Todos conocemos cómo juega parte del mercado asiático en relación a la propiedad industrial o material. Lo podemos ver en el mercado del automóvil, la telefonía o la ropa, y así podríamos seguir sumando sectores y sectores. ¿Cómo pueden protegerse las compañías que invierten cada año millones y millones de euros en el desarrollo de productos?

La investigación en I+D tiene una recompensa. Ya sea para reducir los costes de fabricación o por mejorar los propios productos que una compañía comercializa, lo cierto es que el sistema de patentes sirve como premio durante un cierto tiempo. Dicha distinción se traduce en la propiedad industrial, es decir, una limitación para el consumo solo por la empresa que ha logrado algún aspecto diferencial.

Copiar un diseño puede ahorrar a una compañía decenas de millones de euros

En los últimos años, ante el desarrollo de la industria manufacturera en China, se ha podido comprobar cómo ya son varias las veces en las que las compañías de la industria han propuesto alternativas muy parecidas a las que ya se habían visto antes. ¿Es justo? Lo cierto es que no, mucho dinero hay en juego.

La competitividad ha provocado que los márgenes de beneficios se estrechen en los últimos años. La globalización impera en el mercado y, por ello, hay que ser eficiente en la forma en la que se reparten los presupuestos en las empresas. Land Rover lo sabe y, por ello, nos sirve de ejemplo para saber hacia dónde podría virar el mercado del automóvil al respecto.

¿Por qué la empresa filial del grupo TATA será más discreta al mostrar sus futuros prototipos? El litigio que Land Rover ha mantenido con Jiangling Motors les ha llevado a tomar una drástica decisión.

Land Rover Evoque y Jiangling Landwind X7, ¿Son tan parecidos?

Todo ocurría cuando un día cualquiera, en China, apareció una especie de SUV que tenía una particularidad; su diseño era increíblemente parecido al del Land Rover Evoque. Para más inri, la compañía, Jiangling, había utilizando las primeras 4 letras de la compañía de occidente para llamarlo.

Es como tampoco pretendiesen anunciar una diferenciación entre ambos productos. Su aventura comercial pasaba por acudir solamente por el país asiático, pero aun así, millones de euros en ventas estaban disputándose con el fabricante Land Rover.

El Landwind X7 (arriba) y el Land Rover Evoque (abajo). Aquela Máquina

Tal y como se puede apreciar en las imágenes, pese a que se observa una distinción entre ambos modelos, es innegable la copia, al menos, en relación al segmento. Esto se agudiza más aun cuando el Evoque supuso un antes y un después para las cuentas de la compañía por su buena aceptación en el mercado.

Antes esta situación, la compañía de origen británico emprendió acciones legales contra el fabricante chino Jiangling por apropiación indebida de su patente industrial.

Y te preguntarás, ¿cómo han resuelto los tribunales chinos esta supuesta ilegalidad? Como bien explica el portal tijuiliando.com, este tipo de litigios pueden alargarse años y años sin que se dicte sentencia.

La seguridad jurídica no evita que la copia siga comercializándose

El principal problema que esto conlleva es que mientras no haya veredicto firme por parte del poder judicial, ambos bienes pueden seguir comercializándose. Siguiendo los datos ofrecidos por el mismo portal, el Landwind X7 supone para Jiangling Motors hasta el 60% de sus ventas, por lo cual, obviamente, le sigue siendo rentable producirlo y mantenerlo en el mercado.

Y te preguntarás, ¿qué puede hacer Land Rover al respecto? Lo cierto es que, sin la ayuda de la ley, poco más puede hacer. Por ello, la compañía podría sentar precedente en el mercado al difundir lo que ningún aficionado del motor quería escuchar.

Land Rover dejará de mostrar prototipos de sus futuros vehículos

Así es, esta ha sido la solución que ha determinado la cúpula de la firma británica. Ni vídeos anticipativos de un futuro modelo ni los conocidos como teasers. Se ha decidido prescindir del hype con el objetivo de evitar supuestos fraudes por copias venidas del Lejano Oriente.

Land Rover en un evento comercial para promocionar su catálogo de vehículos. Land Rover

Según se puede leer en Autocar, Gerry McGovern, el jefe de diseño de la empresa, ha dejado claro que modificarán los plazos en los que presenten sus modelos con el fin de acabar con la apropiación supuestamente ilícita de la propiedad industrial.

Según las declaraciones que él mismo manifestó a consecuencia del litigio que se mantiene con Jiangling Motors, reconoció que en el seno de la compañía están preocupados cada vez que acuden con un nuevo prototipo a uno de los múltiples eventos que se realizan por todo el planeta.

Estamos nerviosos cuando mostramos los prototipos de los futuros coches que sacaremos al mercado en cada Salón del Automóvil desde hace un par de años, ya que nos pueden copiar muy fácilmente.

Esto les ha llevado, por lo tanto, a actuar en consecuencia. La estrategia podría ser copiada por otros fabricantes que también se han visto perjudicados por la utilización de las políticas de copia y plagio de otros fabricantes chinos.

¿Hasta dónde llegará una práctica que podría poner en serio peligro parte de las ventas de los fabricantes? Aún es pronto para saberlo, pero lo preocupante es que el caso del Land Rover Evoque no es, ni mucho menos, un caso aislado.