Desde hace un tiempo, el scooter se ha convertido en una de las formas más eficientes de circular por la ciudad. Sus consumos contenidos y la facilidad para poder aparcar en cualquier sitio hace que sea una muy buena forma de moverse por el medio urbano. Esto tiene mayor sentido todavía si este medio de transporte incluye una motorización completamente eléctrica.

El precio de esta última variante se ha convertido en uno de sus principales frenos. Al fin y al cabo, se adquiriría una unidad con menor autonomía y, posiblemente, mucho más cara. Es cierto que en el medio y largo plazo el coste se reduciría respecto a una versión de combustión interna, pero gran parte del público valora más el pago de un menor precio en el momento de la adquisición.

El uso de menos componentes abaratará la producción del scooter eléctrico

Sea como fuere, la clave está en reducir al máximo el coste de producción de los modelos que equipas motores y conjuntos de baterías eléctricos. Para conseguirlo, la inversión en nuevas tecnologías se antoja como un elemento fundamental para abaratar estos productos. ¿Podría conseguirse este objetivo mediante la utilización de una menor cantidad de componentes?

La compañía Stilride ha diseñado un nuevo modelo de producción del convencional scooter adaptado para ser puramente eléctrico. La principal diferenciación del modelo patentado por esta empresa radica en la utilización de un único molde para la fabricación de la base del vehículo. De esta forma, se facilita la inclusión de un monocasco que contribuye, además, a la disposición de un menor peso.

Veamos, por tanto, en qué consiste la creación de esta nueva forma de entender el mercado de las 2 ruedas aplicado a la ciudad, por qué puede marcar la forma de producir scooters en el medio y largo plazo y, por supuesto, qué supone la implicación de esta firma en el futuro del sector. He aquí las claves de un diseño rompedor y que puede cambiar la forma de hacer las cosas.

El scooter eléctrico se producirá con menor cantidad de componentes

Para entender las cualidades de las potenciales motocicletas eléctricas destinadas al ámbito urbano, es preciso hacer referencia a su propia estructura. Esto es posible mediante cuerpos de acero o aluminio integrados en un único cuerpo, sin soldaduras, remaches o tornillos de por medio. De esta forma, se conseguirá aliviar el peso y, por supuesto, mejorar la seguridad.

El scooter eléctrico de Stilride disfrutará en un menor peso por el uso de materiales ligeros. New Atlas

Teniendo en cuenta el trabajo realizado por Stilride, se puede observar un diseño algo más deportivo y lúcido en su primer prototipo. Este primer prototipo, denominado SUS1, se ha convertido en una de las soluciones más destacadas a nivel europeo en lo que se refiere a bases de motocicletas eléctricas. De hecho, nació como un proyecto del Gobierno sueco.

La mejora del cuerpo de un scooter llega con el uso de los materiales más resistentes

En la actualidad, es la compañía Semcon, a través de Stilride, la que ha recogido el testigo de producción. El proceso de producción radica en la inclusión de secciones de láminas de acero inoxidable de 0,5 y 1,5 milímetros. Al contrario que en otros procesos presentes en la industria, se dobla y se da forma al cuerpo a través de un sistema muy especializado que ha sido patentado.

Este proceso productivo ha sido adaptado para la fabricación de este medio de transporte. Se espera que a lo largo de los próximos años se extienda su utilización entre algunos de los principales fabricantes de patinetes, scooters u otro tipo de vehículos. Al fin y al cabo, la sencillez en la cadena de montaje es algo fundamental para mejorar la productividad de una compañía.

Mayor durabilidad para crear productos resistentes

Una de las características que mejor define a esta solución está directamente relacionada con el uso de materiales de gran durabilidad. En este sentido, la creación de una única pieza en la que se incluye el chasis, la columna vertebral y el propio asiento nos permite entender hasta qué punto se ha avanzado en el desarrollo de un scooter diferente a lo convencional.

El scooter eléctrico de Stilride disfrutará en un menor peso por el uso de materiales ligeros. New Atlas

Es importante tener en cuenta que se trata de una tecnología que aún está siendo objeto de investigación y mejora. Por ello, se espera que su adaptación por parte del mercado no pueda llegar antes del año 2022. Se entiende, por tanto, que los próximos meses serán esenciales para hacer todavía más eficiente el programa patentado por la empresa.

A tenor de lo dispuesto anteriormente, los altos representantes de la compañía afirman que cada una de las unidades podrían comercializarse, a día de hoy, a razón de 5.500 dólares. ¿Cuál será el coste definitivo cuando se sepa que se ha convertido en algo más productivo y, además, se haya reducido el coste de las baterías eléctricas?