El sistema antirrobo de bicicletas más seguro y que, pese a ello, sigue siendo vulnerable

En el mercado de las bicicletas eléctricas existe un modelo que no tiene competencia en cuanto a medidas de seguridad antirrobo. Aun así, ¿es completamente fiable?

El sistema antirrobo de bicicletas más seguro y que, pese a ello, sigue siendo vulnerable
La bicicleta eléctrica Van Moof S2 tiene un precio próximo a los 3.000 euros debido a sus altas medidas de seguridad. 20 minutos
Publicado en Movilidad Urbana

El robo de bicicletas se ha convertido en una constante en el entorno urbano. El crecimiento de la cultura ciclista ha provocado que cada vez sea más frecuente el robo de un medio de transporte que tiene todo de cara para ser eficiente en la ciudad. Para evitar estas prácticas se ha intentado todo, pero aun así, aparecen nuevos métodos para hacer vulnerable cualquier tecnología.

Podría decirse que ocurre algo parecido a lo que se puede ver en el mundo de la automoción. En la actualidad, los fabricantes recurren a nuevas medidas de seguridad, pero tal y como suele decir el dicho, hecha la ley, hecha la trampa. La llegada de las nuevas tecnologías en el ámbito de la ciberseguridad ha traído consigo nuevos métodos para colarse en el habitáculo y, por supuesto, encender el motor.

Los fabricantes de bicicletas están incorporando nuevas medidas de seguridad antirrobo

El mundo de la bicicleta sigue recurriendo a los clásicos candados para evitar el robo del vehículo. Aun así, basta una ganzúa para poder librarse de la cadena que protege la propiedad y usufructo de la misma. Ahora bien, ¿y si existiese una nueva solución novedosa que consiguiese eliminar este problema? Un reconocido fabricante ha creado una innovación que merece la pena detallar.

El nombre de la conocida como bicicleta más segura del mundo es Van Moof S2, la cual dispone de una mecánica eléctrica que contribuye al pedaleo. Dispone de un precio próximo a los 2.700 euros debido a las fuertes medidas de seguridad que incorpora y, aun así, acaba de demostrarse que su fiabilidad no es completa del todo. ¿Merece la pena adquirir un producto de estas características?

Veamos cuáles son sus principales señas de identidad, qué podemos esperar de un producto con esta configuración y por qué se ha demostrado que su eficiencia no es máxima. Desde código morse hasta señales sonoras, la Van Moof S2 está diseñada para ofrecer ayuda al usuario en una hipotética situación de riesgo. ¿Y si equipasen todas las bicicletas la tecnología que mostramos a continuación?

Innovación para dificultar el creciente robos de bicicletas

Bastaría con dejar una bicicleta unas horas anclada a un poste o a un árbol para ver cómo ha desaparecido. Esta es, sin duda, la tónica general que podemos encontrar en las principales capitales de Europa y resto de continentes. El mercado de repuestos y reventa de bicicletas se ha vuelto un negocio redondo en el que llegan a participar destacados grupos criminales.

Para combatir esta práctica, la Van Moof S2 dispone de un complejo entramado que tiene como objetivo la emisión de luces bajo el código morse, señales acústicas o la disposición de una ranura SIM para saber la ubicación de la misma en tiempo real. Gracias a ello, se puede seguir el rastro más fácilmente.

En algunas ciudades existe un mercado de bicicletas de segunda mano robadas

La marca, de origen holandés, tiene la seguridad como una de las principales cualidades a destacar. Al fin y al cabo, ciudades como Ámsterdam, son las que más casos de robo padecen cada año. La continua demanda de opciones robadas a mejores precios incentiva que esta práctica siga siendo una constante pasados los años.

Tal y como se puede leer en el portal Engadget, un vídeo aparecido hace unos días en la red ha acrecentado la polémica respecto a una bicicleta que estaba volviéndose muy popular en la sociedad del norte de Europa. A fin de cuentas, pagar un precio más alto por una alternativa más segura merecía la pena teniendo en cuenta la amortización de la inversión.

De nuevo, el método de seguridad ha quedado retratado

En términos de anclaje, se ha utilizado multitud de materiales y tamaños y, aun así, los cacos siempre encuentran la forma de romper el carenado. La introducción de la tecnología digital ha servido para que los ladrones hayan dado una vuelta a su forma de acceder al control de las bicicletas. En esta ocasión, ¿qué es lo que ha provocado este resultado?

El sistema antirrobo de bicicletas más seguro y que, pese a ello, sigue siendo vulnerable

La bicicleta eléctrica Van Moof S2 dispone de varias soluciones para evitar el robo. Engadget

Al parecer, las imágenes mostraban cómo un usuario con el rostro tapado procedía a la desactivación de las medidas de seguridad mediante la extracción del sillín. Una vez desarmado, se procedía a la extracción del equipo de baterías y correspondiente desactivación del puerto SIM. De esta forma, quedaban inutilizadas todas las alarmas de que dispone la bicicleta que se antoja como una de las más seguras.

Un defecto de fabricación podría ser la causa de la facilidad del robo

La compañía encargada de la producción de la bicicleta, ante el escándalo formado, se apresuró a emitir un comunicado en el que se defendía que se había producido un defecto de fabricación en dicha unidad.

Teniendo en cuenta que estamos ante un modelo de calidad estándar que cuesta 2.700 euros por sus medidas de seguridad, ¿veremos más casos como el acontecido en las imágenes difundidas? Habrá que esperar un tiempo para comprobar si se experimenta un crecimiento del robo de estas bicicletas en concreto para determinar si existe un fallo en alguna partida de muchas unidades.

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