Origin F1: el robot humanoide chino realista que puede sonreír y emocionarse durante las interacciones

Los robots de AheadForm se integran con modelos de lenguaje para que no solo sean capaces de hablar, sino para que sus expresiones faciales estén sincronizadas cn el tono y la emoción

Origin F1: el robot humanoide chino realista que puede sonreír y emocionarse durante las interacciones
Robot humanoide ultrarrealista Origin F1 de AheadForm | Imagen de AheadForm
Publicado en Robótica

China está a años luz de Occidente con sus robots humanoides. Vale, puede que esté exagerando un poco, pero sus propuestas han demostrado ser más avanzadas que las de compañías como Tesla, con sus Optimus, o Figure AI. Solo hay que ver que el equipo alemán B-Human, doce veces ganador de la copa mundial de fútbol robótico, utiliza los robots Booster K1, y de las impresionantes acrobacias que realizaron los G1 de Unitree Robotcs frente al Templo del Cielo en Pekín, hace tan solo unas semanas.

La empresa tecnológica china AheadForm, con sede en Shanghái, confirma el poderío del gigante asiático en el sector de la robótica humanoide. Fundada alrededor de 2024 y especializada en el desarrollo de robots ultrarrealistas y biónica avanzada, captó la atención de miles de usuarios en la red social X después de que Yuhang Hu, fundador de Shouxing Technology (el nombre legal corporativo en China de AheadForm), compartiera un vídeo en su perfil oficial.

El vídeo mostraba a una robot humanoide femenina con expresiones faciales extremadamente realistas, parpadeando con naturalidad, escaneando la habitación y reaccionando a su entorno. Su nombre es Origin F1, y está preparada para establecer conexiones emocionales con las personas de carne y hueso.

Robots con rostro para establecer vínculos emocionales con humanos

AheadForm se ha vuelto viral por sus prototipos Origin M1 y Origin F1, que son cabezas robóticas capaces de imitar microexpresiones humanas con una precisión asombrosa. Utilizan motores de alta precisión y algoritmos para coordinar parpadeos, movimientos oculares y movimientos de cuello. Incorporan piel biónica, hecha de materiales que simulan la textura y la elasticidad de la piel humana.

Los expertos afirman que, si bien ya existen robots humanoides capaces de realizar tareas en fábricas, el verdadero reto actual reside en lograr que sean socialmente aceptables e interactivos emocionalmente. Sin un rostro, estas máquinas no pueden establecer conexiones emocionales con los humanos, lo que se considera crucial para su aceptación por parte de los consumidores.

También hay un vídeo en el que se ve cómo habla con total normalidad gracias a la integración con Omni AI. La IA de interacción multimodal permite al robot ver, oír y responder de forma realista durante la interacción. Y es que, a diferencia de los robots industriales rígidos, AheadForm diseña sus productos para ser compatibles con modelos de lenguaje para que no solo sean capaces de hablar, sino para que sus expresiones faciales estén sincronizadas con el tono y la emoción de la conversación en tiempo real.

Aunque muchos de sus desarrollos todavía son prototipos de exhibición o en fase de investigación, AheadForm apunta a varios mercados: servicio al cliente (recepcionistas o guías), salud y cuidado (robots de compañía o asistencia en terapias) educación (tutores interactivos) e investigación en AGI. Si bien está claro que su realismo es sorprendente, no deja de ser ciertamente perturbador, debido al fenómeno del valle inquietante. ¿Podrán las empresas de robótica crear máquinas que se ganen la confianza de los humanos?

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