Cada año se roban millones de coches en el mundo. Ya sea mediante bandas organizadas o simples ladrones de poca monta, lo cierto es que cuentan con unos patrones para delinquir. Al fin y al cabo, hay muchos coches que tienen pequeñas trampas que conocen bien los cacos.

Los hay que con una simple patada en la puerta se abre, otros que solamente requieren de maña y otros tantos que, de primeras, son descartados por contar con cierres prácticamente herméticos. Ante esta situación debemos hacernos una pregunta, ¿son los coches modernos más fáciles o más difíciles de robar?

Los coches actuales son cada vez más difíciles de robar por sus medidas de seguridad

Muchos de los modelos que salen al mercado cuentan con toda una batería de medidas dispuestas para dificultar lo máximo posible el robo del coche. De hecho, en ocasiones, los ladrones deben ser auténticos hackers si lo que quieren es acceder a la centralita para robar un automóvil determinado.

Ante esta situación, podemos perfectamente poner como ejemplo el caso de los Tesla Model S, Model X y Model 3. ¿Cuántos casos se conocen de robos de estos vehículos? La forma más sencilla de acceder a estos automóviles infringiendo la ley es robar, en primer lugar, la llave a su propietario.

Ahora bien, ¿cuánto tiempo podrán disfrutar del automóvil los cacos que se las ven muy felices? Muchos de ellos no tenían ni idea que el dueño del mismo tiene acceso a su ubicación exacta a tiempo real. De hecho, ya son varios los que han acudido a las dependencias de policía mostrando la localización del vehículo.

Dejar el Model S en el aeropuerto y ver cómo no está allí

Este ejemplo muestra cómo Tesla pensó en todo cuando desarrolló el coche más disruptivo de la era eléctrica. Sucedió en Vancouver, más concretamente, en el aeropuerto de la población. El propietario de la berlina eléctrica confió en una de las compañías de estacionamiento la curiosa llave con forma de coche para facilitar el aparcamiento.

Tesla ofrece una aplicación en la que se puede mostrar el lugar en el que se encuentra el coche estacionado. MotorTrend

La sorpresa llegó cuando al rato decidió comprobar que había sido estacionado. La aplicación móvil de la firma de Palo Alto, según se puede leer en Electrek, le indicaba que el lugar exacto estaba situado a unos kilómetros del aeropuerto. Al parecer, alguno de los empleado, al quedar fascinado por el vehículo, decidió hacer una prueba por los alrededores.

De forma remota, transfirió la información a la policía en tiempo real para que varias patrullas fuesen tras el ladrón. De hecho, según comentó el medio citado, el policía que se encargó de la recuperación del vehículo comentó lo siguiente:

Una vez que tuve acceso a la aplicación Tesla del cliente, pude dirigir a la policía a la ubicación exacta del automóvil. El vehículo comenzó a desplazarse y, por supuesto, enviaba ubicaciones a la aplicación, por lo que pudimos encontrarlo en segundos con el GPS.

La broma le pudo salir muy cara al trabajador que decidió sustraer el vehículo sin el consentimiento del verdadero dueño. De hecho, pese a que no ha trascendido, se especula que el empleado pudo perder su puesto de trabajo y además, enfrentarse a una sanción por parte de las Autoridades públicas por un delito de sustracción de vehículos.

Los coches son cada vez más difíciles de robar

Los coches más modernos, tal y como ya hemos comentado en anteriores ocasiones, incluyen sistemas más novedosos para garantizar la seguridad. De hecho, en los próximos años dispondrán de la llave insertada a través de una aplicación móvil.

El Tesla Model S incluye una pantalla desde la que se puede gestionar múltiples parámetros del coche. Motorpremium

Es muy probable que el ladrón de los próximos años deba cambiar algunos de sus patrones de conducta si lo que quiere es robar un vehículo. Incluso desbloqueando las puertas o encendiendo el motor no tiene garantizado su plan. Deberá tener los conocimientos suficientes de informática para evitar que el sistema envíe su ubicación al propietario en todo momento.

Los ladrones del futuro deberán contar con conocimientos informáticos avanzados

¿Serán los ladrones del futuro lo más parecido a unos hackers? Esto es lo que podría pensarse observando cómo el ejemplo anterior dio al traste el plan de dar una simple vuelta con una berlina de más de 70.000 euros.

Podemos imaginar que en anteriores ocasiones ya había probado otros automóviles, pero esta vez no contaba de que estaba ante uno de los más avanzados en términos tecnológicos. ¿Será la tónica de los próximos años? El seguimiento por GPS es una estrategia que utilizarán los propietarios para saber en todo momento en qué lugar exacto se encuentra su vehículo.