La contribución de Tesla a la movilidad eléctrica es, sin duda, más que notable. Además de la estandarización del coche eléctrico como solución a las mecánicas convencionales o la mejora de los sistemas de conducción autónoma, la firma de coches eléctricos ha permitido la llegada de todo tipo de soluciones a nivel de seguridad u otro tipo de implicaciones tecnológicas.

Bajo este precepto, ¿de verdad las mecánicas eléctricas son seguras para su utilización en el medio y largo plazo? Desde hace un tiempo, se ha tenido constancia de los posibles problemas relacionados con las baterías eléctricas. Todo ha cambiado en gran medida a medida que llegan más y más modelos puramente eléctricos. Ahora bien, ¿es suficiente con basarnos en la teoría?

Existe multitud de imágenes de modelos de Tesla circulando por el agua

Pese a que existe multitud de ejemplos prácticos sobre la idoneidad del coche eléctrico en materia de seguridad, ha aparecido una nueva corriente relacionada con Tesla. En las últimas semanas, ¿has visto algún vídeo en el que se muestra a un vehículo de la firma de Palo Alto surcando las aguas tras una inundación? Ciertamente, no se trata de un único caso, por lo que merece la pena analizarlo.

Ciertamente, este tipo de imágenes sirven para explicar hasta qué punto el coche eléctrico es lo suficientemente seguro para la circulación bajo determinadas situaciones, al mismo tiempo que ayuda a explicar por qué el futuro de la movilidad tiene un gran potencial. Esto ha tenido una mayor relevancia, sobre todo, a medida que el coche eléctrico ha llegado a un mayor número de mercados.

De hecho, la gran mayoría de imágenes de estas características llegan desde China, país en el que Tesla está invirtiendo grandes cantidades de dinero. Los automóviles de esta marca son un referente en movilidad eléctrica y, ahora, además, en el parque automovilístico en general. Veamos, por tanto, a qué ejemplos nos estamos refiriendo y, por supuesto, qué hay detrás de las imágenes.

Un referente en movilidad bajo difíciles condiciones climáticas

Tesla siempre ha sido un referente en materia de seguridad. De hecho, el Model 3 es calificado como el automóvil de producción más seguro del mercado. Ciertamente, en la inmensa mayoría de pruebas de certificación, no se tiene en cuenta pruebas ligadas al funcionamiento en caso de inundación. Aun así, parece evidente que los modelos salidos de Freemont o demás factorías obtendrían buenas calificaciones.

Tesla ofrece un gran rendimiento bajo situaciones de grave dificultad. Autobild

Varios son los factores que permiten a este modelo en particular ser un referente en la circulación bajo fenómenos realmente difíciles. La presencia de repartos de pesos más proporcionados, así como la nula disposición de admisión, hace que el coche eléctrico pueda practicar una circulación con un grado de altura del agua superior. Ahora bien, ¿qué ocurre si las ruedas no pueden tocar el suelo?

Tal y como se puede observar en las imágenes anteriores, esta unidad del Tesla Model 3 podía desplazarse en mitad del agua con solo acelerar sus ambos ejes. Se ve cómo el nivel del agua superaba la calandra, una cota que puede servir de referencia para entender hasta qué punto es eficiente un coche de estas características. Esto, no obstante, no es un caso aislado.

Según se puede observar en el vídeo, esta unidad salía de un túnel que había quedado completamente anegado. Por ello, podría decirse que estamos ante un claro ejemplo de seguridad que ofrece un vehículo puramente eléctrico. ¿Qué podría haber ocurrido si el protagonista hubiese sido un automóvil con motor de combustión interna? Posiblemente, el coche hubiese quedado inutilizado.

Por otro lado, en este otro ejemplo publicado por un usuario del Model 3, se puede contemplar, desde otro ángulo, cuál es la altura que alcanza el agua en un momento determinado. La ola producida por el recorrido del vehículo se extiende al parabrisas. De nuevo, ningún otro modelo puramente eléctrico podría ofrecer tal nivel de desempeño bajo estas circunstancias.

Curiosamente, todas las imágenes difundidas tienen su origen en China, país en el que tiene lugar una gran cantidad de eventos climatológicos adversos. Se trata, por tanto, de una nueva capacidad que es descubierta por el público. Como es lógico, no están preparados especialmente para la práctica de este tipo de conducción, pero han demostrado poder disfrutar de un gran desempeño.