Vanderhall Brawley, un buggy eléctrico creado para disfrutar de la conducción offroad
¿Está el coche eléctrico preparado para ofrecer una conducción offroad con garantías? He aquí el buggy más curioso que verás con esta configuración.
El coche eléctrico se ha convertido en una de las soluciones que plantea la industria para seguir concibiendo el transporte personal como una solución a valorar en el medio plazo. El desarrollo de alternativas sin emisiones contaminantes es una constante entre los fabricantes del mercado, pero lo cierto es que su concepción no es aplicable en todos los segmentos por igual.
Aun así, desde superdeportivos hasta utilitarios. En todos estos mercados se está observando una alternativa pensada para ofrecer su propia respuesta a una necesidad potencial del consumidor. En el segmento de los todoterreno, no obstante, lo cierto es que no parece haber opción para el público defensor de las mecánicas puramente eléctricas. Esto es lo que se intuye tras echar un rápido vistazo.
El Vanderhall Brawley es un buggy eléctrico creado para circular fuera del asfalto
Esto se ha convertido tarea, por tanto, de nuevos fabricantes de pequeño tamaño. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra Vanderhall, una compañía que ya tiene entre sus filas un biplaza de corte deportivo. En esta ocasión, ha presentado una propuesta que destaca, principalmente, por la disposición de un equipo de baterías adaptado para la conducción más allá de las pistas asfaltadas.
Se trata, por tanto, de una especie de buggy que llama la atención por contar con unas prestaciones dinámicas diferenciales. A ello, como es lógico, le acompaña todo un arsenal de soluciones que le permiten la realización de una práctica deportiva fuera de las carreteras convencionales. De hecho, su territorio natural es sendas repletas de obstáculos.
Veamos, por tanto, cuáles son los aspectos más característicos de la tecnología proporcionada por este pequeño fabricante, por qué nos encontramos ante una tecnología con un gran potencial en el medio y largo plazo y, por supuesto, hasta qué punto este concepto puede tener recorrido comercial a sabiendas de algunas de las limitaciones que rodean a las opciones eléctricas en la actualidad.
Vanderhall Brawley, un buggy todoterreno puramente eléctrico
Lo primero que llama la atención de esta tecnología utilizada es la presencia de un motor eléctrico situado en cada una de las ruedas. Esto, como es lógico, permite mejorar el reparto de pesos y, por supuesto, ofrecer el par exacto en cada una de ellas para poder continuar y superar el obstáculo. Es, por tanto, una solución muy interesante que Vanderhall ha sabido aprovechar.
Pese a que puede haber otras combinaciones de neumático, el proyecto inicial ha utilizado de base unas de 35 pulgadas con el objetivo de salir airoso entre las dunas del desierto. Aun así, es posible instalar otro tipo de juegos con el objetivo de adaptar la estructura a otro tipo de situaciones de conducción. La imagen, sin duda alguna, cuenta con todos los beneficios para ser interesante como todoterreno.
El Vanderhall Brawley ofrece un rendimiento diferencial siendo eléctrico
Estéticamente, nos recuerda, como es lógico, a un Jeep Wrangler. Esto, en cierto modo, es lógico. Estamos ante una estructura que ha sido un reflejo en todas las generaciones por lo óptima que es su carrocería e imagen. ¿Es el 4x4 definitivo? Podríamos estar ante un homólogo puramente eléctrico. Es importante hacer mención de ello, ya que el Wrangler no posee variante exclusivamente eléctrica.
En términos de potencia, cuenta con toda una serie de soluciones a nivel dinámico que sobrarán en relación con su utilidad. Sus 4 motores eléctricos brindan una potencia total de 404 CV, lo cual viene siendo algo habitual cuando nos referimos a mecánicas exclusivamente eléctricas. Estamos, por tanto, ante un producto con unas grandes cualidades para superar cualquier tipo de obstáculo.
Cualidades únicas en el segmento a cambio de una modesta autonomía
A nivel de autonomía, cabe destacar que nos encontramos ante una opción que disfruta de un máximo de 320 kilómetros teóricos. No obstante, esto es en el mejor de los casos, ya que nos referimos a la alternativa que cuenta con una capacidad de batería de 60 kWh. Se podrá escoger una versión con batería de 40 kWh, por lo que es de esperar que apenas puedan realizarse 250 kilómetros con ella.
¿Es suficiente o estamos ante un producto desfasado desde el punto de vista de la tecnología actual? Ciertamente, es muy difícil saber qué ocurrirá respecto a las innovaciones en este sentido en el corto y medio plazo. Aun así, es importante tener en cuenta cuál es el objetivo de un tipo de producto de estas características. El fin último es no alcanzar, por ejemplo, 400 kilómetros de autonomía.
El motor eléctrico del Brawley está pensado para no seguir un mantenimiento continuo
En relación con el mantenimiento, la compañía ha querido enfatizar que su motor eléctrico está preparado para no requerir ningún trato durante unos 10 años. Esto es así debido a que su producción se ha hecho íntegra junto a otros componentes adicionales.
Las reservas se espera que puedan realizarse antes de finalizar este mes de julio. No obstante, las entregas no tendrán lugar hasta algún momento del próximo año. Y tú, ¿comprarías un producto eléctrico con estas especificaciones para realizar una conducción tan específica?