Tesla, con gran diferencia respecto al resto de opciones presentes en el mercado, es el principal referente en movilidad sostenible. La compañía con sede en Palo Alto está demostrando cómo es posible mantener durante años una ventaja competitiva. Sin duda alguna, la presencia de la mayor red de carga a nivel internacional es uno de los valedores más destacados en cuanto competitividad.

Pese a que los rumores sobre compartir la red de carga parece que están en aumento, lo cierto es que, de ocurrir, no será algo fácil de implementar. Esto es así debido, fundamentalmente, a las innovaciones que está realizando continuamente esta compañía en términos de carga. Conocido es por el público la afición de Elon Musk y su equipo por incorporar mejoras al respecto.

Hace tan solo unos meses, el fabricante anunció que algunas de sus estaciones Supercharger ya contaban con potencia de 250 kW. De esta forma, cargar el coche eléctrico podría ser algo mucho más flexible para el usuario. De hecho, dependiendo del rango de autonomía que se quisiese disfrutar, el cliente de un Tesla podría contar con cientos de kilómetros con apenas una carga de varios minutos.

Si esto parecía increíble teniendo en cuenta de lo que venimos, la compañía no se conforma con ello. Al parecer, tal y como se puede leer en el portal especializado Electrek, la firma ya está pensando en incrementar, todavía más, la potencia disponible durante un rango determinado. Tal y como ha defendido el propio magnate sudafricano, se está probando cómo afecta a las baterías cargar a una potencia de 300 kW.

Veamos, por tanto, en qué punto se encuentra actualmente esta tecnología, hasta qué punto será de fácil instalación en las estaciones de carga actuales y, por supuesto, qué implicaciones puede tener la disposición de esta tecnología en la red Supercharger. ¿Está en peligro la colaboración con otros fabricantes debido a los potenciales costes de mantenimiento que podría suponer la medida?

Una red de carga privada todavía mucho más diferencial

Tesla es consciente de que una de las claves de su ventaja competitiva radica en su potencia de carga. Solo Porsche puede seguir la estela de la marca con sede en Palo Alto a través del Taycan. Ahora, este movimiento pretende pasar de los 250 kW de potencia actuales a los 300 kW. Esto se traduciría en una mejora de hasta un 20% con una simple actualización. ¿Qué lectura cabe hacerse?

Tesla siempre está actualizando su red Supercharger para mejorar la calidad del servicio. Cinco Días

Como viene siendo habitual, el mayor exponente de comunicación de Tesla ha elegido la red social Twitter para realizar el anuncio. Este nuevo objetivo llega tras comprobar cómo su teórica competencia está haciendo los deberes en relación con el sistema de carga. Potenciales rivales como la futura gama de Hyundai ya ha demostrado cómo admitirá potencias superiores a 250 kW.

Los actuales puestos de carga que ofrece Tesla pueden ofrecer una potencia de transferencia de energía eléctrica de hasta 350 kW. No obstante, en este primer paso se logrará un incremento hasta los 300 kW con el fin de evitar cualquier potencial problema en relación con la fiabilidad. Es, no obstante, una actualización importante para explicar lo que está por venir.

¿Qué ocurrirá pasados los 350 kW de potencia? Echando simples cálculos a nivel temporal, en breve llegaremos a dichas cifras. Si se pretende obtener registros mejores, se requerirán cambios estructurales en la red Supercharger. La actual versión más destacada, la V3, no podría ofrecer mayor potencia que dicho margen. Se espera, no obstante, que en un futuro se anuncie algo al respecto.

Una propuesta que deja aún algunas dudas por el camino

¿Se beneficiarán todos los automóviles de la compañía de la potencia de carga de 300 kW? Lo cierto es que no es tan sencillo, ya que actualmente hay múltiples versiones en el mercado. La última palabra la podría tener la última generación del Model S y Model X, los cuales estrenarán el nuevo equipo de baterías con celdas 4680.

Las estaciones Supercharger cuentan con tecnología de última generación. Electrek

De igual modo, nos asalta otra duda. ¿Qué tal le sienta una potencia de tal magnitud a las baterías? Es conocida la correlación existente entre el uso continuado de sistemas de carga rápida y una mayor degradación del conjunto de las baterías. Esto, como es lógico, debería tener todavía más implicaciones si se incluye en la ecuación una mayor potencia, ¿verdad?

Habrá que esperar un tiempo todavía para comprender cómo digiere el usuario una potencia de estas características. Tesla, no obstante, ha sabido guardar sus cartas, aprovechando ahora que la competencia está más activa, para jugarlas a su favor. Estamos ansiosos por poder contarte en qué se traduce el aumento del 20% de la potencia. ¿Se traducirá dicho nivel en un aumento del 20% de eficiencia?