Tesla es uno de los fabricantes más punteros del mercado actual. Es un líder en términos de tecnología y, sobre todo, a nivel de mecánica sostenible. Desde hace años, a pesar de tener unos precios no muy competitivos, se ha conseguido colar como uno de los fabricantes más destacados del mercado eléctrico. Ahora bien, ¿estamos ante una compañía que ofrece productos fiables?

La calidad percibida del fabricante de Palo Alto ha sido cuestionada a lo largo de su existencia en el mercado. Buena prueba de ello han sido los continuos problemas de ensamblado, fruto de un excesivo crecimiento en la producción debido a la alta demanda. ¿Quién no recuerda el problema de la pintura o cómo no se conseguía una uniformidad en la unión de ciertas partes de la carrocería?

Un problema de suspensiones está provocando problemas en la cadena de distribución

Este tipo de cuestiones no es fruto de la casualidad. Al fin y al cabo, se trata de una compañía cuya existencia se remonta a algo más de una década. En cambio, a nivel tecnológico, no paran de introducirse novedades a nivel de software para mejorar aspectos tales como la autonomía o los servicios de infoentretenimiento, entre otros. Ahora, no obstante, ha surgido un nuevo contratiempo.

China, país en el que se ha decidido operar hace tan solo unos meses, ha mostrado su disconformidad con ciertos aspectos de los modelos más destacados de la compañía, el Model S y Model X. Tal es el problema que se ha tenido que retirar una tirada de miles de unidades dispuestas a ser entregadas en el mercado asiático. ¿Dónde radica el problema y qué puede provocar?

La firma de coches eléctricos más puntera del mercado ya ha mostrado su malestar con las autoridades encargadas de la inspección de vehículos en China. El sistema de suspensiones es lo que ha generado el clima actual. Tal ha sido la magnitud del problema que la compañía se ha visto inmersa también en una investigación llegada directamente de la NHTSA, el homólogo estadounidense.

El equipo de suspensiones como eje del problema de Tesla

El problema está especialmente relacionado con los modelos Model S y Model X enviados a China durante el periodo que comprende de 2013 a 2017, ambos inclusive. Al parecer, estas unidades disponían de una tara en las suspensiones que podrían provocar un accidente con una mayor probabilidad. Tesla, por su parte, afirma que solo ocurrió un fallo en el 0,05% de los automóviles.

Tesla siempre ha apostado por la movilidad sostenible. Pinterest

Ante la discrepancia surgida entre la firma y el órgano regulador del país más grande del mundo, ha decidido abrir una investigación por lo sucedido. Aun así, la firma comandada por Elon Musk ha querido defenderse de las acusaciones vertidas por la Administración de China afirmando que todo se debe a un abuso de la conducción, algo que situaría el problema en el propio usuario.

El organismo regulador estadounidense ya trabaja en esta investigación

La NHTSA, según se ha podido leer en el portal especializado Electrek, ha comenzado a investigar sobre este asunto, destacando que un total de 114.761 unidades podrían sufrir un problema en este apartado de seguridad del vehículo. En este caso, el objeto de la investigación ha puesto de relieve que los modelos implicados serían los producidos entre 2015 y 2017.

Ahora bien, ¿por qué ha comenzado la investigación más allá de la queja propuesta por las Autoridades chinas? La clave está en un total de 43 quejas formuladas por usuarios de la compañía. Al parecer, se han alegado fallos en los eslabones delanteros de la suspensión delantera izquierda y derecha, un problema que podría poner en peligro al usuario en determinadas situaciones.

Unos informes que quedaron en papel mojado en el pasado

La compañía de Palo Alto ya tuvo que rendir cuentas hace unos años por este supuesto problema. En aquella ocasión, no obstante, el organismo regulador no pudo determinar la existencia de este fallo, por lo que se dictaminó la inexistencia del mismo. Ahora, las dudas planteadas por China vuelven a sacar del cajón aquel informe para volver a tomar una decisión al respecto.

El Tesla Model S es el buque insignia de la marca. EcoInventos

En plena expansión de la compañía en el país asiático, este nuevo contratiempo puede poner en riesgo el plan de crecimiento de la marca. El mercado chino es uno de los más destacados para seguir desarrollando una estrategia de electrificación. ¿Cambiará la perspectiva este nuevo problema? Es pronto para saberlo. Sin embargo, los mercados parece que siguen despreocupados con las noticias.

Tanto es así que Tesla ya cotiza a máximos históricos pese a haber desdoblado sus acciones hace unos meses. Habrá que esperar un tiempo para conocer cuáles son las consecuencias de los problemas actuales y, por supuesto, hasta qué punto puede seguir realizándose esta apuesta de confianza en el mercado chino.