Amantes de la música y geeks del mundo: el iPod ha muerto.

La web de Apple ya ha despedido de su catálogo los icónicos iPod nano y iPod shuffle, dejando como única opción el iPod Touch. Ya es oficial, la discontinuación es una realidad. Así se Apple se ha despedido de ellos públicamente, según se hace eco Forbes :

Hoy simplificamos nuestra línea de iPod dejando dos modelos de iPod Touch con el doble de capacidad, con un precio de salida de 199 dólares y discontinuamos los modelos iPod shuffle y iPod nano.

De este modo, Apple se centra en el iPod Touch, pasando de los 16 GB a los 32 GB por el mismo precio.

A continuación, queremos hacer un repaso a modo de homenaje a la historia del iPod Nano, el reproductor mp3 más icónico de la historia.

Así nació el iPod

Corría el año 2000 y se había iniciado una revolución musical brutal de la mano de Napster: el aluvión de descargas y el fluir musical de manera dudosamente legal era una realidad para la que Apple no estaba preparada. Sus Macintosh no reproducían el formato MP3, lo que significaba que o se adaptaban rápido, o se quedaban fuera.

La llegada de Napster revolucionó la música: empezaba la era del mp3

Entonces, Jobs compró el programa de gestión musical SoundJam y tras un profundo lavado de cara fue bautizado como iTunes.

Poco podemos decir de este software que no conozcas, salvo que gestiona y reproduce canciones. Como iTunes no se integraba bien con los dispositivos que había en el mercado, Apple decidió crear su propio gadget para tal fin. Nacía el iPod. Era el primero pero no el único. Pronto surge el iPod Mini, el que daría paso al iPod Nano.

Primera generación, año 2005

iPod 1G. The Verge

El primer iPod nano llegó al panorama musical allá por el 2005 y como decíamos, sustituía al iPod mini. Vino en solo dos colores, el negro y blanco con trasera plateada y su aspecto conservaba la esencia retro inicial, pero se había estilizado y modernizado. Además, su pantalla era a color.

Aterrizó el 7 de septiembre de ese año disponible en 1, 2 y 4 GB de almacenamiento empleando memoria flash. Tenía un tamaño menor y también pesaba menos (9 x 4 x 0,69 cm y 42 g). Ni qué decir tiene que fue un éxito rotundo.

Segunda generación, año 2006

iPod 2G. The Verge

La segunda generación fue lanzada justo un año después, cambiando el diseño a algo más familiar para nuestros ojos actuales, es decir, con formas más curvas, fabricado en aluminio y 6 opciones de colores brillantes. De este modo, permitían una mayor personalización acorde con nuestros gustos.

Asimismo, Apple también había actualizado sus auriculares y había integrado una batería con una autonomía de hasta 24 horas. Todo un día escuchando música en un dispositivo alegre y robusto que cabía en cualquier bolsillo.

Tercera generación, año 2007

iPod 3G. The Verge

El iPod nano 3G se sintió un poco como un paso atrás desde un punto de vista de reproductor mp3. Con un cuerpo mucho más ancho y bajo (dimensiones de 7 x 5,25 x 0,65 cm), ahora también permitía la reproducción de vídeo, pero en una pantalla irrisoria. Aunque su diseño ya no evocaba esa sensación de modernidad.

Apple falló estrepitosamente en el diseño del iPod Nano 3G

Bueno, entendamos la coyuntura: YouTube era un recién nacido que crecía como la espuma y sonaba como algo innovador la posibilidad de poder descargar vídeos desde la iTunes Store y verlos en tu iPod nano. Aunque como decimos, la realidad es otra historia: 2 pulgadas de pantalla no dan para mucho.

Continuando con el modelo anterior, también se fabricó en aluminio y estaba disponible en 6 colores. Aunque la autonomía para audio seguía siendo de 24 horas, para vídeo obviamente descendía hasta las 5.

Cuarta generación, año 2008

iPod 4G. The Verge

Apple tomó buena nota de su error y recuperó las formas del iPod nano 2G. Eso sí, de los errores hay que aprender y quedarse con lo bueno. Por ello, integró una pantalla más grande para visualizar vídeos. Era fino, con líneas suavizadas, ergonómico y vino en 9 colores diferentes. Así sí, Apple.

Apple aprendió de los errores y obtuvo el iPod Nano más exitoso de su historia

Sus dimensiones eran de 9,07 x 3,87 x 0,62 cm. y solo 36,8 gramos de peso. También hubo avances en la pantalla, empleando la tecnología LCD en color de 2 pulgadas con retroiluminación por LED (320 por 240 píxeles a 204 ppp).

Además, también integraba la función "shake", que permitía cambiar de canción simplemente agitando el dispositivo. Pero no se queda ahí: añade Genius y CoverFlow, que ajusta la disposición de la pantalla al situar el iPod en horizontal.

