Los más puristas de la automoción nos negamos a ver con buenos ojos la llegada de alternativas a la Fórmula 1. Adoramos esta competición y, pese a que en los últimos años se ha visto envuelta en varios escándalos, seguimos creyendo que volverá a la época dorada.

Motores V10 que eran música para los oídos, neumáticos slick, pit stops en los que los monoplazas debían repostar, etc. Todo este conjunto de cambios en la normativa, junto a la entrada y salida de piezas célebres o cambios en la directiva, ha provocado que no esté viviendo sus mejores años esta competición.

La Fórmula E nació en 2014 para superar, algún día, a la opción tradicional

Situado en el polo opuesto se encuentra actualmente la Fórmula E, una modalidad que lleva celebrándose desde septiembre de 2014 y que cada día cuenta con un mayor número de seguidores. ¿Está migrando el interés en favor de la propuesta sostenible?

Parte del público se niega a ver con buenos ojos esta alternativa, pero esto debe cambiar. Los tiempos cambian y, si eres de aquellos que piensa que volverá a ser lo que fue la década pasada, debes saber que ya nada será igual. ¿Por qué? El aspecto medioambiental, por supuesto, ha influido al respecto.

Por ello, quizás sea el momento de refugiar nuestra afición por la competición a una modalidad que parece que tendrá más recorrido en los próximos años. La fuga de seguidores de la Fórmula 1 hacia lo que se conoce como su versión limpia no se detendrá en los próximos años, de eso no hay duda.

Por qué debemos dejarnos llevar por la Fórmula E

Si eres de los que siempre has seguido el deporte rey del motor, debes saber cómo la inversión en mejorar el monoplaza ha servido para aportar soluciones a la conducción del día a día. Teniendo en cuenta que cada equipo cuenta con presupuestos millonarios, no era de extrañar que multitud de soluciones pasasen algún día a la cadena de producción.

La Fórmula E canalizará mejoras en lo relacionado con las motorizaciones eléctricas. motorsport.com

En la historia tenemos multitud de implementaciones tecnológicas que debemos su existencia a la competición más prestigiosa. Tal y como se puede leer en Leader Car Levante, algunas de las invenciones más llamativas son el cambio automático, el sistema de suspensión activa, los frenos de disco o el chasis de carbono, entre otras soluciones.

¿Por qué hay quienes aún se encargan de demonizar la Fórmula 1? Quizás sea un problema más relacionado con el propio Reglamento o la política de la competición. La esencia no es la misma, de eso no hay duda, pero hay que poner en valor cómo ha contribuido para la mejora de los parques automovilísticos a nivel mundial.

El coche eléctrico sufre una serie de carencias que limitan su crecimiento

Ahora bien, ¿por qué habría que valorar, entonces, mudarse a la competición vecina? El coche eléctrico todavía posee una serie de limitaciones. Un menor desempeño en zonas con climas drásticos, una menor autonomía que las variantes tradicionales o un tiempo de carga muy lento son sus principales problemas.

¿Cómo solucionarlo? La inversión en competiciones de estas características podría contribuir a una mejora de algunos de estos puntos débiles. En los últimos años se ha mejorado en dichos apartados, pero aún queda un largo camino para que el público generalista vea con buenos ojos la compra de un coche eléctrico.

Por qué sabemos que la Fórmula E mejorará el coche eléctrico

Los monoplazas, según se puede leer en Hipertextual, actualmente disponen de unas reglas muy estrictas respecto a qué puede ser modificado y que no. Esto ha limitado durante estas ediciones la inversión por parte de los equipos, pero esto va a cambiar en el futuro.

La Fórmula E ha multiplicado el número de seguidores desde su aparición en 2014. F1 Sin Tracción

De hecho, tanto las mecánicas eléctricas como las baterías, podrán ser mejoradas por parte de los constructores, limitándose únicamente patrones básicos como la aerodinámica de los bólidos. Este último apunte, como es lógico, deberá seguir siendo muy acotado con objeto de mantener un diseño inequívoco entre todas las opciones.

De hecho, algunos de los fabricantes más importantes de la movilidad ya están apostando por una competición que está creciendo a pasos agigantados. Tal y como ya te mostramos hace unas semanas, marcas como BMW, Mercedes o Audi ya han mostrado un especial interés en formar parte de la competición.

La Fórmula E dotará de mejoras que migrarán al coche eléctrico en el futuro

Esto se traducirá, necesariamente, en la generación de un efecto spillover, es decir, un trasvase de lo aprendido en la modalidad de competición a la línea de producción eléctrica. ¿Veremos en los próximos años coches de estos fabricantes premium con mecánicas alternativas más eficientes?

Si finalmente deciden apostar por la presencia en competiciones como la Fórmula E, no sería extraño que se canalizasen las mejoras obtenidas a los automóviles que comercialicen en el mercado.

¿Cuándo? No se sabe. Lo que sí debemos tener en cuenta es que el futuro de competiciones como la Fórmula E o la Electric GT dependen de nuestra pasión por las carreras. ¿Seguiremos dejándolas de lado o debemos apostar por su emoción en aras de contribuir al desarrollo del coche eléctrico definitivo que desbanque las motorizaciones tradicionales?