Tesla Model S tras 400.000 kilómetros, así es el increíble estado en el que se encuentra
¿No sabes si comprar un Tesla Model S de ocasión? He aquí un caso particular con 400.000 kilómetros que seguro que despeja algunas de tus dudas.
Hace mucho tiempo, uno de los problemas que estaba ligado al coche eléctrico es que no se sabía muy bien cómo afectaría la degradación de la batería al rendimiento del vehículo. Los años fueron pasando y la sociedad descubrió hasta qué punto un coche de estas características puede llegar a ser tan robusto como uno convencional con motor de combustión interna.
Ahora, nadie duda sobre la capacidad que posee este tipo de automóvil frente a los que funcionan con recursos fósiles. En anteriores ocasiones, hemos podido comprobar cómo ya hay unidades con más de un millón de kilómetros, pero lo cierto es que son ejemplos no muy representativos. En la mayoría de ocasiones, estamos hablando de unidades que han sufrido cambios de baterías o motores eléctricos.
El coche eléctrico pierde cierta autonomía con el paso del tiempo
En esta ocasión, queremos mostrarte un caso un tanto particular. Llama la atención por el tiempo de uso, las cualidades que ofrece esta unidad y, sobre todo, cuál ha sido el mantenimiento que se ha realizado en el tiempo que ha pasado desde su salida de la fábrica de Freemont. Sirve para demostrar lo mucho que ha avanzado la técnica y la mecánica en Tesla y, además, en todo lo que rodea al coche eléctrico.
El protagonista del día de hoy, como cabría esperar, es un Tesla Model S. Se trata de la berlina de representación de la firma de Palo Alto. Cuenta con una tecnología que basa su ventaja competitiva en varios aspectos; gran batería, potencia de carga muy alta y, además, posibilidad de usar un sistema de conducción autónoma muy avanzado. ¿Qué tal ha envejecido? Ya ha recorrido 400.000 kilómetros.
Veamos, por tanto, qué tal le ha sentado a esta unidad 75D, cuyo año de producción fue 2018. Sí, en apenas este tiempo ha recorrido prácticamente medio millón de kilómetros. ¿Cuáles son los resultados y por qué es un ejemplo? El propio Elon Musk mostró su sorpresa al respecto. He aquí algunos de los datos que sirven para explicar lo rápido que está cambiando la industria del automóvil.
Echando un rápido vistazo a las leyes de la física, se puede detectar al instante la ineficiencia del coche de combustión interna. Estos motores transforman una gran parte de su poder energético en calor, lo cual no aporta nada al rendimiento. De igual modo, al frenar, la energía cinética que se genera queda completamente neutralizada, es decir, sin poder aprovecharse.
Esto, en un coche eléctrico no ocurre, ya que sirve para cargar las baterías del vehículo. Al mismo tiempo, esta operativa permite evitar, en muchas situaciones, que el usuario tenga que echar mano del freno, con lo que ello implica. Solo así podría obtenerse el dato de a continuación. El usuario de este Tesla Model S no ha cambiado las pastillas de freno en todo este tiempo.
El usuario de este Tesla Model S solo ha gastado en mantenimiento 5.000 dólares
Ahora bien, ¿por qué no acaban aquí los beneficios que ofrece esta tecnología? Teniendo en cuenta que estamos ante un modelo situado en el segmento del lujo, el gasto en mantenimiento de 5.000 dólares es, sencillamente, algo ridículo. ¿Cómo se reparte el desembolso en averías tras 400.000 kilómetros? Un eje de transmisión a los 360.000 kilómetros y el compresor del aire acondicionado a los 330.000 kilómetros.
Todo lo demás fue culpa del propio usuario, es decir, problemas derivados de la conducción por parte del protagonista de esta historia. El CEO de Tesla, tras tener conocimiento de los datos ofrecidos por este conductor, quiso poner en valor el actual estado de conservación del vehículo, haciendo especial incidencia en la presencia del freno regenerativo y sus virtudes.
Un deterioro de baterías tan notable como en la mayoría de los casos
Tesla, al igual que cualquier otro fabricante de coches eléctricos, es consciente que el vehículo que sale de la cadena de producción perderá, sí o sí, autonomía con el paso del tiempo. La clave está en saber en cuánto se traduce la degradación. En este caso en particular, el usuario adquirió el Model S para contar con 379 kilómetros. En la actualidad puede realizar hasta 343 kilómetros.

Tesla ha demostrado ser una de las compañías más fiables del mercado. Marca
¿Puede estar dentro de lo razonable? A nivel porcentual, estamos ante una pérdida de kilometraje que se sitúa en torno al 10%, lo cual coincide con otras unidades comparables en términos de número de kilómetros recorridos. Lo más llamativo de esta unidad es el estado de conservación en el que se encuentra, tal y como se puede leer en el portal especializado InsideEV's.
Lo más curioso de esta historia es, sin duda, cómo se interesó por esta marca en particular. Al parecer, el usuario, el cual trabaja realizando transporte de personas entre la ciudad y el aeropuerto, tenía pensado adquirir un modelo de segunda mano de la marca BMW. Un documental que trataba sobre el escándalo de las emisiones, popularmente conocido como Dieselgate, hizo cambiar de opinión al protagonista.