Este robot del MIT ayuda al ser humano a levantar objetos
El mundo de la robótica es más útil de lo que podríamos llegar a imaginar y desde el MIT nos muestran un ejemplo de ello.
Hoy en día, si piensas un poco, tenemos multitud de elementos, por llamar de alguna manera a las máquinas que nos rodean, que nos permiten tener ayuda para realizar distintas tareas. Si Google Assistant nos dice el tiempo en nuestra ciudad, un robot de cocina nos permite preparar un perfecto postre o nuestro coche arranca simplemente pulsando un botón, ya tenemos la ayuda ideal por parte de la tecnología. Sin embargo, la robótica quiere seguir sorprendiéndonos todos los días.
Una inestimable ayuda a nuestros pobres músculos
El MIT, el conocido Instituto Tecnológico de Massachusetts, es una fábrica de ideas y avanzados conceptos en todos los campos de la ciencia. En este caso, y gracias a una publicación en su página de noticias, hemos tenido la ocasión de conocer cómo un robot ha sido diseñado para ayudar al ser humano a levantar pesos con mayor facilidad. La idea, creada por Joseph DelPreto, consiste en la monitorización de los músculos del cuerpo, para que el robot tenga constancia de nuestro esfuerzo y cómo debe ayudar.
Manejar de esta manera a un robot podría solucionar multitud de problemas en distintos sectores industriales
Como puedes ver en el vídeo que te mostramos sobre estas líneas, este robot se conecta a la persona que realiza la prueba a través de distintos cables y sensores. El robot, denominado RoboRaise, mide la actividad del músculo a través de sensores en los bíceps y tríceps del sujeto. Además, también puede distinguir distintas posiciones de la mano y la muñeca. Con estos datos, el algoritmo introducido en la máquina permite a ésta manejar distintas cargas, ayudando a la persona conectada. Según palabras del propio Joseph:
Nuestra aproximación al levantamiento de objetos con un robot intenta ser intuitiva y similar a cómo levantarías un objeto con la ayuda de otra persona. La clave es la utilización de acciones no verbales que codifiquen las instrucciones para coordinarse, por ejemplo para levantar algo más alto o más bajo. Utilizar las señales de los músculos para comunicarse, casi convierte al robot en una extensión de uno mismo que puedes controlar con fluidez.