Un senador estadounidense pide prohibir los vehículos eléctricos que vienen de China
¿Está la industria automovilística de Estados Unidos en riesgo? Un senador estadounidense ya plantea la prohibición de las importaciones de vehículos chinos
El coche eléctrico se está enfrentando a una serie de problemas, algunos de los cuales están directamente relacionados con la movilidad procedente de China. Esta industria ha avanzado fuertemente en las últimas dos décadas en el país asiático, llegando a crear empresas que son auténticos competidores de los fabricantes convencionales. Tanto es así que ya hay voces que apuntan directamente a una posible prohibición o restricción de las importaciones. Estados Unidos, a través de un sector de la política, ya busca prohibir su comercialización en el país.
La prohibición de los coches de origen chino ya está siendo tratada en Estados Unidos
¿Puede Estados unidos prohibir la comercialización de los coches chinos en el país? No sería la primera vez que se ve un movimiento de estas características. Hace unos años ya ocurrió algo parecido con Huawei, firma que aún sigue vetada en el país, o TikTok, que ya no puede ser usado por el Senado. Ahora, un senador estadounidense ha puesto este debate encima de la mesa. Sherrod Brown, demócrata por el Estado de Ohio, ha pedido al Presidente la limitación debido al daño que puede hacer la popularización del vehículo chino a la economía industrial de los Estados unidos.

BYD se ha colado como uno de los fabricantes que más exportaciones ha materializado en lo que llevamos de año. BYD
En la misiva remitida a Biden, el señor Brown defiende esta medida por la posible competencia desleal en la que estarían incurriendo algunas de las marcas de origen chino. Entre los fabricantes que podrían verse afectados por esta medida se encontrarían BYD o MG, empresas que ya están gozando de una considerable cuota de mercado en la Unión Europea debido a sus reducidos precios. El problema radicaría en las posibles subvenciones que habrían recibido estos holding empresariales por parte del Gobierno chino.
La propuesta del senador Brown se une a otros movimientos que han buscado mitigar los efectos que podría producir el desembarco masivo de automóviles de origen chino. Al fin y al cabo, BYD se ha convertido ya en el fabricante de coches eléctricos con mayor ventas en todo el mundo. De hecho, acaba de presentar el Seagull, un coche que dispone de una de las baterías más baratas del mercado y cuyo precio puede situarse por debajo de los 10.000 dólares. Este movimiento, sin penalizaciones por parte de Estados Unidos, podría producir grandes agravios en la automoción producida en Estados Unidos.
Hace relativamente poco tiempo, Estados Unidos, a través del Departamento de Comercio, ya abrió una investigación sobre la seguridad de los automóviles chinos, de acuerdo con Wired. Aun así, estas marcas están operando y abarcando un mayor mercado conforme pasan los meses. ¿Se trata de supuestos de mejora de la productividad o estamos ante auténticos casos de competencia desleal? Los próximos meses y años se antojan cruciales en un sector tan competitivo como el de la producción automovilística.