Qué es la pasta térmica de los coches eléctricos y por qué es importante

Los coches eléctricos usan pasta térmica. ¿Es necesario hacerle el mantenimiento?

Qué es la pasta térmica de los coches eléctricos y por qué es importante
Los coches eléctricos necesitan pasta térmica para funcionar. Mucha más que la CPU de tu portátil
Publicado en Motor

Cuando pensamos en la pasta térmica, normalmente, lo que se nos viene a la cabeza es ese pequeño tubito que guardamos en un cajón y que echamos a la CPU del ordenador cuando le hacemos el mantenimiento —si es que se lo hacemos, claro—. Sin embargo, la pasta térmica ha dado un salto a otra industria: la del coche eléctrico.

Las baterías de los vehículos eléctricos, al igual que los procesadores de los ordenadores, necesitan una gestión térmica eficiente para funcionar correctamente. De lo contrario, puede producirse un sobrecalentamiento, sinónimo de problemas.

En este artículo vamos a explicarte punto por punto qué funciones realiza la pasta térmica en los coches eléctricos, su papel en el funcionamiento de la batería y los principales problemas que han aparecido en algunos vehículos a los que se les ha aplicado un compuesto insuficiente o incorrecto.

¿Qué es la pasta térmica?

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La pasta térmica tiene la misma función en los ordenadores y en los coches eléctricos

La pasta o compuesto térmico (thermal compound en inglés) es un producto que se aplica principalmente sobre productos electrónicos para facilitar la transferencia de calor. Su función principal es rellenar los huecos microscópicos de aire que quedan al juntar metal con metal, fruto de arañazos e imperfecciones.

La pasta térmica es un producto indispensable en la electrónica de hoy día. Las bolsas de aire, aunque sean microscópicas, son muy malas conductoras del calor. Al aplicar la pasta térmica, lo que vamos a hacer es añadir un elemento intermedio capaz de transferir el calor de la fuente principal hacia el sistema de disipación. Si te cuesta entender el ejemplo, puedes visualizar dos rebanadas de pan, con sus huecos e irregularidades, que se pegan a la perfección al untar un poco de mermelada entre medio.

Existen infinidad de compuestos diferentes a la hora de hablar de pastas térmicas. De hecho, es una industria que ha evolucionado mucho en los últimos años, fruto del avance en la electrónica y la imperiosa necesidad que tenemos hoy día de disipar el calor de los componentes más modernos. Las pastas se hacen normalmente en base de silicona o polímeros sintéticos que contienen partículas conductoras como la plata, óxido de zinc, grafito o cobre. El rendimiento de la pasta se mide en vatios por metro kelvin (W/mK), que es la unidad que usamos para medir la conductividad térmica. Cuanto más alta, mejor.

¿Qué función tiene la pasta térmica en los coches eléctricos?

gestion termica bateria ev

La gestión térmica de la batería de un coche eléctrico es bastante compleja

Cuando hablamos de la pasta térmica de los coches eléctricos, nos referimos al producto que se utiliza para transferir calor entre las baterías y los sistemas de refrigeración.

Las baterías de un coche eléctrico, para que trabajen en un rango seguro, necesitan estar a una temperatura controlada. De este trabajo se suele aclarar la BMS (Battery Management System). Sin embargo, por mucha gestión electrónica que haya de la batería, este sistema no serviría de nada si no existiera una gestión térmica física sobre las celdas y módulos de la batería. Es aquí donde cobra importancia la pasta térmica.

Durante una carga rápida, o cuando el coche necesita mucha energía para funcionar, las baterías se van a calentar. Y, como bien sabemos, esto no es óptimo. Para evitarlo, los vehículos eléctricos disponen de sistemas que permiten que el calor sea disipado de forma eficiente y uniforme. Para que el proceso se haga bien, se usan compuestos que permiten transferir la energía térmica desde las celdas de la batería hasta la carcasa y, de ahí, al exterior.

¿Tiene mantenimiento la pasta térmica de un coche eléctrico?

Se suele escuchar por ahí que los coches eléctricos apenas tienen mantenimiento. Sin embargo, tan pronto como has descubierto que los coches eléctricos tienen pasta térmica, no es descabellado que te haya dado por pensar que lo mismo hay que cambiarla. Y no te falta razón.

