Los salones de manicura, la próxima víctima que se cobrarán los robots y la IA
La industria de los cosméticos podría haber encontrado su Santo Grial en la más actual tecnología.
Hablar de inteligencia artificial y robots nos suele recordar o bien a cualquiera de los modelos de sobra conocidos por todos, como ChatGPT o Midjourney, o bien a cualquier artilugio que integre algoritmos lo suficientemente avanzados como para suponer una disrupción en su campo, como serían los biobots, la unión entre tecnología y ciencia. Ahora, parece que un sector inesperado quiere abrazar las últimas innovaciones en IA.
Robots e IA como abanderados de la próxima generación del mercado de la belleza y la estética
En un interesante trabajo de investigación, el medio CBS News afirma que el sector de la belleza, que factura miles de millones de dólares al año, está a las puertas de ver cómo su actividad crece en un 20% o 30% en los próximos cinco años y la culpa parece tener dos palabras: robótica e IA. Eso sí, quizás algunos trabajos artesanales pronto se encuentren en peligro de extinción.
Nimble Beauty:
— Freshly Brewed AI (@freshlybrewedai) August 2, 2023
- Manufactures home devices for four-coat manicures in about an hour.
- Sold over 5,000 units on Kickstarter
- Product available for purchase from early next year.pic.twitter.com/KFJPQ7wM1w
Sobre estas líneas puedes observar el primero de los muchos robots que ya empiezan a ver la luz para realizar trabajos que pueden tardar horas en ser ejecutados, pero que gracias a la inteligencia artificial y la tecnología, podrían ser resueltos en cuestión de minutos.
En este caso, hablamos del dispositivo NIMBLE, que pudo adquirirse en 2021 a través de Kickstarter y que prometía pintar y secar las uñas de una mano en diez minutos. Su precio era de 200 euros aproximadamente y esta es solamente una de las pruebas más recientes de cómo la tecnología puede dar la vuelta a un sector en cuestión de pocos años.
Otro interesante ejemplo lo proporciona la empresa LUUM, tal y como puedes ver en el vídeo que te dejamos sobre estas líneas, que ha diseñado un brazo robótico capaz de colocar extensiones de pestañas en cuestión de minutos. Eso sí, algunas personas piensan, como es el caso del fundador de esta compañía, Nate Harding, que la tecnología será beneficiosa para el negocio y que no tiene por qué estar reñida con el factor humano.
Renuka Apte, CEO de la empresa Clockwork, habla sobre las bondades de sus robots potenciados por inteligencia artificial y el futuro de la industria de la belleza en una era donde la tecnología está prácticamente fusionada con la mayoría de sectores. Según la fundadora de la compañía con sede en San Francisco:
No creo que vayamos a dejar a los salones de belleza sin trabajo. Y la razón es que sería como decir que las máquinas de vending dejarán a los chefs sin trabajo. A lo que nos dirigimos es a los servicios express. Entras y sales, ya sabes. No está cerca de la experiencia elaborada y completa de la que la tecnología de uñas podrá ofrecer. Existen un montón de cosas que los humanos pueden hacer y esta no es una de ellas.