Está claro que Uber se trata de un servicio polémico. La idea detrás de esta empresa (una de las cinco startups más prometedoras desde sus inicios) es poner en contacto a personas que necesitan hacer recorridos relativamente cortos con conductores disponibles.

Es decir, un servicio que bien puede ser muy parecido al que ofrece el taxi convencional. Lo cierto es podría decirse que son calcados en última esencia.

Tal y como podemos imaginar, a los profesionales del sector no les ha agradado nada que les surja competencia cuando llevaban décadas trabajando bajo unas regulaciones muy estrictas. Sin embargo, a los consumidores siempre les gusta contar con nuevas alternativas, y Uber ofrece ideas de lo más interesantes.

La guerra entre Uber y el sector del taxi no parece que vaya a cesar

Esto ha provocado que se produzca un caldo de cultivo basado en los reproches, una diferente concepción del transporte y, sobre todo, mucha polémica allá donde han competido y compartido sector.

Hasta tal punto el servicio ha levantado controversia que Uber fue prohibido en territorio español, tal y como reflejó el diario El Mundo. Hace un tiempo, su página web fue restringida por los operadores españoles según el decreto de un juez.

Uber ha generado polémica allá por donde ha competido en el mercado del transporte de personas. BGR

Hay mucho miedo a Uber y, aunque resulta indudable que tiene aspectos negativos, también aporta mucho a un sector que lleva años estancado.

Ahora, desde el pasado diciembre, algunas ciudades como Madrid disponen de un servicio llamado UberOne, según refleja Autobild. Este proyecto está cimentado sobre la base de la movilidad premium eléctrica, donde los chóferes conducen Tesla Model S. Madrid, por tanto, es una de esas ciudades elegidas para comenzar la revolución en el transporte.

Por qué era necesaria la aparición de Uber

Uber aporta mucho, eso está claro. Si no fuera así, ni los consumidores se hubieran decantado por él en muchos casos ni los taxistas estarían asustados ante la posibilidad de reducir el número de servicios. Básicamente, son tres aspectos claves en los que destaca la aplicación móvil:

Una mayor competencia en el sector del transporte

Las barreras de entrada para tener un taxi (licencias municipales) son, en algunos casos, absurdas, y sus precios regulados, una verdadera locura. El resultado es que los consumidores sufren un peor servicio (y más caro) por la falta de opciones.

Uber incrementa la competencia en el sector del transporte

Uber aporta competencia, y debería representar la puerta de entrada a otras propuestas que dinamicen aún más el sector.

Además, en Uber podemos valorar al conductor que nos lleva, tal y como detalla VIX. Hasta ahora, si nos tocaba un taxista antipático, con el coche hecho un desastre y que nos hacía escuchar su emisora de radio favorita, no podíamos hacer nada más que resignarnos.

Uber apuesta más por la calidad del servicio, ya que el consumidor valora cada trayecto. Si un conductor recibe malas puntuaciones durante un tiempo prolongado, puede llegar a ser expulsado de la compañía.

Descubrir la economía colaborativa en la movilidad urbana

Lo cierto es que Uber no es el precursor de la nueva “economía colaborativa”. Existen opciones tan conocidas como BlaBlaCar o Airbnb, pero la atención mediática que recibe está haciendo que mucha gente se dé cuenta de que gracias a Internet se puede acceder a servicios a precios mucho más asequibles. Todo ello, además, sin necesidad recurrir a la empresas tradicionales.

Por otro lado, también es una llamada de atención para que las autoridades regulen estas nuevas propuestas y se aseguren que pagan los impuestos correspondientes.

Uber compite en España bajo el paraguas de UberOne. El Economista

La idea sería que hubiera una igualdad de condiciones entre hoteles o taxis tradicionales y sus nuevos competidores, pero muchas veces lo que hacen los políticos es prohibir todo lo que no conocen o amenaza de alguna manera a los intereses establecidos.

El capitalismo al revés: el objetivo de las autoridades es, en ocasiones, evitar que aumente la competencia en el mercado.

Mejor servicio por menos precio que pone en jaque los actuales servicios

La ventaja clave de Uber es que sale más barato que usar un taxi tradicional. En España no se desarrolló lo suficiente como para que hubiera muchos conductores, pero en algunas ciudades estadounidenses representa una opción idónea.

Uber resulta más económico, hace que no necesitemos llevar efectivo con nosotros y, en general, parece que los conductores son más atentos. Los coches, por otro lado, están en mejor estado que en el taxi tradicional. No cabe duda de que podría tratarse, pues, de una combinación ganadora.

Uber ha sabido cómo penetrar en un mercado muy regulado en España

Hay que tener en cuenta que estamos ante una estrategia bien definida por Uber: establece tarifas que atraen a los conductores y también a los consumidores, consciente de los precios de los taxis de cada ciudad.

Y, como cualquier empresa privada, busca una forma de evaluar a sus “empleados”, algo que no ocurre con los taxis. El que tiene una licencia la tiene: todos hemos subido alguna vez a un taxi en el que lo hemos pasado mal, pero el conductor no ha sufrido ninguna consecuencia por sus errores.

En cualquier caso, echemos un vistazo a los precios de UberOne para observar cómo son sus tarifas:

Tal y como se puede observar en la prueba de Xataka, Uber es más barato, aunque en su caso se suma el precio por minuto y el precio por kilómetro.

