Unos ingenieros convierten un ligero coche eléctrico en una verdadera bestia de 80 caballos
El nuevo motor aumentó la potencia del Twizy modificado en casi un 400 %
Desplazarse por ciudades grandes puede ser complicado. Muchos optan por utilizar el transporte público siempre que sea posible (como el metro, el cercanías o el autobús), aunque no siempre es una opción válida para todo el mundo, ya que trabajan o estudian en lugares donde no hay una buena combinación, obligándoles a salir de casa con un par de horas de antelación para efectuar varios traslados. Para estas personas, la mejor solución (aunque no siempre la más ecológica) suele ser un coche propio.
El problema, aparte del tráfico en hora punta en las capitales o urbes de cierto tamaño, es el coste de los vehículos. Los precios en el sector automovilístico están por las nubes, y no mucha gente puede permitirse comprar uno nuevo (incluso muchos de segunda mano no están al alcance de muchos bolsillos). Además, las restricciones ambientales están dejando «obsoletos» muchos turismos totalmente funcionales por no ser bajos en emisiones.
Para estos casos, un Twizy de Renault podría ser una opción muy interesante. Producido desde 2011 en la planta de Valladolid del fabricante francés y descontinuado en 2023, este híbrido entre una motor y un coche compacto (cuatriciclo) estaba diseñado exclusivamente para la movilidad urbana, con un enfoque específico en la agilidad y la facilidad de aparcamiento. Unos técnicos han conseguido mejorar un Twizy con un motor mucho más potente para convertirlo en una compacta bestia de la carretera.
Un pequeño vehículo eléctrico moderno muy ligero
Los técnicos de DM Performance (su canal de YouTube es @DMPerformanceuk) han mejorado uno de los Twizy de Renault con un motor mucho más potente. Decidieron instalarle uno de los sistemas de propulsión de las motos eléctricas de motocross más potentes (Stark Varg). Originalmente, el Twizy ofrecía una potencia de apenas 17 caballos (13 kW), que junto a su peso aproximado de 450 kilogramos), le permitía alcanzar velocidades de entre 48 y 80,5 km/h en zonas urbanas. Además, contaba con motores traseros de transmisión directa.
La Varg se considera la moto eléctrica más potente del mundo, con unos 80 caballos de potencia (algo menos de 60 kW) y hasta 938 Nm de par. Para ello, el equipo utilizó un motor diseñado para acelerar una moto de cross con agresividad y lo instaló en un diminuto cuatriciclo del tamaño aproximado de un frigorífico.
La instalación del motor implicó el desmontaje completo del Twizzy para retirarle los motores de fábrica. Posteriormente, se instaló el nuevo motor para aumentar su potencia en casi un 400 %. Para lograrlo, el equipo tuvo que cortar la base del motor original en la parte trasera del Twizzy para acomodar los nuevos componentes, y también tuvieron que diseñar un sistema de transmisión por cadena personalizado para reemplazar la transmisión directa original del Twizy.
El equipo también tuvo que modificar el diferencial original con una carcasa de acero inoxidable personalizada y grasa de alta presión para gestionar el par motor. Para abastecer el nuevo motor, el equipo también instaló una batería Stark Varg de 32 kilogramos en sustitución de la batería original de 100 kilogramos. Ahora, con un par motor superior al de un Lamborghini Aventador (690 Nm), este compacto vehículo eléctrico es una bestia interesante.
Al probarlo en una carrera de aceleración de 161 km/h contra un Audi S1 Quattro, el "Stark Twizy" modificado logró la victoria, lo que tiene sentido, ya que el Twizy es considerablemente más ligero. El equipo también probó el Twizy realizando giros circulares a alta velocidad alrededor de un Aventador.