfrutar de las sensaciones que transmite, pero, sin lugar a dudas, su principal seña de identidad es su imagen exterior. Su diseño retro nos hace volver a los años cincuenta en apenas un segundo, todo ello teniendo en cuenta que dispone de la tecnología más avanzada del mercado actual.

Es más, estas innovaciones también cobran sentido en el interior, donde se puede contemplar una imagen de corte tradicional con elementos más propios de la automoción de este momento. ¿Creías que no iba a tener la correspondiente pantalla de infoentretenimiento que poseen los automóviles actuales?

El LUKA EV cuenta como seña de diferenciación con solo 800 kg de peso

Todo ello, además, a sabiendas que dispone de un peso que asegurará poder circular por vías extraurbanas sin ningún problema. Algo más de 800 kilogramos es lo que pesa en vacío, convirtiéndose así en una de las alternativas eléctricas más livianas del mercado.

Y bien, llegamos al punto más difícil, el precio. Se especula que habrá que pagar en torno a los 30.000 euros por cada unidad, este es el coste que supone disfrutar de un automóvil casi único en el mercado y que, muy posiblemente, generará tortícolis a más de uno a su paso.