Un hombre borra los datos de medio millón de personas después de una noche de borrachera
En Japón suceden cosas tan extrañas como la que te contaremos a continuación.
Es un asunto que nos afecta a todos. La seguridad online, ya sea navegando por internet, utilizando tu teléfono móvil o con las contraseñas de tus aplicaciones de streaming, requiere de toda tu atención. Es importante protegerse frente a posibles estafas, incluso en apps de citas como Tinder, o frente a los famosos hackers, aunque algunos tengan buenas intenciones. Sin embargo, nada puede protegerte de un empleado descuidado y con dudosos hábitos.
Sacar un USB de fiesta no es buena idea y si no que se lo digan a los ciudadanos de una pequeña localidad japonesa
Esta noticia parece sacada de un capítulo de una serie de televisión asiática, pero nada más lejos de la realidad. La información, publicada por el prestigioso medio de comunicación CNN, nos habla acerca del empleado de una compañía de la ciudad de Amasagaki, en el este del país, que perdió un USB con los datos privados de los ciudadanos de la localidad. Han sido 465.177 personas las afectadas por un error humano que podría ser realmente peligroso.
Parece ser que la información contenida en la unidad de almacenamiento externo incluía el nombre, fecha de nacimiento y dirección de los residentes en la ciudad nipona, en un cambio de localización desde el centro de información del ayuntamiento. Pero estos no son los únicos datos perdidos, ya que también se podían encontrar información de impuestos de los ciudadanos, nombres y números de cuentas bancarias o servicios asistenciales recibidos por cada persona. Tal y como te contábamos en el titular, parece que el responsable de la pérdida del USB no estaba, precisamente, ocupado en su custodia.
El individuo, un varón de alrededor 40 años, se encontraba en un bar el mismo día que se realizó la transferencia de datos, otro asunto sería debatir acerca de la necesidad de utilizar un soporte físico para este fin, acabando bastante perjudicado después de beber más de la cuenta. El trabajador se durmió en la calle y cuando despertó, comprobó que la mochila donde guardaba el USB había desaparecido. Una rueda de prensa en los próximos días esclarecerá más el asunto, aunque las autoridades ya han aclarado que de momento no se ha filtrado ningún dato y que el dispositivo cuenta con un modo de encriptación para evitar ese desenlace.