Todos los coches deberían tener instalado este sistema de seguridad, y EEUU está luchando por estandarizarlo
Estados Unidos quiere introducir de forma obligatoria el frenado automático de emergencia. ¿En qué consiste esta tecnología?
Cualquier automóvil actual es infinitamente mejor que uno construido hace un par de décadas. Esto es así debido a las inversiones multimillonarias que han realizado los fabricantes en materia de seguridad. Aun así, es importante tener en cuenta que, en ocasiones, este tipo de tecnología ha sido incorporada debido, por supuesto, a los controles obligatorios impuestos por las Autoridades. Las 2 principales agencias especializadas en este sentido son la NHTSA en Estados Unidos y la EuroNCAP en el marco europeo.
La primera de ellas está llevando a cabo importantes movimientos que podrían obligar a la industria a la incorporación de una importante novedad en los automóviles. ¿Es el frenado automático de emergencia un requerimiento que sería obligatorio próximamente? Nuevos estudios sugieren que esta innovación permitiría salvar muchas vidas cada año. El nuevo debate presente en la escena política estadounidense sugiere que todos los nuevos automóviles deberían incorporan un equipamiento específico para mitigar los efectos de un accidente de tráfico.
Veamos, por tanto, cuáles son las claves que hay detrás de esta tecnología, por qué se trata de un elemento que puede ser diferencial para evitar la muerte de miles de personas cada año y, por supuesto, qué posibilidad real habría de que esta normativa se extendiese al mercado europeo. ¿Cuentan todos los fabricantes con todo lo necesario para su instalación en un plazo máximo de 3 años?
Frenado automático de emergencia, en qué consiste esta tecnología de seguridad
Denominado AEB en la jerga de la industria, nos encontramos ante una tecnología que basa su diferenciación en la incorporación de una serie de sensores de proximidad conectados a la centralita. Su funcionamiento es muy sencillo, ya que tiene por objeto actuar si no se activa el freno de forma manual. La incorporación de este sistema puede ser diferencial en determinadas situaciones, por lo que las Autoridades ya están buscando la forma de introducir esta innovación de forma obligatoria. ¿Quién no ha tenido alguna vez un susto por alcance al haber retención?
La consejera principal de la NHTSA, Ann Carlson, ha sido una de las principales defensoras de esta medida. Se alega que la incorporación de esta medida permitiría reducir el número de muertes en accidentes de tráfico en 360 personas al año, así como la reducción de lesiones por valor de 24.000 personas anualmente. Todo ello, tan solo, en Estados Unidos. Estas cifras son las que permiten comprender el increíble potencial que tendría esta alternativa si fuera obligatoria en todos los automóviles matriculados a partir de ahora.
De acuerdo con la nota de prensa ofrecida por la NHTSA, la medida incluye que la tecnología AEB debería estar disponible hasta las 62 mph, es decir, 99,7 km/h. De esta manera, nos encontramos ante una tecnología pensada, principalmente, para un entorno urbano o semiurbano. Teniendo en cuenta el tipo de choques que se producen en este marco, el sistema AEB permitiría evitar o reducir las consecuencias de atropellos. La protección del peatón, en este sentido, se ha convertido en un elemento de vital importancia, ya que ha crecido el número de sucesos a lo largo de los últimos años.
A estos efectos, es fundamental mencionar el curioso sistema de frenado automático de emergencia que poseen los coches eléctricos. Se trata de una tecnología pensada para ser utilizada en caso de urgencia si no se dispone del resto de alternativas convencionales, es decir, el freno accionado con el pedal o la frenada regenerativa de energía. Aun así, esta propuesta no está relacionada con la noticia principal que hay en las líneas superiores.