La electrónica ha permitido que podamos llegar a ver por las calles barbaridades tales como el Ferrari LaFerrari o el Bugatti Chiron, dos de los superdeportivos actuales más rápidos del mundo.

Sin la electrónica, amiga en algunas ocasiones, enemiga en otras, los fabricantes nunca se habrían atrevido a sacar algo ni remotamente parecido a esas máquinas. Es más, los motores nunca habrían pasado de los 500 o 600 CV de potencia.

Y con ello estaríamos hablando de lo máximo admisible. La electrónica ha logrado eso y mucho más. Hoy día, un coche moderno está dominado por la electrónica, tal y como nos recuerda Motorpasión.

La reprogramación de la centralita abre un abanico de posibilidades para aumentar prestaciones

Es la parte del automóvil que más evoluciona de una generación a otra ofreciendo sistemas de todo tipo. Sirve tanto para gestionar los indispensables sistemas de seguridad, como pueden ser el ABS o el Control de Estabilidad, hasta sistemas innecesarios como aquellos que aparcan el coche solos o te dicen dónde están tus amigos.

A pesar de que el motor de combustión interna sigue siendo básicamente el mismo desde hace décadas (cilindros con sus pistones, válvulas que controlan el paso de gases, los muelles que cierran éstas, árbol de levas…), la gestión electrónica puede mejorar los registros.

Ahora, los fabricantes desarrollan un motor en concreto y de ese motor, usando la electrónica (y algún elemento mecánico, según sea el caso), ofrecen al usuario diversas opciones con sus diferentes potencias.

Reprogramaciones, por qué debes conocer cómo funcionan

Hay otro apartado que la electrónica ha puesto al alcance de todos; la potenciación de motores. En el pasado, quien quería potenciar su motor debía ‘hacer malabares’ y dejarse una pasta en cambiar muchos componentes.

Ahora es mucho más fácil y algo más barato, tal y como detalla el portal especializado Motor. Ahora, lo normal es ‘hacer una repro’ por mucho menos dinero.

Es muy importante saber dónde y a quién dejamos al frente si queremos reprogramar la centralita. Coches.net

Pero, ¿qué es eso de reprogramar una centralita? Todo consiste, mediante un ordenador, en modificar los mapas de gestión del motor para lograr lo que nosotros queremos.

Así contado parece fácil; "¡Ale! enchufo mi ordenador a la centralita del coche y a sacarle 300 CV". Si es lo que piensas, estás completamente equivocado.

Si bien es cierto que los fabricantes juegan mucho con los valores de gestión para los motores y mantienen unos márgenes muy elevados para garantizar la fiabilidad, llegar hasta ese punto que ellos consideren oportuno ha costado muchísimo dinero y muchas horas de desarrollo.

El Chip Tuning puede conllevar un desembolso de varios miles de euros

No, no podemos cambiar esos datos a las primeras de cambio. Por norma general, hay especialistas que utilizan el llamado Chip Tuning, tal y como así lo defiende Race Chip. Esto conlleva invertir grandes cantidades de dinero en investigación y desarrollo (en ocasiones hasta 50.000 euros) para que sus reprogramaciones sean adecuadas y fiables.

Esto es así porque una buena reprogramación no es aquella que extrae el máximo potencial del motor, sino la que extrae la potencia justa, con el consumo justo y la fiabilidad justa.

No es fácil y no lo puede hacer cualquiera, así que huye de todo aquel que te ofrezca una reprogramación por muy poco dinero. Una buena ‘repro’ cuesta dinero porque lleva un estudio detrás.

Por qué debemos pensar seriamente hacer un ‘repro’

Cuando realizamos una reprogramación buscamos claramente un aumento de las prestaciones. De lo contrario, no estaríamos interesados en hacer algo de esto con nuestro motor.

Pero no todo lo que brilla es oro y no todas las reprogramaciones merecen la pena. Además, siempre hay alguna pega. Por ejemplo, si tu coche tiene motor atmosférico, olvídate de la reprogramación porque apenas notarás cambio, tal y como destaca Digi-Tec.

Hacer una ‘repro’ depende de valorar sus ventajas e inconvenientes. BM AUTOMOBILES

Por otro lado, el consumo no bajará en ningún caso y en el mejor de los casos seguirá exactamente igual, aumentando hasta en un 10% en el peor de ellos.

Los motores turbo son los más indicados para las reprogramaciones. Son motores a los que un ‘toqueteo’ en la centralita les afecta bastante. Es posible aumentar la potencia hasta en un 60%, pero eso no quiere decir que sea la mejor opción.

Con una buena reprogramación las ventajas son claras: más potencia, más par y menos consumo. Es importante aclarar que el tema del consumo es por la ganancia de par a bajas vueltas, lo que le permite circular en marchas largas durante más tiempo.

Como es lógico, si se pisa el pedal más de la cuenta, el consumo sube a todas luces; el aumento de potencia se obtiene a base de quemar más combustible.

Por qué debemos quitarnos esta idea de la cabeza

En primer lugar, el desgaste del motor aumenta, tal y como informa Autocasión. Si a ello le agregamos que aprovechamos la ‘repro’ para hincar el pie sobre el pedal derecho, esto se multiplica.

Algo que se suele comentar por foros es el tema de la garantía. Si el taller detecta la reprogramación podrías perder la garantía, pero hay una cosa a destacar. Todos los especialistas tienen software especial para borrar los rastros de dicha reprogramación y, por lo tanto, puede llegar a ser indetectable.

No todos los talleres cuentan con tecnología para detectar el fraude

Además, los talleres no disponen de los medios necesarios para efectuar este rastreo en muchas ocasiones. En la ITV solo habría problemas si aumentan las emisiones, pero muy pocas veces ocurre.

El principal consejo es que huyas de las reprogramaciones enlatadas. Cada coche es un mundo y, aunque hablemos del mismo motor, siempre hay que afinar la ‘repro’ a cada vehículo. Por otra parte, si un reprogramador no loguea tu coche previamente para ver cómo está, huye también.

La mayor pega que tiene la reprogramación es hacer una sin garantías y sin pensarlo bien. No por potenciar tu motor al máximo será la mejor decisión; es muy posible que lo rompas antes. Además, una reprogramación barata significará falta de desarrollo con toda seguridad, así que irá seguramente acompañada de un mal trabajo.