Vídeo: Un robot de reparto destroza el cristal de una parada de autobús en Chicago

Al menos 3.600 residentes en Chicago han firmado para que eliminar los robots repartidores autónomos de las calles de la ciudad

Vídeo: Un robot de reparto destroza el cristal de una parada de autobús en Chicago
Robot repartidor choca contra marquesina en Chicago
Publicado en Robótica

Los robots llevan siendo compañeros habituales de las personas en algunas industrias desde hace décadas. Sin ir más lejos, en la automotriz, que es la mayor consumidora de robótica, con niveles de automatización que superan el 95 % en las etapas de carrocería y pintura. Con la llegada de los humanoides, los fabricantes de automóviles han «aumentado» su plantilla. Por ejemplo, Tesla, la empresa de Elon Musk, utiliza sus Optimus para realizar tareas repetitivas y peligrosas, como mover piezas de logística.

La surcoreana Hyundai, tras adquirir la mayor parte de Boston Dynamics, emplea los roboperros Spot y brazos articulados para inspección de calidad y logística. La china BYD y la alemana BMW también han comenzado a integrar robots humanoides de empresas como UBTECH (el Walker S2) y Figure AI para labores de ensamblaje y logística interna. Pero la industria automotriz no es la única que apuesta por estas máquinas.

Amazon es, casi con total seguridad, el mayor operador de robots móviles del mundo. A través de los Proteus (robots totalmente autónomos), logra mover pesados estantes de inventario, y con los brazos robóticos Sparrow puede manipular artículos individuales de diferentes formar y texturas. El gigante asiático Xiaomi, hace unos meses, inauguró fábricas en China capaces de producir un smartphone cada 3 segundos sin apenas intervención humana. Pero ¿están los robots preparados para integrarse 100 % en el mundo real? Parece que los de reparto todavía no.

Miles de residentes en Chicago están en contra de los robots repartidores autónomos

Un vídeo de un robot repartidor estrellándose contra una marquesina de un autobús de cristal se ha propagado como la pólvora por las redes sociales, poniendo de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad y el comportamiento de los vehículos de reparto autónomos en entornos urbanos densos.

Una unidad de Serve Robotics (empresa pionera en la entrega autónoma en aceras con más de mil robots impulsados por IA física que sirven a más de 2.500 restaurantes en cinco grandes ciudades), en la grabación, aparece cubierta de cristales rotos, para luego sacudirse ligeramente y apartarse. El vídeo fue grabado por un transeúnte que fue testigo del suceso.

El usuario que publicó el vídeo afirmó que un empleado de Serve recuperó el robot posteriormente, pero no limpió los restos, sino que fue un trabajador de JCDecaux el que finalmente retiró los cristales del lugar (JCDecaux es una de las mayores empresas de publicidad exterior del mundo, conocida principalmente por el uso de soportes como vallas publicitarias o marquesinas de paradas de autobús).

Medios han obtenido las imágenes del suceso de lo que parece una cámara de seguridad ubicada en la fachada de un edificio cercano a la marquesina de autobús. Serve Robotics reconoció el incidente en un comunicado a 404 Media, y confirmó que un equipo de respuesta se hizo cargo de la situación:

Estamos al tanto del incidente que involucró a uno de nuestros robots en Chicago. No se reportaron heridos, nuestro equipo respondió rápidamente para limpiar la zona y estamos revisando lo sucedido para realizar mejoras. También nos hemos puesto en contacto con las partes interesadas locales y nos comprometemos a abordar directamente cualquier inquietud. Nos tomamos este asunto muy en serio

Parece ser que los robots repartidores autónomos son un tema delicado en Chicago. Al menos 3.600 residentes han firmado una petición para eliminarlos de sus calles para evitar incidentes como estos. Además, mucha gente prefiere que sus pedidos sean repartidos por personas de carne y hueso, y no robots que son susceptibles de dañar, como ha sido este caso, marquesinas.

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