La primera premisa con la que debe contar una empresa es analizar en qué situación se encuentra el mercado actual y, en cierto sentido, el potencial que llegará en tan solo a unos años vista. Solo así podría competirse en una industria como la del automóvil.

Durante muchos años, la automoción ha vivido estancada en las motorizaciones tradicionales. En torno a algo más de 2 décadas han convivido el diésel y la gasolina sin que otra cualquier tecnología les hiciese frente por los reducidos márgenes de mejora que disponían.

Antes de la llegada de Tesla, ya existían varias alternativas puramente eléctricas

Hasta conviviendo con modelos eléctricos como el Nissan LEAF de primera generación u otras opciones menos conocidas como el Peugeot iOn o el i-MiEV, se sentían cómodas. Todo parecía estar predestinado a continuar del mismo modo hasta que apareció Tesla. Desde entonces, el sector ya no ha sido lo que era.

Muchos fabricantes son conscientes de que ha llegado la hora de realizar el trasvase de tecnología a una más eficiente y sostenible. Tras varias décadas disfrutando de los privilegios que les ha otorgado las motorizaciones clásicas con sus averías y mantenimientos caros incluidos, ha tocado el turno de la reducción de emisiones.

Otras compañías, por el momento, no han dado, ni siquiera, un paso en falso. Mazda es una de esas empresas que se resiste a creer que el coche eléctrico vaya a ser la próxima revolución en materia de movilidad. ¿Por qué ha decidido optar por una política conservadora? Su gama de motores es, ante todo, ahorrativa en combustibles.

La tecnología Skyactiv seguirá siendo una prioridad

Hace un tiempo te hablamos sobre cuáles eran las bondades de los motores made in Japan de Mazda. Estos propulsores son muy eficientes en relación al consumo de carburante y disponen de innovaciones para poder hacer creer que la propulsión tradicional aún tiene recorrido en ciertos mercados.

La línea de motores Skyactiv de Mazda podrían suponer una revolución en plena disrupción de lo eléctrico. Gizmodo

La firma nipona, en los últimos años, ha incluido una serie de patentes que han revolucionado, prácticamente desde el anonimato, las mecánicas de gasolina. Tanto es así que hay quienes creen que el consumo nunca había estado tan próximo a los números que ofrece una motorización diésel eficiente.

Ahora bien, ¿hasta qué punto puede decirse que un automóvil producido con motor tradicional consume uno menos que uno eléctrico? Mitsuo Hitomi, una de las personalidades más destacadas de la compañía, ha querido dejar clara la postura de Mazda en relación al desarrollo del coche con baterías eléctricas.

Mientras los vehículos convencionales realmente cumplan con las regulaciones, no se necesitarán coches eléctricos para resolver los problemas ambientales.

Las declaraciones, las cuales se pueden leer con más profundidad en Bloomberg, han causado cierto escepticismo en la comunidad más ecológica. La posición de Mazda defiende, sobre todo, que si la energía eléctrica proviene de la fuente más contaminante, es decir, la generada a raíz del carbón, entonces un vehículo eléctrico es más contaminante que uno tradicional.

Mazda solo se atreve con lo eléctrico del lado de Toyota

La compañía que apuesta por el tradicionalismo dejará en manos de Toyota la implementación de vehículos con motorizaciones alternativas. De esta forma, Mazda se cubre ante la altísima demanda que parece que habrá en los próximos años.

El Mazda MX-5 es considerado el cabrio más vendido de la historia. HDfondos.eu

Es importante recordar que fabricantes bien asentados en la industria ya han mostrado un especial interés en la hibridación y, sobre todo, la electrificación. La energía eléctrica será la base de la movilidad eléctrica, por lo que tan solo queda ver cuándo estará en condiciones para que sea una opción válida para el mercado más generalista.

Hay ciertas dudas acerca de cuándo se producirá la revolución del coche eléctrico

Mientras que unos fabricantes atisban finales de década y 2020 como punto de inflexión, otros afirman que la revolución requerirá un plazo de tiempo más prolongado. Sea en uno u otro sentido, lo cierto es que la tecnología empleada bajo el capó será muy diferente a la actual.

Haciendo de nuevo una referencia a la situación de Mazda, es importante tener cuenta la inversión multimillonaria realizada en los últimos años sobre la generación más moderna del Skyactiv. ¿Requieren una amortización y retorno de lo presupuestado o creen, de verdad, que lo eléctrico está lejos de ser eficiente?