La pasta térmica que va dentro de la carcasa de la batería se aplica en el momento en el que se produce la misma. Como se puede ver en el vídeo, se usa una capa bastante generosa. Mientras que en una CPU, usaríamos menos de un gramo, algunos coches eléctricos pueden llevar hasta 5 kilos de pasta térmica. Obviamente, ese es otro de los motivos por los que hay que pagar más por un coche eléctrico. La pasta térmica no es precisamente barata.

Entonces, ¿hay que cambiarla con el tiempo? Depende. No podemos afirmar que el cambio de pasta térmica esté dentro de lo que se considera un mantenimiento regular del vehículo. Sin embargo, tampoco podemos faltar a la verdad y decirte que el producto es eterno. La capa que da el fabricante está pensada para que dure tanto como el propio vehículo. Sin embargo, cabe la posibilidad de que el producto pierda propiedades con el paso del tiempo.

En cualquier caso, hablaríamos de un procedimiento que tiene que hacer, sí o sí, un técnico especializado, pues la operación es muy peligrosa.

Usar una pasta no adecuada puede anular la garantía

En el caso en el que sea necesario sustituir la pasta térmica de la batería del vehículo, lo ideal es acudir a un taller oficial de la marca.

No obstante, si se hace en el taller de un tercero, el compuesto que se aplique debe cumplir la especificación marcada previamente por el fabricante del automóvil. De lo contrario, puede ser motivo de anulación de la garantía en el caso de que todavía exista.

¿Qué síntomas da un coche eléctrico con una pasta térmica en mal estado?

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Una batería en mal estado va a ser una de las causas por las que ves el "Modo tortuga" en tu EV

Cuando la pasta térmica se degrada o no cumple correctamente su función de transferencia de calor entre las celdas de la batería y el sistema de refrigeración, el vehículo no va a rendir como debe. En algunos casos, los propios fabricantes de coches han fallado al usar un compuesto incorrecto, acelerando la aparición de estos problemas, que suelen darse de forma progresiva y cada vez más intensa:

Pérdida notable de autonomía

El bajón de autonomía suele ser uno de los primeros indicadores de que algo no va bien en nuestra batería. Al no disiparse el calor correctamente, las baterías operan a temperaturas más altas de lo óptimo, lo que disminuye su eficiencia energética.

Detectar esto es más o menos sencillo. Si notas que tienes que cargar con mucha más frecuencia, o que, con una carga completa, te quedas lejos del número de kilómetros que solías recorrer con anterioridad, es posible que la pasta térmica sea la causante.

Aumento en los tiempos de carga

El problema se hace todavía más evidente si notamos que los tiempos de carga se alargan cada vez más con el paso del tiempo. Si hay un problema en la gestión térmica de la batería, la BMS va a gestionar el problema reduciendo la velocidad de carga para que las celdas no se sobrecalienten.

Si tu coche ya no tolera bien la carga rápida y, lo que debería ser una parada de 30 minutos, se convierte en un suplicio, hay razones para sospechar de la pasta térmica.

Alertas y limitación de potencia

Los coches eléctricos están repletos de sensores. Cuando la batería está por encima de su temperatura óptima, lo habitual es que se muestre un aviso al usuario.

En los casos más extremos, el vehículo puede llegar a entrar en un modo de protección, limitando la potencia para proteger los propios elementos electrónicos. Si te ocurre, no lo dejes. Puede que el fallo tenga que ver con la pasta térmica, con una batería en mal estado o incluso con la propia BMS, que puede estar fallando.

Degradación acelerada de la batería

Se ha hecho mucho ruido alrededor de la degradación de las baterías de los coches eléctricos. Sin embargo, como vimos en el artículo sobre cuál es el kilometraje máximo de un coche eléctrico, las previsiones eran muy pesimistas. La realidad está siendo muy distinta.

Por culpa del eco que se ha hecho en redes sociales sobre el coche eléctrico, es posible que algunos conductores noten que la capacidad de su batería comienza a mermar de forma acelerada y que lo achaquen a una degradación normal. Pero no lo es.

Cuando la pasta térmica no cumple su función, las temperaturas elevadas pueden causar un daño permanente a las celdas. Esta degradación va más allá del desgaste normal esperado, lo que puede ocasionar una pérdida significativa de capacidad en poco tiempo.

Como conclusión, lo que queda en claro es que no debemos preocuparnos por la pasta térmica de nuestro vehículo eléctrico, a menos que comencemos a notar síntomas extraños. Si quieres seguir aprendiendo cómo funcionan estos automóviles, echa un ojo a esta entrada en la que hablamos de todos los minerales y metales que necesitan los coches eléctricos y sus baterías.

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