Es el momento de mayor éxito del iPod Nano, la cima de su montaña como vemos en el Tweet de Dan Froomer. Este mismo año, Apple presenta el iPod touch y, a decir verdad, la política de Apple en cuanto a sus reproductores mp3 empieza a difuminarse. Tampoco podemos olvidar un hecho muy relevante en la historia del éxito de Cupertino: el iPhone, su producto más exitoso, ve la luz.

Quinta generación, año 2009

El iPod nano 5G sigue la estela de su predecesor en cuanto a forma, tamaño y volumen. En cuanto a estética, su cambio más apreciable es que los colores son mucho más brillantes y su pantalla más grande. A decir verdad, lo más destacable es la incorporación de una cámara en su parte trasera.

Con el iPod Nano 5G llega el comienzo del fin

¿Una cámara? ¿Para qué? Pues simplemente porque Apple podía hacerlo. Y porque no tenía muy claro cuál iba a ser el devenir del reproductor mp3 per se, así que apuesta por dotarle de más funcionalidades.

Para nosotros, la adición de la cámara es el principio del fin, la pérdida de la esencia, de la razón de ser.

Pero el iPod nano 5G también lleva muchas mejoras que siguen manteniéndole como el mejor reproductor mp3 del mercado: radio FM (algo que tenía la mayoría, pero que siempre ha sido una ausencia notable en Apple) y podómetro.

El iPod nano 5G está disponible en 8 y 16 GB y sale a un precio más reducido que los anteriores.

Sexta generación, año 2010

iPod 6G. The Verge

Si la cámara era mal presagio, el brutal rediseño del iPad nano 6G constituye su sentencia de muerte. Cambia su forma, tamaño y volumen para centrarlo en una pantalla táctil capacitiva de 1,54 pulgadas con resolución de 240×240 píxeles. Para que nos entendamos, era una especie de iPod shuffle, pero con una pequeña pantalla.

El mal diseño del iPod nano 6G es toda una sentencia de muerte

Paradójicamente, para muchos este modelo fue una maravilla porque pudieron hackearlo para convertirlo en un smartwatch primigenio, como podemos ver en Engadget. Pero ya no era un iPod, ya no tenía su esencia. No era rápido, estiloso y manejable como antes.

Por cierto, este modelo ya no tiene cámara de vídeo, pero tampoco su icónica e intuitiva rueda táctil, responsable de tan buenas y rápidas experiencias de audio. El iPod nano 6G viene en 7 colores, uno de los cuales es el rojo, empleado por Apple en la gama Product Red contra el Sida en África.

Séptima y octava generación, años 2012 y 2015

Las últimas actualizaciones son recientes y devuelven una estética que nos recordará bastante a la del iPhone, tanto por dentro (con un rediseño de iOS) como por fuera. Y es que la pantalla multitouch se alarga hasta alcanzar las 2,5 pulgadas, con una resolución de 240×432 píxeles.

También cuenta con un nuevo botón frontal y botones laterales para el volumen. Con este tamaño, vuelve a tener más sentido la reproducción de vídeo, por ello Apple vuelve a adoptarla. Sigue siendo de aluminio, se ha estilizado y su conexión es tipo Lightning… Vamos, es un iPhone, pero sin ser un iPhone.

En 2015, Apple modifica los colores disponibles, ofreciendo 5 más uno: el rojo de la gama Red.

Su extinción

Asumámoslo: la existencia del iPod nano ya no tenía sentido. Habiendo alcanzado tanto éxito, murió de gloria conforme fueron pasando los tiempos y no supo adaptarse. O quizás, el error fue ese: la constante búsqueda de adaptación de Apple para no quedarse fuera de juego con el peor resultado posible.

La existencia del iPod nano ya no tiene sentido gracias a la música en streaming y la llegada de los smartphones

Y es que, por un lado, con la abrumadora presencia de los smartphones y sus grandes pantallas, los reproductores no tienen sentido. A día de hoy los teléfonos móviles ofrecen lo mismo que los iPod nano y otras muchas funciones adicionales.

Pero creemos que la política de Apple no fue la acertada. Es muy fácil hablar desde aquí, está claro. Sin embargo, quizás haber mantenido la simplicidad de la esencia les habría reportado mejores beneficios. Con un iPod del tamaño del 2G y jugando con la capacidad, los colores y la calidad del audio, Apple podría haber ofrecido una alternativa a los amantes del sonido a buen precio. Quizás también integrando auriculares inalámbricos.

Sin duda, una cosa está clara, el que quiera una cámara o ver vídeos, sabe que tiene otras alternativas. Además, esa apuesta por la simplicidad habría llevado consigo unos precios asequibles que fomentasen su adquisición.

O quizás no, y todo ha sido como tenía que ser. Con los servicios de música en streaming, las posibilidades son infinitas: tanto como nuestros gustos, apetencias y tarifa de datos nos lo permita.