Desde hace un tiempo, una serie de diferencias a la hora de interpretar las reglas de juego en el mercado, está provocando que haya una inestabilidad en términos de libre comercio. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca provocó una escalada de tensión que ha derivado en la inclusión de fuertes medidas arancelarias para los productos venidos desde China.

Por su parte, China ha decidido contraatacar estableciendo una política muy parecida en el sentido adverso. Sea como fuere, esto tiene una implicación directa en los precios de los productos que puede generar tensiones inflacionistas en todo el mundo. ¿Estamos ante una nueva recesión económica como la vivida hace unos pocos años? Este factor podría ser clave.

Tesla está muy pendiente de las negociaciones entre Estados Unidos y China

Tal y como viene siendo habitual, en estas ocasiones, las industrias más expuestas a los factores externos, son las primeras que terminan cayendo. En la actualidad, el coche eléctrico se ha posicionado como una solvente solución para el medio plazo. Al fin y al cabo, la lucha contra la contaminación debe pasar a ser uno de los temas de primer orden mundial.

La escalada de la tensión comercial, no obstante, está a punto de echar por tierra lo conseguido hasta este momento. Tesla, el principal referente en movilidad sostenible, podría está asomándose al abismo por las irresponsabilidades que están produciéndose en los despachos de negociación. Cumbres y más cumbres no están acercando posturas, algo que podría derivar en un problema para la firma.

Es importante recordar, a estos efectos, que Tesla está produciendo una fábrica de baterías y una factoría de producción en el país asiático, algo que le permitirá multiplicar la salida de automóviles a lo largo de los próximos años. Veamos por qué es necesario que la situación política se calme lo más pronto posible.

Una situación que podría afectar positivamente a la compañía

En el caso de Tesla, todo depende de los tiempos que se apliquen para valorar la competitividad de la firma. La construcción de la planta de Shanghai está quemando etapas de forma frenética, pero lo cierto es que todavía quedan varios meses para que se puedan ver las primeras unidades del Model 3 saliendo de la cadena de producción.

Tesla se verá seriamente afectada por la guerra comercial. Teslarati

La firma de Palo Alto, si en las próximas semanas no se soluciona el conflicto, podría ver cómo sus productos son un tanto más caros por la subida de aranceles. Por el momento, estamos ante un producto que ha esquivado esta tensión en los precios, tal y como se puede leer en Jalopnik, pero difícilmente se librará si se mantiene la línea vivida hasta este momento.

Tesla está viviendo con atención las noticias llegadas de China y Estados Unidos

El escenario en el que se confía dentro de Tesla es que se pueda alargar el mantenimiento de la situación inicial. Con suerte, para cuando se produjese la subida de precios en automoción, la firma ya estaría produciendo sus automóviles para el mercado chino en suelo de dicho país. De esta forma, se conseguiría una ventaja competitiva frente al resto de fabricantes.

Se abre, por tanto, un periodo en el que la inestabilidad e incertidumbre se podría apoderar de los mercados. De hecho, echando un rápido vistazo a los números de la compañía en el mercado bursátil, se puede observar cómo el fabricante está inmerso en una fase bajista de la que no consigue escapar. ¿Hasta cuándo sufrirá el azote de los inversores?

Tesla invierte en mitad de la tormenta para ganar competitividad

Visto lo visto a lo largo de la historia de Tesla, parece que los beneficios son un espejismo en la firma comandada por Elon Musk. El inversor medio continúa, pese a las múltiples necesidades de capital de la marca, apostando por su desarrollo y potencial. De hecho, ya son varios los inversores que cambiaron su estrategia a corto por una política a largo.

Tesla está creciendo en todos los mercados en los que compite. Corporation China

El mercado chino se ha convertido en el principal referente en movilidad sostenible. La disposición de un centro de producción en el país asiático no es fruto de la casualidad. La eliminación de las barreras arancelarias se ha convertido, en esta etapa de dificultades en términos diplomáticos, en una oportunidad para mantener el ritmo de crecimiento.

Tesla apenas ha obtenido beneficios en su historia en la automoción

El historial mensual en términos de ganancias netas de Tesla nos dice que solo unos pocos periodos se ha conseguido una rentabilidad. Esto, no obstante, no tiene por qué ser negativo, ya que la inmensa mayoría de lo que se obtiene de beneficio, se vuelve a ingresar en la cadena de producción. El problema actual, de hecho, está relacionado con los planes a medio plazo.

Tesla, a través de su máximo exponente, acostumbra a ofrecer información aparentemente muy optimista. El mercado cree este potencial y decide invertir en consecuencia. El problema, llegados a este punto, será ver qué ocurre en el caso de que no se materialice todo aquello que fue propuesto en su momento.