La verdad que se esconde tras la red Supercharger V3 de Tesla

Ayer se hizo pública la nueva versión de la red Supercharger de Tesla. ¿Por qué no todo es tan eficiente como parecía? He aquí el truco oculto de esta innovación.

La verdad que se esconde tras la red Supercharger V3 de Tesla
Tesla está impulsando innovaciones en su sistema de carga rápida. Mii Fotos
Publicado en Motor

Hace tan solo unos días, en el artículo en el que te mostrábamos por qué el mes de marzo es de vital importancia en Tesla, te mostramos cómo días después de produciría el anuncio de la nueva versión de la red de carga Supercharger. Tras la publicación de las novedades, el sector de la automoción convencional se puso muy nervioso.

Contar con 100 kilómetros de autonomía con solo 4 minutos de carga podría significar el estoque final a la movilidad basada en la tecnología de combustión interna. Sin embargo, tan solo 48 horas más tarde, todo parece indicar que Tesla, pese a haber conseguido una mejora muy notable, no disfrutará del desarrollo que se había propuesto al comienzo.

El Tesla Model 3 es la principal esperanza del coche eléctrico para crecer en el mercado

Un usuario de un Tesla Model 3, aprovechando una de las pocas estaciones de carga que han sido adaptadas a esta nueva tecnología, ha observado cómo era el funcionamiento de la versión tercera, la implementada desde hacía escasamente unas horas. Tras analizar cómo se ha conseguido el abastecimiento energético, se ha llegado a una conclusión; quizás la novedad no es tan llamativa.

¿Por qué una simple publicación de un tweet podría haber provocado tanto revuelo entre los aficionados a la firma con sede en Palo Alto, los propios usuarios y los contrarios a la marca? Este nuevo movimiento esperanzador, diseñado con el objetivo de aproximarse a una de las ventajas de los motores térmicos, podría haber sido menos notable de lo previsto.

Toca analizar, por tanto, qué ha ocurrido para que hayan comenzado a aparecer las dudas en referencia al sistema de carga del coche eléctrico. ¿Estamos ante un problema que no tiene solución? ¿Deberemos interiorizar que las baterías eléctricas jamás albergarán autonomías comparables a las que ofrecen los automóviles tradicionales?

Un gráfico para explicar el porqué de la polémica

El sistema de carga de 250 kW parecía que llegaría en 2019. Esto finalmente ha ocurrido, pero como viene siendo habitual en todo lo relativo al coche eléctrico, con unos matices. Tal y como se puede leer en Electrek, un propietario de un Tesla Model 3 ha comprobado cómo se ha repartido la carga de las baterías durante un ciclo completo de recarga. ¿Cuáles son las conclusiones? He aquí el resultado.

La verdad que se esconde tras la red Supercharger V3 de Tesla

Una comparativa entre la versión 2 y 3 de la red Supercharger. Electrek

Ante de pasar a detallar el significado de la representación anterior, es importante realizar un apunte necesario para entender el sistema de carga de las mecánicas eléctricas. Debido al proceso que tiene lugar durante la recarga, en un ciclo completo varía el nivel de potencia. Conforme se aproxima el nivel de autonomía completo, la potencia de transferencia energética cae para no dañar las baterías.

Los 250 kW de potencia máxima solo están disponibles durante unos minutos

Ahora bien, ¿qué se puede observar en el ejemplo propuesto anteriormente? El pico de 250 kW tan solo se puede alcanzar al comienzo de la recarga, cayendo de forma muy notable conforme se supera el rango del 18 - 20% de llenado. La teoría se cumple a la perfección, pero tan solo se podrá disfrutar de la potencia máxima durante unos pocos minutos.

Aun así, es importante tener en cuenta que a lo largo de todo el proceso se ha conseguido ofrecer una mayor potencia que la V2, la que actualmente hay estándar en la inmensa mayoría de estaciones Supercharger. Ahora bien, ¿está garantizada la durabilidad de los conjuntos de recarga? La firma de Palo Alto ha constatado en pruebas internas la eficiencia de este nuevo sistema.

Un apunte que cambia de lleno la situación del coche eléctrico

La principal dificultad que supone el coche eléctrico está relacionada con la dificultad añadida de tener que prever los desplazamientos de larga distancia. Este sutil resultado no hace más que mantener este problema como base del desarrollo de las mecánicas disruptivas. Ahora bien, ¿qué nueva situación tenemos en lo referente a esta tecnología?

Los recorridos de corta distancia seguirán siendo el ecosistema en el que mejor se desenvolverán las tecnologías sostenibles. No obstante, se espera que en los próximos meses se introduzcan innovaciones que permitan reducir la distancia que todavía les separa respecto a la mayoría de los coches tradicionales.

Se ha conseguido reducir de forma destacada el tiempo de carga del Tesla Model 3

Pese a esta desventaja, esta nueva actualización de la red Supercharger ha conseguido recortar el tiempo de carga de forma notable. Según las propias anotaciones realizadas por el usuario en cuestión, bajo el alias @privater, se ha conseguido reducir hasta un total de 20 minutos el tiempo empleado para cargar una batería desde el 8% hasta el 90%.

Aun así, todavía queda mucho trabajo por hacer del coche eléctrico una solución completa para sustituir a las mecánicas convencionales. Ocurrirá la transición, solo falta que se consiga un proceso productivo más eficiente para hacer más competitiva a las alternativas que carezcan de tubo de escape.

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