El grupo PSA es uno de los gigantes automovilísticos que todavía no se ha lanzado a la conquista del mercado eléctrico. Es cierto que en su haber posee las alternativas gemelas Peugeot iOn
y Citroën C-Zero
, pero no cuentan con un diseño que les permita posicionarse como opciones a tener muy en cuenta.

Desde 2017, el grupo PSA cuenta también con la participación de Opel, compañía de origen alemán que sí ha tenido una especial relación con la movilidad alternativa. Desde hace años venimos viendo cómo la denominación Ampera ha sido una de las más destacadas en un segmento que actualmente se encuentra en pleno auge.

El Opel Ampera renovado está siendo uno de los coches eléctricos más vendidos

Esta especie de coche familiar está siendo una opción que está poniendo en apuros a otros modelos eléctricos. Su aceptable autonomía, diseño moderno y flexibilidad del interior le ha catapultado a los primeros puestos de la tabla de ventas. Ahora bien, PSA sabe que no puede contentarse con los números que genera este automóvil.

Tal y como se puede leer en el portal Autonews, el grupo automovilístico, a sabiendas de las limitaciones que supone la tecnología eléctrica todavía, habría ofrecido a los demás fabricantes un acuerdo de producción de baterías. Según se puede leer en el citado portal, la solución podría cimentarse sobre una empresa externa en la que todos los participantes fuesen los socios.

¿Por qué podrían haber valorado esta alternativa? Los altos costes de producción de baterías, unido a la baja competencia del mercado o los altos precios de componentes básicos de esta tecnología, habrían sido los principales motivos que discurrirían en torno a este planteamiento.

El grupo PSA cree que la solución es la cooperación

Los próximos años y, sobre todo, meses, serán vitales para la competitividad de las grandes compañías de la automoción en el segmento de los coches eléctricos. PSA, a sabiendas de las bajas inversiones que se han realizado en estos años respecto a otros fabricantes, cree haber diseñado la estrategia perfecta para abaratar el coste de baterías.

PSA adquirió Opel, entre otros motivos, para ser más competitiva en la producción de coches eléctricos. Electrek

El mercado de la automoción juega con unos márgenes cada vez más apretados. Sí, es un mercado basado en la competencia monopolística, pero en muchas ocasiones los bajos precios de un segmento son los que verdaderamente atraen al consumidor. ¿Cuál es la solución? Renunciar a parte del beneficio.

Este efecto tendrá una especial incidencia en el mercado alternativo. Tal y como se describe del medio anunciado, habrían comenzado a tener contactos con otros fabricantes europeos con el objetivo de diseñar una factoría específicamente adaptada para la producción de conjuntos de baterías eléctricas. De hecho, esto es lo que afirmaba Carlos Tavares, uno de los máximos exponentes del fabricante:

Tenemos un interés estratégico en evitar una concentración de suministro en Asia.

Como podrás imaginar, se está refiriendo principalmente a Samsung SDI, Panasonic y LG Chem, los 3 suministradores de baterías más importantes que existen actualmente. El mercado asiático posee el monopolio de la movilidad del futuro, por lo que la creación de esta compañía serviría para reducir la dependencia de estos mercados.

Qué hay detrás de la estrategia de PSA

Tal y como hemos descrito al comienzo del artículo, el grupo PSA no ha apostado lo suficiente en los últimos años en materia eléctrica. Esto se nota, ya que apenas disponen de modelos híbridos o eléctricos en su historia.

El Peugeot iOn es un automóvil que apenas ha contado con representación en el mercado alternativo. El País

Este giro podría tener un fin especialmente relacionado con la disminución de costes de producción y facilidad para conseguir las ansiadas economías de escala, requerimiento obligatorio para poder obtener beneficios en un mercado de esta naturaleza.

La estrategia promovida por PSA podría contar con la participación de varios fabricantes

No se sabe todavía cuál es la visión del resto de fabricantes del mercado europeo, pero teniendo en cuenta la importancia que está adquiriendo el mercado asiático en este sector, no sería extraño contar con la participación de fabricantes de países como Alemania o Italia, así como tener el visto bueno de empresas competidoras en territorio nacional como Renault.

¿Habrá hueco para esta opción? Es importante recordar que Europa ya se posicionó a favor de esta alternativa hace unos meses, ya que el Viejo Continente podría disponer de un suministro que redujese las importaciones de baterías, uno de los componentes más importantes en materia de movilidad durante los próximos años.