El mundo de la competición, en los últimos años, ha experimentado una serie de cambios que, de continuar, podría provocar la caída de símbolos históricos en el automovilismo. La Fórmula 1, el deporte rey del motor, está viviendo sus horas más bajas tras una caída continuada en el tiempo en términos de espectadores.

La introducción de medidas como la eliminación de los repostajes o la reducción del número de cilindros, con todo lo que ello conlleva, no ha hecho más que perder emoción a la prueba más destacada del mundo del motor. ¿Está este deporte herido de muerte? La Fórmula E, haciendo un símil al reino animal, podría estar haciendo el papel de hiena.

2011 fue el año de origen de una prueba que no para de ganar nuevos adeptos

¿Habrá una migración paulatina del número de seguidores hacia la prueba en la que no se emiten emisiones contaminantes? Desde 2011 lleva celebrándose una competición en la que se han ido sumando cada vez más un mayor número de equipos con mayores presupuestos. Todo parece indicar que la hiena se hará, en el medio plazo, con su presa.

Ahora bien, para que esto se cumpla, es necesario que se incluya una serie de modificaciones para mejorar la competitividad de estos monoplazas. Según se puede leer en la propia página web oficial del campeonato de Fórmula E, se avecinan movimientos en los que hasta el público podrá tener un papel destacado en cada una de las pruebas.

¿Cuáles son las modificaciones que se introducirán para la temporada 2018-2019? Es importante destacar que, para el próximo año, varias figuras que han pasado por la Fórmula 1 participarán en el Mundial, un valor añadido que denota la importancia que está adquiriendo esta modalidad. Entre ellos, la cara más conocida será la de Felipe Massa, un clásico de la opción de combustión.

Un diseño de reclamo para atraer la atención del espectador

Los actuales monoplazas de competición no son, por qué no decirlo, las opciones más acertadas en cuanto a diseño. La carrocería está especialmente pensada para mejorar la resistencia al aire. Esto es así debido a la reducida autonomía que ofrecen las baterías de estos bólidos, ¡hasta deben utilizarse 2 unidades por Gran Premio para poder acabar las carreras!

La Fórmula E cambiará el formato de los bólidos para hacerlos más atractivos de cara al público. As Web

Dada la introducción de mejoras de desarrollo en los últimos años, será posible la llegada de diseños como el que se puede apreciar en la imagen anterior, un concepto más futurista, pero más agradable a la vista y al público en general. Ahora bien, ¿tan solo se agregarán cambios que afecten al exterior?

La potencia de los bólidos crecerá de cara a un mayor desempeño en la próxima temporada

Como era lógico que ocurriese en el corto y medio plazo, ya no será necesaria la utilización de 2 automóviles en cada uno de los Grandes Premios que formarán parte del Campeonato del próximo año. En su lugar, un único vehículo será el utilizado, el cual contará con una potencia situada en torno a los 250 kW, o lo que es lo mismo, unos 335 CV.

Esto, por supuesto, implicará, a su vez, una mejora de las prestaciones. Esta alternativa contará ahora con una velocidad máxima que estará situada en torno a los 280 km/h, disponiendo, además, de una aceleración de 0 a 100 km/h por debajo de los 3 segundos. No obstante, el principal cambio está relacionado con la participación del público.

El espectador tendría un papel fundamental en la prueba

En cada uno de los circuitos, siempre con buena visibilidad para el público presente, habrá unos pocos tramos que contarán con la posibilidad de que los pilotos puedan extraer el límite de potencia. De esta forma, pasarían a contar con un total de 250 kW de potencia. Aun así, habría otra forma de obtener un extra energético que podría ser determinante, el conocido como FanBoost.

La próxima temporada de la Fórmula E podría ser determinante para su crecimiento. Autosport

Esta solución práctica permitiría al piloto que cuente con más votos de los fans disfrutará de una potencia extra durante unos pocos segundos, lo que podría permitir un adelantamiento que resultase clave para la clasificación final. De esta forma, se conseguiría una mayor implicación del público en un campeonato que está en continuo crecimiento.

Cada prueba contará con un total de 45 minutos para poder garantizar la autonomía

La próxima temporada, en otro sentido, estará basada de un total de 13 pruebas que se disputarán a lo largo de un calendario internacional. Cada una de ellas tendrá una duración máxima de 45 minutos, a los cuales habrá que agregar una vuelta más para poder ver la bandera a cuadros. Esta curiosa metodología implicará una mayor competitividad entre los equipos.

Para el próximo año, un total de 22 monoplazas venidos de compañías como Audi, BMW, NIO, Jaguar o Nissan, entre otras, competirán para hacer crecer a una de las variantes de la competición alternativa que podría posicionarse como la opción súmmum del automovilismo del futuro. ¿Terminará produciéndose la convergencia definitiva? Ya estamos más cerca de comprobarlo.