Un nuevo estudio advierte un posible problema en la computación cuántica y todo tiene que ver con la seguridad

Los ordenadores más avanzados también traen nuevos problemas de seguridad y no parece que baste con ponerles programas de protección

Un nuevo estudio advierte un posible problema en la computación cuántica y todo tiene que ver con la seguridad
La computación cuántica no está exenta de los riesgos de seguridad
Publicado en Seguridad

La computación cuántica avanza a pasos agigantados y nos promete multiplicar la potencia de cálculo de las grandes supercomputadoras, acelerar descubrimientos científicos o encontrar nuevos fármacos. Sin embargo, esa extraordinaria capacidad esconde una debilidad de la que no suele hablarse: la seguridad. Y no hablamos de la información, sino la seguridad de las propias máquinas.

La gran grieta de la computación cuántica

Un nuevo estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the IEEE, nos pone sobre aviso acerca de posibles vulnerabilidades en los actuales sistemas cuánticos. Esto significa que podrían ser objetivo de ciberataques y que la protección de un ordenador cuántico va mucho más allá del software.

A diferencia de los ordenadores tradicionales, que operan con bits que solo pueden tener los valores uno o cero, los ordenadores cuánticos utilizan cúbits. Para explicarlo de manera sencilla, los cúbits pueden tomar el valor uno, cero o estar en superposición, digamos que con ambos valores a la vez, además de estar entrelazados. Y es por eso que se pueden procesar enormes cantidades de información con una eficiencia que ningún sistema clásico puede igualar.

El problema es que esas mismas características añaden nuevos riesgos. Según los autores, en declaraciones recogidas en SciTechDaily, en la actualidad, no hay una forma fiable de comprobar que los programas que usan los ordenadores cuánticos funcionan exactamente como deberían y que no han sido alterados, sobre todo porque muchos los crean empresas externas.

Esto significa que alguien podría espiar datos, cambiar resultados o copiar algoritmos que son clave para un negocio. Y es que si alguien consigue acceder a esos algoritmos, que pueden incorporar información muy valiosa, podría ser capaz de robar ese conocimiento. Piensa en el sencillo símil entre un cúbit y una habitación llena de gente hablando.

Dado que los cúbits están tan conectados entre sí, pueden interferir unos con otros, de la misma manera que varias voces se mezclan en tu cerebro e impiden que comprendas todos los mensajes. Esa interferencia puede hacer que se filtren datos o que los cálculos salgan mal, sobre todo cuando varias personas usan el mismo ordenador cuántico a la vez. Además, existe otro problema: cuesta mucho detectar este tipo de fallos y aún más corregirlos.

Por el momento, las grandes empresas están centradas en que la computación cuántica funcione bien y sea estable. La seguridad se está quedando en un segundo plano, sobre todo porque los métodos clásicos no sirven, ya que un ordenador cuántico no se comporta como uno normal. No son objetivo de los hackers, pero eso cambiará cuando empiecen a usarse de forma masiva en la industria y en el día a día.

Por eso, Swaroop Ghosh, autor principal del artículo científico, asegura que "nuestra esperanza es que este artículo introduzca a los investigadores con experiencia en matemáticas, informática, ingeniería y física al tema de la seguridad cuántica para que puedan contribuir eficazmente a este campo en crecimiento". La computación cuántica no solo tiene que ser más potente, sino que debe ser más segura. Y cuanto antes empecemos a trabajar en ello, mejor.

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