Un coche no es más que el resultado del ensamblaje de un sinfín de piezas mecánicas que trabajan en conjunto, todas ellas sometidas a desgaste. Por eso, dependiendo del buen uso que le demos, piezas como el embrague acabarán rompiéndose tarde o temprano y tendremos que cambiarlas o repararlas.

Detectar los síntomas es clave para determinar si el embrague está en mal estado

El mecanismo de funcionamiento de un coche se parece mucho al del cuerpo humano. Igual que cuando tenemos una enfermedad esta se manifiesta a través de ciertos síntomas, con un vehículo ocurre lo mismo.

Así que a continuación, vamos a informarte sobre los distintos síntomas que podemos percibir relacionados con el sistema de embrague y el significado que tienen. Así podrás detectar una posible avería del sistema con la suficiente antelación y evitar así un disgusto mayor.

También te mostraremos una forma fácil de descubrir si tu coche sufre de alguna enfermedad en el sistema de embrague.

Deslizamiento

El disco presenta una superficie repleta de imperfecciones cuando se ha producido un deslizamiento La Casa del Croche

Se manifiesta cuando el motor sube de vueltas pero el coche no gana la velocidad que debería conforme a ese régimen de subida. Como se dice popularmente, lo que ocurre es que el embrague patina, tal y como bien explica Automotriz.

De esta forma, aunque el motor aumente su régimen de giro, dicha velocidad no llega a la transmisión por lo que el coche no incrementa su velocidad.

Esta situación suele notarse sobre todo en sitios donde demandamos un extra de potencia, como un adelantamiento o la subida de una cuesta. Se refleja más cuanto más larga sea la marcha y más pisemos el pedal del acelerador.

Así que tan pronto detectes este síntoma, hasta llegar a un taller, debes conducir con suavidad, sin abusar del acelerador y a menos de 100 Km/h si es posible, como apunta el experto Javier Costas en su blog. Con ello se consigue evitar acelerar el desgaste; más vale que nuestro coche tarde en acelerar a que no acelere.

Olor a quemado

Una conducción agresiva o mantener pisado el embrague puede provocar un sobrecalentamiento del mismo Truly Engines

Cuando la temperatura del embrague aumenta demasiado, ya sea por conducir agresivamente o por dejar el pie apoyado en el pedal, los revestimientos se pueden sobrecalentar y comenzar a arder, como apuntan en Motor.

Ello provocará un olor peculiar, y si el embrague no se enfría en un periodo de tiempo prudente, esto podría afectar a otras piezas importantes.

Ruidos

Un ruido extraño es la pesadilla de todo conductor, más aún si no tenemos ni idea de dónde puede provenir y si está relacionado con una posible avería de importancia. El embrague no es una excepción, y este puede avisarnos de algún fallo dependiendo del tipo de ruido que transmite:

  • Sonido de rozamiento al embragar: según Ro-des, podría tratarse de un mal ajuste o una mala instalación del mando de transmisión.

  • Chirrido al mantener pisado el pedal de embrague: si lo que escuchamos es un crujido, podría tratarse del desgaste de la rótula de la horquilla de embrague; pero si el sonido es similar al que emite un grillo, el desgaste estaría en el rodamiento de empuje.

  • Ruido en punto muerto: igual que en el punto anterior, también podría deberse a un deterioro de la horquilla de embrague. Lo normal es que el ruido desaparezca al pisar el embrague, así que es habitual no darle la importancia que realmente tiene.

  • Ruido que aumenta al pisar lentamente el pedal: de lo contrario, si al pisar el embrague el ruido va a más, el problema podría estar en el collarín. Se puede detectar al ir a bajas velocidades o al aparcar marcha atrás.

  • Ruido al embragar e incapacidad para embragar: suele producirse por embragar siempre a revoluciones muy altas, lo cual desgasta el amortiguador del disco hasta quedar completamente destrozado.

Problemas con el cambio de marchas

Suelen deberse también a varias causas y evidentemente son fácilmente detectables, ya que nos costaría más de la cuenta engranar la marcha que queremos y el cambio vendría acompañado de un molesto ruido.

Normalmente, el problema suele derivarse de una fuga en el sistema hidráulico del embrague o de algún enlace mecánico mal ajustado.

La prueba para saber si tu embrague está gastado

A parte de todos estos síntomas que se pueden manifestar a consecuencia de un embrague en mal estado, tenemos la posibilidad de comprobar el estado del mismo a través de esta sencilla prueba que detallan en el portal Repara tu coche:

Con el automóvil en marcha intermedia –3ª o 4ª–, ir soltando poco a poco el embrague a la vez que aceleramos. Si el coche ha tardado mucho tiempo en calarse, entonces es mal síntoma, lo que significa que el sistema está desgastado.

Ten en cuenta también que no es recomendable abusar de esta prueba, ya que podrías dañar el volante motor del embrague a causa de un recalentamiento.

Escucha a tu coche y cuídalo

Como habrás comprobado, existen numerosos síntomas que nos pueden indicar que el embrague de nuestro vehículo está defectuoso. En este tipo de reparaciones lo más aconsejable es sustituir por completo el sistema en vez de la pieza dañada.

El coste de la mano de obra es elevado por la cantidad de horas que conlleva, así nos evitaremos el volver al taller en un largo periodo de tiempo.