En un taxi, en Madrid, se aplica uno u otro según la velocidad. En cualquier caso, Uber suele ser entre un 20% y un 40% más barato en trayectos reales. Ahora bien, ¿cuáles son las tarifas de la aplicación móvil?

  • Por minuto: 0,45€
  • Por kilómetro: 1,50€
  • Tarifa mínima: 8€
  • Cuota de cancelación (pasados 5 minutos): 8€

El lado oscuro de Uber y por qué está justificada la polémica

Sí, Uber nos aporta cosas muy buenas, pero eso no quiere decir que resulte un sistema perfecto. Es normal que se generen críticas hacia su actividad, porque tiene flecos pendientes bastante graves.

Veamos, por tanto, uno a uno los principales inconvenientes a los que se enfrenta Uber. Al fin y al cabo, serás tú quien deberá valorar si compensa más este servicio que el de los taxis tradicionales.

La explotación de los conductores de Uber

Uber parece ofrecer unas condiciones interesantes en España, que atraen a los conductores. En otros países, sin embargo, se han dado casos problemáticos. Los empleados, más bien considerados como colaboradores, han comprado nuevos coches para dar un mejor servicio. Sin embargo, Uber ha bajado unilateralmente las cantidades que les paga, tal y como se puede leer en La Vanguardia.

Ahora, ante el incremento de la demanda, deben hacer turnos interminables para devolver sus préstamos y poder llegar a fin de mes. Por desgracia, no hay nada que impida que eso también ocurra en nuestro país tal y como está organizado ahora mismo el sistema.

Uber ofrece un producto basado en el servicio en el coche premium. gananci.com

Y es que la mayoría de los usuarios no quieren tener conductores en semi esclavitud para bajar los precios. Sí, la desregulación del sector afectaría a los sueldos y acabaría con el negocio de las licencias.

Esto no se debería permitir que Uber llegue a establecer condiciones de trabajo precarias, aunque tememos que podría ocurrir. Es un tema complicado en un país con tanto paro, pero no creemos que sea sostenible que los taxistas trabajen a precio de saldo.

Desregulación para crear un monopolio, ¿qué sentido tiene?

Uber es, ante todo, se trata de una empresa privada. Se reserva unas comisiones elevadas y no da ninguna seguridad a sus colaboradores. Esto, sospechosamente, muestra un sistema de negocio que en algunas ciudades recuerda al del falso autónomo.

Debería haber una mejor regulación del precio que fija Uber

Lo cierto es que Uber puede ser mejor que el taxi tradicional, pero tiene mucho que mejorar. Sobre todo con prácticas tan cuestionables como bajar los precios de los viajes: ellos ganan más comisiones al conseguir aumentar los pasajeros, pero el que afronta los gastos extra es el conductor, haciendo que a veces no salgan las cuentas.

¿La solución? La misma que en el caso del ineficiente sector del taxi: más competencia. Uber necesita rivales (ya existe Lyft o Cabify, por ejemplo), de forma que se enfrenten entre ellos para atraer pasajeros… Y conductores.

No queremos decir que haya que dejar todo en manos del libre mercado, pero en este caso concreto, el aumento de la competencia puede hacer mucho bien. Si se vuelve necesaria la regulación, siempre se puede legislar, y eso nos lleva al siguiente punto.

Falta de regulación, el real problema sobre el que se asienta todo

Está claro que las leyes van por detrás de la sociedad, pero en este caso existe mucha polémica. El monopolio del sector del taxi es injusto para los ciudadanos, pero los conductores de Uber deben competir en condiciones justas.

Uber debe equipararse al sector del taxi en muchos apartados

¿Dónde debe ponerse al día Uber? Similares impuestos, mismos requisitos de seguridad, acceso a las paradas de taxis… La idea es que se demuestre la mayor eficiencia de Uber en igualdad de condiciones, no que se destruya un sector de forma desleal.

Una de las muchas manifestaciones del colectivo del taxi contra la operativa de Uber. Autonoción

Por otro lado, también habría que revisar el sistema de pagos a los conductores de Uber. Si, está pensado para ser muy eficiente, pero choca con derechos básicos como el salario mínimo.

¿Puede Uber establecer las tarifas que quiera? Debe haber ciertos límites. Eso sí, definirlos no va a ser fácil ni estar exento de polémica. Pero Uber dispone de demasiada libertad… ¡Incluso puede aumentar los precios a los clientes si lo considera oportuno!

El taxi se debe reconvertir para seguir compitiendo

El negocio del taxi debe volverse más competitivo y dejar atrás las barreras de entrada y los precios fijados. Es normal que los taxistas se quejen, su trabajo se va a volver más precario.

Pongamos un ejemplo para entenderlo mejor. Si abrimos un bar no tenemos ninguna garantía de que en la ciudad sólo pueda haber un número determinado de bares, ni de que nuestros competidores pondrán exactamente los mismos precios que nosotros. Ahora, volvamos de nuevo al sector.

El aumento de la competencia reducirá el precio del servicio

Con Uber, el trabajo de los taxistas se va a repartir entre muchos más conductores, y está claro que a largo plazo acabarán ganando menos. ¿Es justo? Ahí está el foco en cuestión.

Puede resultar duro, pero el camino del sector del taxi es la reconversión. Es doloroso decirlo, eso está claro, pero los gobiernos lo acabarán viendo necesario. Lo único que se puede pedir a las autoridades es que suavicen el impacto de la reconversión, porque el proceso parece inevitable.