Revisa bien los coches antes de desguazarlos, este conductor casi destroza una joya con el sello de Apple

¿Sabías que hubo un Renault Clio que hacía publicidad a Apple? Esta es la historia de una de las unidades que salió de esta versión.

Revisa bien los coches antes de desguazarlos, este conductor casi destroza una joya con el sello de Apple
El Renault Clio S Apple fue una colaboración entre la fimra francesa y Apple. Imagen: YouTube
Publicado en Motor

Mucho se está hablando del coche que podría estar fabricando Apple, ¿verdad? Lo cierto es que no es la primera conjunción que hay que hacer entre la industria del automóvil y la relacionada con el universo de la firma de la manzana. En los años noventa, coincidiendo con un momento de gran dificultad para la compañía californiana, se decidió que podría ser una buena estrategia de marca la colaboración con un fabricante de reconocido prestigio. Renault creyó que podría ser beneficioso para ambas compañías, por lo que decidió aceptar la propuesta.

Por aquel momento, Apple, pese a ser ya una reconocida firma en el sector de la informática, no tenía el aura elitista que rodea a la marca en la actualidad. Por ello, no es de extrañar que Renault eligiese el Clio, un modelo urbanita y puramente de acceso, para promocionar la compañía cuyo CEO, por aquel momento, era Michael Spindler. En el caso que nos ocupa hoy, un usuario conocido como Nisus vio cómo una de las unidades exclusivas de este modelo iba a terminar en el desguace, salvándolo de la quema en el último momento.

¿De verdad se trataba de un modelo tan especial? Por aquel entonces, contaba con unos estándares de calidad propios del sector, por lo que su diferenciación no aparecía por ningún lado. Sin embargo, contaba con unos detalles estéticos con el logo de Apple y, al mismo tiempo, disfrutaba de una dotación de equipamiento que incluía, un hito para la época, de un PowerBook 190, el MacBook Pro de la época, y un móvil GSM.

Renault Clio S Apple, así pretendía Apple introducir a los jóvenes en la informática

Se trataba de un Clio convencional al que se le había incorporado como detalle estético el logo de Apple en un par de sitios y la propuesta diferencial de informática. Es cierto que se comercializó bien, pero lo cierto es que, posteriormente, no se ha producido un gran incremento del valor de cotización de la versión. Esto es así debido a que Apple no llevó a cabo importantes modificaciones sobre el vehículo original. Tan solo pequeños detalles estéticos que no iban más allá de unas pegatinas.

El automóvil en cuestión marcaba un total de 61.00 kilómetros en el odómetro, una cifra muy baja teniendo en cuenta la edad del vehículo. Presentaba un buen estado de mantenimiento teniendo en cuenta que se trataba de un vehículo que había pasado buena parte de su vida útil fuera de garaje. Las ediciones limitadas pueden haber incorporado algún que otro 0 a su cotización, por lo que es necesario echar un ojo antes de decidir deshacerte de un coche particular. ¿Quién sabe si estamos ante una obra de arte y, por tanto, con un valor intrínseco muy elevado?

El mejor ejemplo de ello nos lo muestra la edición Williams del modelo protagonista de esta noticia. Esta opción, comercializada también durante los noventa, se puede encontrar a día de hoy a precios superiores al de la compra original. Por este motivo, es necesario echar un vistazo primero a portales de Internet con el objetivo de ver si se trata de un automóvil con potencial o si, por el contrario, le ha llegado su hora de decir adiós a la carretera.

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