No culpable: el piloto automático de Tesla declarado no culpable de un terrible accidente en 2019

Un jurado en el estado de California le da la razón a la compañía de Elon Musk.

No culpable: el piloto automático de Tesla declarado no culpable de un terrible accidente en 2019
Imagen de archivo de un vehículo de Tesla.
Publicado en Motor

Micah Lee, Lindsay Molander y su hijo, por entonces de 10 años, tuvieron un terrible accidente en el año 2019 a bordo de su Tesla Model 3. Como consecuencia, la mujer y el niño sufrieron graves heridas, mientras que el conductor del Tesla acabó falleciendo. Ahora, cuatro años después, un jurado californiano ha decidido eximir de toda culpa a la compañía de Elon Musk.

Un error humano causó el fatal accidente de un Tesla en 2019

La demanda que los supervivientes del accidente habían presentado frente a un juzgado de California, por un montante total de 400 millones de dólares, ha sido rechazada, debido a que el jurado asignado al caso ha declarado el accidente como un error humano, en lugar de culpar al sistema Autopilot de un incidente que costó la vida de una persona y graves secuelas para los otros dos ocupantes.

El accidente ocurrido en 2019, en el que el Tesla Model 3 conducido por Micah Lee acabó estrellándose contra un árbol, ya parece estar esclarecido. Los demandantes culparon a Tesla de un fallo en el sistema de guiado inteligente, denominado Autopilot, mientras que la compañía norteamericana aseguraba que el error había sido humano y que, incluso, tenían sus dudas de que el Autopilot hubiese estado activo en el momento del accidente.

Tal y como asegura la información publicada en la página web de Tesla, que habla sobre el piloto automático y capacidad de conducción autónoma total:

Estas características están diseñadas para mejorar su rendimiento con el paso del tiempo, las características disponibles actualmente no hacen que el vehículo sea autónomo.

El resultado final, después de cuatro días de deliberación, ha concluido con la absolución de Tesla del fatal accidente y con la muerte de Micah Lee siendo responsabilidad del propio conductor que, aunque había arrojado una tasa de alcohol en sangre positiva, no era lo suficientemente alta como para ser declarada delito.

Sin duda, alguna este caso es un aviso a navegantes ante las imprudencias que se cometen al volante de los coches, ya sean convencionales o con funcionalidades de conducción autónoma. Y hablan claro acerca de cómo aún estamos lejos de encontrarnos ante un futuro repleto de coches que son capaces de conducir por sus propios medios.

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