La Gala de Primavera de China sorprende a los espectadores: los robots han sido los protagonistas con su baile
Una espectacular actuación sincronizada de artes marciales con expertos y ágiles robots humanoides
Ni Eurovisión, ni la Super Bowl, ni el Mundial de fútbol o los Juegos Olímpicos. Es muy probable que nunca hayas escuchado hablar de él, pero el evento televisivo más visto del mundo, con una audiencia que supera los mil millones de espectadores, es la Gala del Festival de Primavera de China, conocida popularmente como Chunwan. Producida por la Televisión Central de China (CCTV) y emitida en la víspera del Año Nuevo Chino (como conocemos en Occidente popularmente la festividad), es una mezcla de música, danza, artes marciales, ópera, acrobacias y humor.
Esta superproducción masiva de varias horas de duración bate récord de audiencia porque no es un simple programa de televisión, sino más bien una especie de «ritual nacional». Es común que los miembros de las familias se reúnan para cenar juntos mientras ven la gala. Lleva emitiéndose en directo desde 1982, y el nombre y formato actual data de 1983. La gala es tan importante que el guion es revisado antes de su emisión en seis ocasiones, ya que el programa, además de ofrecer entretenimiento, es una gran arma propagandística.
Acaba de emitirse la gala de 2026, y ha dejado momentos memorables. Uno de los más llamativos fue la interpretación del cantante estadounidense Lionel Richie y el actor chino Jackie Chan de la canción We Are The World, un tema de paz que buscó reforzar el mensaje de unidad global. Otro fue el uso de la inteligencia artificial y los robots, que no dejó indiferente a ningún espectador con sus cuidadas coreografías.
Artes marciales, momentos cómicos y hasta disfraces: la versatilidad robótica china
Durante la gala, unos cuantos robots humanoides se unieron a jóvenes artistas de kung fu para ofrecer una espectacular actuación sincronizada de artes marciales. Los robots fueron proporcionados por la empresa Unitree Robotics, una de las más conocidas y mediáticas de la industria. Desplegó una flota de unidades G1 y H1, las cuales ejecutaron imitaciones de Zuiquan (boxeo borracho), un estilo de artes marciales que imita los movimientos tambaleantes, engañosos e impredecibles de una persona ebria para engañar al oponente.
Las máquinas manipularon armas tradicionales como espadas, pértigas y nunchakus con una precisión muy humana. La actuación también incluyó saltos de parkour sobre mesas y volteretas aéreas de tres metros que llevaron a los robots al límite de sus capacidades. Uno de ellos incluso ejecutó un gran giro Airflare de siete rotaciones y media.
Cuando un robot se cayó durante la rutina, realizó un giro de recuperación hasta ponerse de pie como parte del acto. Este nivel de coordinación combina eficazmente las antiguas artes marciales chinas con la ingeniería de precisión moderna. Cuatro importantes empresas, entre ellas Unitree y MagicLab, sabiendo que la gala es un gran escaparate para mostrarse no solo a China, sino también al mundo, invirtieron 100 millones de yuanes (12 millones de euros al cambio) en la producción.
Algunos robots, como Bumi de Noetix, aparecieron en sketches cómicos para mostrar capacidades de interacción social. Otros, como el modelo H2, más alto, se centraban en detalles teatrales. El H2 incluso se disfrazó del legendario Rey Mono mientras montaba en una nube de volteretas impulsada por perros cuadrúpedos. Un golpe en la mesa para demostrar que China lidera la industria de los robots humanoides.