Las estadísticas que maneja la Dirección General de Tráfico española (DGT) señalan que el 43% de los conductores fallecidos en accidentes de tráfico da positivo por drogas o alcohol, tal y como informó RTVE a mediados del año pasado. Estas cifras, tras todas las campañas llevadas a cabo desde la Administración, son intolerables.

Este artículo, a modo de acotar, se centrará principalmente en la ingesta de alcohol. Por desgracia, muchos conductores aún conducen tras haber consumido alguna copa que otra. En algunos casos, ¡hasta se tambalean entrando al coche!

El alcohol está detrás de muchos accidentes en la carretera

El alcohol y la conducción son completamente incompatibles, y buena prueba de ello son los accidentes mortales que se producen cada día en carretera por este motivo.

Aun así, muchos se atreven a coger el coche, sabiendo que la DGT les puede hacer un control de alcoholemia a las mínimas de cambio. ¿Por qué les da igual? En algunos casos, se creen que empleando algún que otro truco casero podrán engañar al alcoholímetro.

¿Cuáles son las técnicas más empleadas para conseguir ese buscado 0,00? Aquí tienes algunos de los trucos que más han dado que hablar en los últimos años. Comprobemos, por tanto, si funcionan y en qué proporción.

Beber abundante agua para reducir la proporción de alcohol

Un truco defendido por muchos. Consiste básicamente en hartarnos de beber agua justo antes de coger el coche. Y no, no es que este líquido obre el milagro, sino que nos obligará a pasar varias veces por el servicio, eliminando así los restos de la bebida.

Salvarse de no dar positivo en un control de alcoholemia habiendo bebido es algo que no se ha inventado aún. Noticias para municipios

Pero aunque es cierto que parte del alcohol se elimina a través de la orina, necesitaríamos beber cantidades exageradas de agua para lograr acabar con el alcohol ingerido. Según se puede leer en el portal VIX, hasta 3 horas completas pueden pasar para metabolizar el alcohol.

Así pues, no es el truco definitivo si lo que quieres es bajar inmediatamente los efectos de la cantidad ingerida de alcohol. Se necesitaría demasiada agua, algo que podría ser peligroso para nuestro organismo.

Sudar como si acabásemos de correr una maratón

Otro plan que algunos toman al pie de la letra. En este caso suelen ejecutarlo tras haber dado positivo en un primer control de alcoholemia. Mientras esperan a ser sometidos a la segunda prueba obligatoria llevan a cabo carreras cortas para poder eliminar las toxinas propias del alcohol.

No se puede realizar el suficiente esfuerzo entre ambas pruebas para no dar positivo

No importa que no practiquen ejercicio en todo el año. En los minutos que transcurren entre ambos test correrán, harán flexiones o cualquier otro ejercicio que les haga sudar en exceso, intentando así reducir el nivel de alcohol en sangre.

Pero nos encontramos con el mismo problema que en el caso anterior. A través del sudor eliminamos alcohol, está claro, pero los pocos minutos que transcurren entre una prueba y otra son insuficientes para rebajar la tasa del alcohol hasta dar un valor por debajo del límite que dictamina la legislación vigente. Otro truco que no te salvará de la multa.

De hecho, es muy probable que si hace poco que hemos tomado alcohol, pese a ponernos a realizar esfuerzo físico, incrementemos la tasa de alcohol.

Masticar chicle y otros alimentos

El argumento aquí es sencillo. “Si consigo eliminar el aliento a alcohol podré engañar al alcoholímetro al soplar”. Ni te molestes en intentarlo. Los modernos etilómetros de la Guardia Civil y los cuerpos policiales en general se encargan de medir el llamado aire alveolar, tal y como informa Clase Autoescuela.

Por ello, al salir el aire directamente de los pulmones de nada nos servirá tener la boca más limpia del mundo; al espirar continuaremos dando positivo por alcohol.

Tomar ciertos medicamentos

Muchos conductores se lanzaron a probar ciertos medicamentos para intentar eliminar el alcohol del organismo. Todo fue a raíz de que se hiciera famosa en Francia una bebida llamada Outox, que prometía librarnos de la sanción por positivo si la ingeríamos después de beber alcohol, como bien indica Motorpasión.

El Outox es una bebida francesa que se popularizó por su posible reducción de la tasa de alcohol. Outox

Entonces comenzaron los rumores: protectores de estómago, vitamina B… La realidad es que no existe ningún medicamento al alcance nuestro que permita eliminar el alcohol bebido.

Si encuentras por Internet un producto que garantiza el milagro no te fíes, es un engaño. Aquí puedes conocer los efectos reales del alcohol en nuestro cuerpo.

Soplar despacio durante la prueba

Ni soplar despacio, ni hacerlo con un chicle, ni nada parecido. Los alcoholímetros necesitan un flujo de aire determinado durante unos segundos concretos para que la prueba aparezca como válida. Cualquier idea de este tipo lo único que conseguirá es hacer perder el tiempo al agente y a nosotros mismos.

El único método seguro para no dar positivo es no beber si vas a conducir

Puede sonar a tópico, pero la conclusión que podemos obtener es que el único truco fiable para no dar positivo en un control de alcoholemia es no beber si vamos a ponernos al volante.

El dinero en sanciones y las posibles consecuencias de un accidente deberían ser motivos más que suficientes para tomar conciencia al respecto.