En la actualidad, los fabricantes de automóviles no son meros productores de medios de transporte. Tal y como está ocurriendo en el mercado global en otros sectores, los datos y el big data se han convertido en otras potenciales líneas de negocio a explotar por los mismos. El mejor ejemplo de ello es Tesla, empresa que se ha convertido en un auténtico referente en movilidad sostenible.

Pese a que la cuota de mercado del productor de coches eléctricos todavía posee un poder residual en la industria en términos generales, lo cierto es que ya es el operador que más tráfico de información genera entre la compañía y sus clientes. Esto es fácilmente demostrable. ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste en contacto con la marca de tu coche? No vale por un tema de mantenimiento.

Algunas centralitas habrían sido revendidas sin eliminar la información que contenían

Tesla, desde 2012, lleva obteniendo información sobre toda la actividad de los usuarios. Nunca aceptar los términos de privacidad le iba a resultar tan gratificante a una compañía de automóviles, ¿verdad? Basta con ver todos los datos que se cruzan con el objetivo de mejorar el sistema de conducción autónoma para entender lo que sabe la empresa de cada uno de sus clientes.

Ante el inmenso volumen de información que queda en poder de la firma de Palo Alto, muchas son las medidas que se deben realizar con el objetivo de evitar fraude, ataques maliciosos y, por supuesto, robo de datos sensibles de los clientes. He aquí, justo, donde radica la última posible polémica que está comenzando a tener cierta repercusión. El problema está relacionado con las centralitas.

A medida que se introducen nuevas innovaciones, algunos de los equipamientos de los modelos de Tesla van quedando obsoletos. Ello le ha ocurrido a un cierto número de centralitas, las cuales han sido cambiadas por Tesla para poder adecuar las nuevas funciones disponibles. El problema es que, según se puede leer en Electrek, se han reportado casos de reventa de dichas piezas sustituidas en plataformas como Ebay.

Un escándalo que pone contra las cuerdas la privacidad de Tesla

El problema ha comenzado a sospecharse tras detectar cómo se ha producido un incremento más elevado en relación con la venta de centralitas de segunda mano en portales del mercado de ocasión. La comercialización de todo tipo de elementos de automóviles de la compañía es algo que ha crecido con el paso del tiempo. Ahora, no obstante, se ha alcanzado una nueva dimensión.

Tesla se ha convertido en el fabricante que más información recopila del usuario. Cinco Días

El problema está especialmente relacionado con aquellas cuentas que cualquier usuario medio de un Tesla ha introducido en las plataformas. De esta forma, plataformas como Gmail o Spotify son algo usual encontrarlo en cualquier centralita de un modelo de la marca. ¿Qué ocurriría si se comercializasen sin haber borrado esta información? Un hacker acaba de comprobarlo por sus propios ojos.

Un hacker ha tenido acceso a múltiples datos sobre clientes de Tesla

Por pura curiosidad, decidió adquirir algunas unidades en dichos perfiles para analizar qué posibles restos de datos podría haber guardados. De inmediato, comprobó cómo datos sensibles de personas, tales como ubicaciones transitadas y guardadas o nombres de usuario y contraseña, estaban visibles para cualquiera que tuviese unos conocimientos básicos en ciberseguridad.

El hacker en cuestión, el señor Green, decidió, por fortuna, dirigirse a Tesla para informar sobre el fallo de seguridad. Tesla, por su parte, ofreció una respuesta un tanto desconcertante. Informó sobre un supuesto robo en las instalaciones, pero lo cierto es que la desaparición de las centralitas no se había reportado en concepto de denuncia y similares.

La privacidad y el aumentos de las funciones en un mismo pack

La recopilación y tratamiento de información, también denominado big data, se ha convertido en una de las líneas de negocio que se espera que tenga un mayor crecimiento en los próximos años. Tesla es uno de los gigantes en la materia gracias a las inversiones que se están realizando en materia de conducción autónoma. Ahora bien, ¿dónde está el límite? ¿Están nuestros datos en buenas manos?

El Tesla Model S se ha convertido en uno de los coches eléctricos más eficientes del mercado. Electrek

Cada día, se descubre una nueva noticia que nos dice que números desorbitados de usuarios y contraseñas se han detectado en páginas web de difícil acceso. Este es el mejor ejemplo sobre lo sencillo que puede resultar que información valiosa nuestra pueda quedar a merced de las intenciones de otra persona.

En relación con el suceso ocurrido recientemente con las centralitas de Tesla tenga una pronta solución. No obstante, es pronto para asegurar que este haya sido un caso aislado. Muy posiblemente, volveremos a tener noticias sobre una nueva filtración que afecta a empresas del tamaño de la protagonista de hoy. Y tú, ¿confías en aportar información a través de los canales online?