El lado oscuro de Uber al descubierto: software espía, violencia a pasajeros y una "pirámide de mierda"
La compañía que revolucionó el sector del transporte privado parece ocultar prácticas desleales a todas luces.
El mundo tecnológico es voraz y alcanzar el éxito implica tener que hacer ciertas concesiones. En ocasiones hablamos de jornadas de trabajo que se alargan hasta el infinito, otras veces os contamos cómo los trabajadores reniegan de puestos donde sus derechos son pisoteados, mientras que en ocasiones se discute si alcanzar la cima tecnológica es cuestión de suerte o de cierto trato con estamentos oficiales. Uber tenía en mente expandir su negocio próximamente, pero un escándalo reciente podría parar todos los planes de la compañía.
Los Uber Files podrían ser el principio de la caída del gigante del transporte privado
Recientemente, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, liderados por el medio de comunicación The Guardian, han sacado a la luz una cascada de prácticas ejecutadas por la compañía norteamericana que dejan en bastante mal lugar a sus directivos. Los hechos que se relatan en el medio de comunicación británico, confirman que el meteórico ascenso de la empresa tiene más que ver con los tratos de favor y las gestiones ocultas, que con la integridad y buen hacer a lo largo de los últimos años. Los investigadores han tenido acceso a más de 124.000 documentos, entre los que destacan 83.000 correos electrónicos y conversaciones, con un total de 182 Gb de información relativa al período comprendido entre los años 2013 y 2017.
El trabajo de investigación es tan extenso que en este artículo únicamente podemos resumir los principales puntos que los periodistas involucrados han desvelado recientemente acerca de las prácticas de expansión de Uber en el mercado internacional. En el año 2015, un asesor de Barack Obama, y afín a los directivos de la empresa, se puso en contacto con el gobierno español para intentar mediar en la introducción de un negocio que era ilegal en nuestro país. El método de expansión de Uber no era precisamente pacífico, ya que la propia compañía lo definía como una pirámide de mierda. Mark MacGann, un lobista europeo asegura en declaraciones recogidas en La Sexta que:
No hay estudios de caso en sí. Básicamente, lanzamos Uber y después viene la mierda legal y regulatoria.
En España, de hecho, tras decretarse la prohibición de actuación de Uber en nuestro territorio en diciembre de 2014, los directivos de la empresa comenzaron a tramar artimañas diversas para ser más agresivos y ganarse a la parte de la población que estaba más descontenta y en contra de los taxistas en su conflicto. De hecho, Uber fue un paso más allá con la utilización de dos herramientas de software. Por una parte, Kill switch permitía a los responsables informáticos de la empresa norteamericana poder desconectar los ordenadores de la empresa ante situaciones de redadas, cosa que tuvieron que hacer en un par de ocasiones. Mientras tanto, la empresa utilizaba Greyball, un servicio que permitía instalar una aplicación falsa en los teléfonos de autoridades judiciales y policías para evitar denuncias de los taxistas y que se utilizó en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Además de tratos secretos con Emmanuel Macron o con la excomisionaria europea Neelie Kroes, la actividad de Uber siempre ha estado salpicada por la polémica. Los Uber Files también incluyen, tal y como se puede leer en el medio digital The Indian Express, un intento de encubrimiento de una violación en un vehículo de la empresa en Nueva Delhi en el año 2014. Por si esto fuese poco, Uber tenía como máxima frente a sus trabajadores tener 'la menor relación laboral posible' y entorpecer las labores de investigación de Inspección de Trabajo. Veremos las consecuencias de estos actos, pero no parece que Uber tenga las de ganar en un escándalo que salpica su imagen internacional.