Durante todo el año hay que extremar la precaución. En cada estación del año hay siempre algún punto en el que centrarse más a la hora de medir la seguridad. Por ejemplo, en invierno, tener unos neumáticos más anchos o estrechos puede tener consecuencias diferentes por ser una época donde las lluvias son más intensas.

De igual manera, en verano, llevar a cabo sencillos pasos como es la puesta de un parasol en el parabrisas o revisar si funciona correctamente el aire acondicionado o climatizador puede ser la diferencia clave, aunque no lo parezca, para evitar un accidente.

El parasol desarrolla un papel mucho más importante del que se piensa

Es momento de centrarse en un ligero artilugio que en muchas ocasiones los conductores no lo llevan o se les olvida que pueden hacer uso de él. Efectivamente, nos referimos al parasol.

Este elemento podría considerarse como un sistema más de seguridad por su probada utilidad. Es muy simple, sirve única y exclusivamente para que ‘reboten’ los rayos solares que se dirigen al parabrisas.

Aunque parezca que no, posee diferentes cualidades que lo categorizan como un bien indispensable en aquellas zonas donde el calor impera. Pero, entrando en materia, ¿por qué es tan importante?

Importancia del uso del parasol en los vehículos

Es lógico pensar que para una hora no es necesario tener que hacer todos los pasos que conllevan ponerlo en el parabrisas.

Sin embargo, el RACC, en el Informe del Efecto de la Radiación Solar en la Temperatura Interior del Vehículo, ha demostrado qué efecto tiene el simple hecho de ponerlo durante 60 minutos.

El parasol es vital para evitar deteriorar diferentes plásticos del interior del coche. Signa

Además, otro apartado interesante es que se han utilizado dos tamaños de parasol, uno de 200×60 cm y otro de 195×66 cm con el objetivo de comprobar si es necesario cubrir toda la parte delantera o si únicamente sobra con tapar una parte de la luna.

El resultado del estudio es muy claro. En el periodo de una hora teniendo en cuenta que era primer intento sin parasol, el salpicadero, con una temperatura exterior de 25°C, ha registrado unas temperaturas de hasta 77°C.

Esto puede traducirse en quemaduras en la piel con una exposición de tan solo unos pocos segundos. En cuanto a la temperatura dentro del habitáculo, ésta era de 43°C, pudiéndose incrementar en mayor grado si el tiempo fuese más prolongado.

En la segunda parte, con parasol, el termómetro registró una temperatura sobre el salpicadero de 38°C, es decir, 43°C por debajo de lo que ocurría si no se ponía el producto. Además, también se producía mejor calentamiento dentro del habitáculo, concretamente 11°C menos, hasta un total de 32°C.

Por tanto, se puede decir que tiene sus beneficios y es muy práctico, ya que no cuesta trabajo plegarlo. Ocupa poco espacio una vez se ha recogido, por lo que se recomienda llevarlo en la segunda fila de asientos para tenerlo a mano cuando aparcamos a pleno sol.

Tres beneficios de usar el parasol en verano

En muchas ocasiones, el calor aprieta tanto que puede desgastar los plásticos del salpicadero con mayor facilidad y en menor tiempo, reduciendo el valor del coche ante una supuesta venta en el futuro. Con este producto, durarán más y ofrecerá una mejor imagen, además de garantizar su integridad durante más tiempo.

El coche se ventilará mejor por tener que adecuar una temperatura menor que la que habría si no se hubiese puesto el protector. Con ello, se necesitará menor potencia del aire acondicionado para conseguir aclimatar el habitáculo, sobre todo al inicio de la marcha.

Al sol, un coche puede alcanzar temperaturas muy elevadas en muy poco tiempo. Freno Motor

De esta manera, se consigue un doble fondo de ahorro; se gasta una menor cantidad de combustible y se logra antes refrescar el ambiente, lo cual puede también estar relacionado con el siguiente punto.

Una mayor seguridad, tal y como defiende Gasoleos. Gracias a que la temperatura del coche es menor, la sensación de fatiga, aunque sea un periodo de tiempo que puede durar tan solo unos pocos minutos, es menor. Con ello, las distracciones al volante disminuyen en probabilidad sintiendo al conductor más seguro de sus acciones.

Por ello, tiene también una consecuencia sobre el resto de los usuarios de la vía, algo que afecta, de un modo u otro, a la seguridad en la movilidad cuando el calor más aprieta.

El parasol, ese producto que debería haber en todos los coches

El uso del parasol es un elemento muy importante a la hora de dejar el coche aparcado a la intemperie en un día de sol. Es bueno tanto para el coche, como para ti y los demás usuarios de la vía.

Apenas te llevará unos segundos poner el parasol en la luna

Así pues, es recomendable que, en estos días calurosos de septiembre (el verano aún nos ofrece sus últimos coletazos), no te la juegues y pongas ese protector en tu parabrisas.

Otra conclusión que se ha sacado es que usar uno de mayor o menor medida no tiene efectos notables en su función. Con que posea una superficie lo suficientemente grande como para repeler los rayos solares, se considerará como válido para reducir la temperatura en el interior.