Si observamos la tendencia del coche eléctrico desde su expansión durante la década, encontraremos que Tesla es, sin lugar a dudas, el fabricante que más ha sabido aprovechar el tirón. Como es lógico, gran parte de su éxito ha sido la calidad de sus vehículos, entendiendo esto como las capacidades tecnológicas respecto al resto de modelos sostenibles presente en el mercado.

Ahora bien, ¿hasta cuándo la ventaja competitiva de Tesla seguirá siendo su principal valedor? Echando un rápido vistazo a los últimos movimientos en el segmento de coches eléctricos, hay una empresa que podría desbancar el parte del modelo de negocio del fabricante de Palo Alto. Esta es, sin duda, NIO, una compañía nacida para cambiar la visión de los automóviles que funcionan con baterías.

NIO ha apostado por el intercambio de baterías como grado de diferenciación de producto

El objetivo de la firma de corte chino consiste, básicamente, en la creación de un producto que no implique un cambio drástico en las perspectivas del usuario como consumidor. Esto chocaría, de entrada, con lo que provoca el actual automóvil sin tubo de escape. Al fin y al cabo, tener un coche de esta clase conlleva planificar más la ruta para llegar al destino con autonomía suficiente.

Para hacerlo posible, la compañía, desde el 2018, comenzó a comercializar el ES8, un modelo que tenía como principal diferenciación una baterías intercambiable. Bastaba con acudir a un centro homologado de la marca para sustituir un conjunto sin autonomía por otro completamente cargado. La maniobra, en la actualidad, tarda solamente 3 minutos en llevarse a cabo. ¿Es suficiente?

Desde el lanzamiento, ya se han producido un total de 500.000 intercambios de baterías, lo cual es suficiente para anticipar la sostenibilidad de un modelo de negocio que podría ser copiado por otras compañías. ¿Por qué no se ha implementado antes esta variante? Las claves, por supuesto, podrían estar relacionadas con una menor rentabilidad en el medio y largo plazo.

El intercambio de baterías como solución a la falta de autonomía

Pese a que se han introducido innovaciones que permiten incrementar el alcance del coche eléctrico, su coste termina repercutiendo en un precio superior. ¿Tiene sentido pagar miles de euros extra para contar con unas pocas decenas de kilómetros adicionales? NIO apuesta por la instalación de áreas en las que los propietarios de sus modelos puedan sustituir sus grupos de baterías.

De esta forma, se consigue un doble beneficio. Por un lado, los usuarios apenas deben esperar unos pocos minutos para contar con centenares de kilómetros a su disposición a cambio de una suscripción. De esta forma, el hábito de consumo del coche no cambiaría respecto al anterior automóvil de combustión interna que hubiesen tenido. Ahora bien, ¿qué otra gran ventaja tiene el modelo?

NIO ha decidido apostar por una idea completamente rompedora en el mercado del transporte

Sin lugar a dudas, el ahorro en inversiones que hace NIO respecto a una mejora de la potencia de carga. Gracias a esta tecnología, no es necesario destinar parte de los recursos en la recarga de las baterías, algo que sí están haciendo otros muchos competidores. Este sistema, al haber más margen de maniobra, podría servirse de los canales tradicionales para recuperar autonomía.

Tras medio millón de operaciones, el mercado de coches eléctricos chino ya observa con cierto entusiasmo la innovación introducida por NIO. La marca que comenzó como una pequeña startup se ha convertido en una de las posibles competidoras de Tesla en el medio plazo. Más aún teniendo en cuenta que únicamente opera en el mercado chino por el momento.

No todo son luces en el proyecto desarrollado por NIO

NIO es ya un referente en el mercado alternativo, sí, pero también hay otros aspectos que no se tienen en cuenta al valorar este modelo de negocio. El primero de ellos está íntegramente relacionado con los costes fijos. ¿Es sostenible una apuesta que se basa en la instalación de maquinaria de igual forma que las estaciones Supercharger de Tesla?

NIO ofrecerá mayor tecnología en el mercado de los coches eléctricos. YouTube The Wheel Network

Querer ocupar la mayor parte de la cadena de valor del transporte, es decir, controlar la producción, ensamblaje, venta y suministro de energía del coche eléctrico conlleva una serie de limitaciones en términos de competitividad. Aun así, la empresa ya dispone de más de un centenar de estas estructuras de intercambio de baterías. La clave está en ver cómo crecerá su negocio fuera de China.

El coche eléctrico deberá definir su concepción en los próximos años

Según se puede leer en el portal Electrek, el pasado 26 de mayo se llegó a la cifra anteriormente citada. ¿Cuánto tardará en superar la barrera psicológica del millón de intercambios de batería? Todo parece indicar que se llegará más pronto que lo tardado hasta lograr esta marca.

Habrá que esperar para ver si otras empresas de renombre intentan copiar una idea que podría desbancar la actual concepción del coche eléctrico. Es difícil que esto ocurra en el corto plazo, pero si el coste de adquisición se reduce fuertemente al no contar con la propiedad de una batería, ¿estamos ante un nuevo modelo basado en la suscripción de baterías mensual?