La mejora de la seguridad ha permitido salvar millones de vidas en los últimos años gracias a las altas dosis tecnológicas que incluyen los automóviles de hoy en día. ¿Qué haríamos en caso de accidente si no dispusiésemos de cinturones de seguridad, airbags o chasis reforzados como los que contamos hoy?

Todo amante de coche clásico debe reconocer que la tecnología ha dejado a la inmensa mayoría de los automóviles históricos al borde abismo en materia de seguridad. ¿Deberían llegar a prohibirse aquellos vehículos que contasen con una edad superior a X años?

Un vehículo con 5 estrellas Euroncap de hace años no muestra la realidad hoy

Quizás, el mayor problema sea encontrar cómo despejar dicha variable, el año límite. ¿Por qué? Siguiendo esta tónica, tampoco deberían verse en la calle automóviles con, por ejemplo, poco más de 10 años. Y te preguntarás, ¿cómo es posible que mi coche, con 5 estrellas EuronCap no cumpla con los estándares de seguridad?

En ocasiones, sí que es cierto, el organismo encargado de la calificación se pone pejillero al calificar con una nota baja por no cumplir con una serie de características menores. El mejor ejemplo de ello es el Ford Mustang de anterior generación, el cual solamente disponía de 3 estrellas debido a la falta de unos pretensores en los cinturones de seguridad de las plazas traseras.

¿Cómo podemos, entonces, mostrar la inmensa diferencia que hay entre las distintas generaciones? Siguiendo el ejemplo que se puede leer en Jalopnik, vamos a ver cómo era una prueba de hace años y cómo es ahora, analizando con detalle cómo han cambiado las pruebas y, sobre todo, como se ha visto afectado el automóvil.

Jeep Wagoneer de 1979, una auténtica pesadilla

Estaos hablando de lo que hoy día sería un SUV. Es posible que el Jeep contase con aptitudes más off road, pero lo cierto es que la prueba que verás a continuación solamente pone a prueba la seguridad exterior. A fin de cuentas, es lo que nos importa para ver qué ocurre.

Las imágenes están publicadas en el canal de YouTube CrashNet1, un espacio en el que se pueden observar gran parte de las últimas pruebas de impactos realizadas, principalmente, en Estados Unidos.

Según se puede observar en las imágenes, el Jeep Wagoneer de 1979, como es lógico, es el protagonista de un aparatoso accidente que bien podría haberse producido en la vía pública. Por aquellas fechas, ya existían los conocidos como dummies, los protagonistas que participan en las pruebas y que se encargan de recibir el impacto para después analizar cómo ha influido en ellos.

Aún contando con cinturones de seguridad, el golpe es brutal

Además, fijándonos con atención, se observa cómo el piloto y el acompañante disponen de los innovadores cinturones de seguridad, una medida que pocos años después se convertiría en algo esencial en la conducción.

Viendo cómo es el impacto desde varias de las cámaras que grababan lo sucedido, se puede ver cómo es muy probable que ambos pasajeros hubiesen fallecido en condiciones normales. Siguiendo principalmente la toma desde la que se observa la posición del conductor, se observa con claridad cómo impacta con la cara el volante con un golpe seco.

Teniendo en cuenta que la prueba estaba preparada para que el impacto tuviese lugar al alcanzar las 30 mph, es decir, los 48 km/h, es fácil imaginar que ni el cinturón de seguridad pudiese evitar la catástrofe. Sin lugar a dudas, el airbag, inventado posteriormente, hubiese tomado un papel ejemplar para evitar unas consecuencias desastrosas.

Volvo XC90, el SUV de la firma más segura del mundo

En el mundo al revés, podría encontrarse el SUV más laureado de la firma Volvo, una de las compañías que más ha apostado siempre por la tecnología aplicada a la seguridad. Tanto es así que todos y cada uno de los modelos que ha ido ofreciendo en el mercado han ido disponiendo de sus correspondientes 5 estrellas desde hace muchos años.

En el caso que nos ocupa actualmente, el XC90 nos viene a la perfección para poder observar las diferencias. En el crash test que el organismo EuronCap realizó en 2015, momento en que salió la nueva generación al mercado, se realizaron toda una serie de pruebas para garantizar que seguía siendo uno de los mejores en su categoría.

Las imágenes anteriores, al darle al play, muestran justamente la misma prueba que efectuó anteriormente el Jeep Wagoneer de finales de los años setenta. Te invitamos, si no ves claramente la diferencia entre ambas pruebas, a que las veas seguidas.

No hay color. Aunque parezca mentira, el Volvo XC90 utilizado circulaba, imitando cualquier otro desplazamiento en la vida real, a 50 km/h, el máximo permitido en la gran mayoría de calles y avenidas de tu ciudad.

Ambos coches quedaron tras la prueba destrozados, pero uno ganó por goleada

Es posible que si el Jeep tuviese una imagen comercial basada en los estándares de hoy, no se verían grandes diferencias entre uno y otro. De hecho, ambos comparten destino, el desguace. Ahora bien, en ambos casos, las personas no saldrían bien paradas. En el primer caso ya hemos reflejado las altas probabilidades de que muerte para, al menos, uno de los ocupantes.

En el caso del Volvo, lo más lógico sería pensar que el conductor pudiese, incluso, salir con su propio pie. Quizás, sí es cierto, podría sufrir lo que se conoce como latigazo cervical, pero ante uno y otro destino, ¿cuál escoger?

Afortunadamente, la seguridad ha avanzado a pasos agigantados. En los próximos años, la mejora podría llegar de acuerdo al coche autónomo, prohibiéndonos a los humanos ponernos al volante al tener mayores probabilidades de sufrir un accidente. ¿Confiaremos más en el fallo de la máquina a los despistes de los conductores?