Volkswagen ha comenzado su cuenta atrás en relación con la comercialización de coches eléctricos. El fabricante alemán, desde el Salón de Frankfurt del año 2017, ha realizado importantes inversiones en el terreno sostenible con el objetivo de anticipar el crecimiento de la industria relacionada con las baterías. El mejor ejemplo de ello es su red de coches eléctricos I.D.

Todo lo relacionado con el coche eléctrico implica una estandarización a precios populares. En un mercado en el que la oferta es todavía escasa, la disposición de alternativas a bajo coste no siempre es posible, por lo que es fundamental dar con la tecla par encontrar las economías de escala necesarias que hagan competitivo un producto. Volkswagen lo ha conseguido con las estaciones de carga.

El cargador de coches eléctricos de Volkswagen está pensado para la gama I.D

Al contrario que fabricantes como Tesla o NIO, los cuales han diseñado una infraestructura de electrolineras para sus usuarios, la marca germana ha apostado por la carga en el hogar. Para ello, ofrecerá al público que adquiera un modelo de la inminente gama I.D un cargador para cargar de forma eficiente el automóvil. ¿Qué aspectos son los más relevantes de esta opción?

Se trata, sin duda alguna, de una apuesta que tiene por objetivo el público que dispone de una plaza de garaje. De esta forma, será el usuario el que decida, durante unas horas, aprovechar el estacionamiento para aumentar la autonomía del vehículo. Ahora bien, ¿por qué? Transferir energía a una menor potencia permite reducir el índice de degradación de las baterías eléctricas.

Y bien, ¿cuál es el programa que ofrece Volkswagen al respecto? A continuación te mostraremos de qué se compone los diferentes elementos que hay disponibles, cuáles son los paquetes que se agregan en cada variante y, por supuesto, hasta qué punto la marca puede hacer viable el negocio de la carga del coche eléctrico en el hogar. He aquí las claves del programa.

3 alternativas dentro de la infraestructura de carga de la gama

Volkswagen ofrecerá hasta un máximo de 3 configuraciones de sus estaciones de carga para el hogar, popularmente conocida como Wallbox. Se trata, por tanto, de un equipamiento que admitirá 3 variantes con el fin de promocionar su gama completamente eléctrica, la cual se convertirá en uno de los pilares esenciales para entender el futuro de la marca. Estas son sus diferencias.

El Wallbox de Volkswagen está especialmente pensado para la gama I.D. Driving ECO

En un primer lugar podemos encontrar la versión ID. Charger, tal y como se puede leer en el portal tecnológico Electrek. Tiene un precio de adquisición y montaje de 399 euros y, a cambio, el usuario obtiene un equipo de carga de potencia superior a 11 kW, un cable con conector Tipo 2 y un sistema de detección de error en el proceso de carga.

Habrá un total de 3 versiones del Wallbox creado por Volkswagen para coches eléctricos

En el siguiente escalón, podemos encontrar la alternativa ID. Charger Connect, la cual ofrece lo mismo que el modelo anterior e incluyendo, además, 2 tipos de conectividad para acceder a información sobre el proceso de carga. Más concretamente, se trata del acceso a una app móvil para obtener datos relacionados con el vehículo y Wi-Fi. Todo ello por un total de 599 euros.

En último lugar, estaríamos ante la versión ID. Charger Pro, la cual ofrece todo el equipamiento anteriormente señalado y agragando, también, Telecomunicación (LTE) y un medidor de intensidad eléctrica en tiempo real. De esta forma, se podrá contar con pronóstico mucho más fiable para saber cuándo se contará con el nivel de autonomía deseado. Este paquete costará 849 euros.

La problemática que genera este modelo de carga para el fabricante

El principal problema relacionado con esta política de carga está especialmente relacionado con la especialidad de cada caso concreto. Puede haber múltiples variables, tanto en términos de titularidad de la plaza de garaje como la propia instalación de un punto de carga. El mejor ejemplo de ello podría ser un usuario que solamente tuviese en el edificio una plaza de garaje.

El coche eléctrico de Volkswagen será cargado en el hogar en la mayoría de ocasiones. Volkswagen

En este caso en particular, ¿cómo hacer que el coste de la carga mensual pueda ser derivado a su propia factura? Esta y otras muchas alternativas son las que hacen replantearse este modelo de negocio. Aun así, Volkswagen apostará a lo largo de los próximos meses por esta opción atendiendo a la orografía del mercado europeo. De hecho, ya son 8 países en los que ya se ofrece.

Habrá que esperar un tiempo, por tanto, para conocer cómo funciona esta tecnología, en qué puede convertirse esta política en relación con los demás fabricantes del sector y, por supuesto, si es viable y posible disponer de varios cargadores de estas características trabajando al mismo tiempo en el garaje de un edificio. Muchas son las incógnitas, como ves, que deben encontrar una explicación.