Maltratar a un perro robot también te convierte en una persona horrible (lo dice la ciencia)
¿Puede ser una mala persona alguien que maltrata a un perro robot? Esto es lo que dice la ciencia.
La robótica ya se encuentra entre nosotros. Es posible que no sea la misma apreciación que tenemos sobre las películas de ciencia ficción, pero lo cierto es que vivimos rodeados de esta tecnología. ¿Tienes un robot aspirador? ¿Qué tal un robot de cocina con el que preparas tus recetas preferidas? Todo ello ha sido creado para cubrir una necesidad, pero, sin duda alguna, no deja de ser una cosa material. Entonces, ¿quiere decir esto que no podamos llegar a tener sensibilidad por un mal comportamiento hacia los robots?
Veamos el punto más sencillo para entender qué está ocurriendo. Es posible que el mando de tu televisión no haya funcionado correctamente en alguna ocasión, ¿verdad? El gesto instintivo es dar un golpe en la parte trasera para ver si así funciona. ¡Por no hablar de ejercer más presión sobre los botones creyendo que esto va a funcionar! Dicho esto, ¿harías lo mismo a un perro robot si no te hiciese caso? Lo más probable es que no. Maltrato animal no sería debido a que carece de vida, pero algo nos dice que no tendríamos el mismo comportamiento.
La ciencia está investigando sobre este tipo de conductas. Al fin y al cano, el ser humano está en constante evolución y, por tanto, estamos adaptándonos a un nuevo entorno repleto de tecnología conectada y basada en sistemas de inteligencia artificial. ¿Cuáles son las conclusiones a las que se está llegando en relación con el maltrato hacia la robótica? Los primeros estudios apuntan a que, si golpeas estos dispositivos, eso te convierte, quizás, en una persona que no sale bien parada.
Descargar la ira contra un robot perro puede hacernos pensar que estamos ante una mala persona
De acuerdo con la investigación realizada, hay diferentes tipos de conductas que pueden producirse al ver un robot perro. En las siguientes imágenes se puede observar cómo, en una de las ocasiones, se produce un encontronazo con una chica. ¿Es natural esta reacción ante la presencia de la unidad robótica Stampy? La teoría nos dice que este tipo de comportamientos puede ser más habitual de lo que parece.
LOs robots no sufren ni padecen, pero éticamente hay un dueño detrás que sí puede sentirse dolido por este tipo de actitudes. Es cierto, no obstante, que esta es una situación extraña, ya que el robot perro está circulando por una vía por la que deben circular personas. Aun así, llama la atención ver cómo esta persona, sin dudarlo, arremete contra este producto tecnológico sin un motivo aparente. De hecho, no se encuentra en la misma trayectoria, por lo que podría haber pasado por el lado sin más.
¿Debería haber pateado el robot? Muy pocos argumentos hay a favor de la decisión tomada por esta chica. Al fin y al cabo, ¿el resto de personas que se encuentra en la filmación se sentiría cómoda con esta acción? Muy probablemente no. ¡Por no hablar del propio dueño del perro robot! El filósofo Kant ya llevó a cabo un análisis sobre el comportamiento de las personas con los animales y su correspondiente análisis de la personalidad. ¿Es extrapolable a los robots? En cierto modo, esta conducta también serviría para conocer qué comportamientos puede tener una persona.
Ahora bien, ¿qué es lo que nos genera la duda? Hay excepciones que nos dejan con la duda. El mejor ejemplo de ello nos lo muestran los videojuegos con un alto contenido violento. ¿Quiere decir que una persona aficionada a este género puede tener una mayor probabilidad de cometer actos de esta clase? Lo cierto es que no se han encontrado evidencias al respecto. Es difícil, como has podido observar, llegar a una conclusión lo suficientemente contrastada.