En los últimos días, en plena operación salida por las festividades navideñas, el, aeropuerto de Gatwitck, en Londres, dejó atrapados a miles de personas. ¿El motivo? La presencia de varios drones no identificados en el área en la que no puede sobrevolar ningún aparato ajeno a la zona de control. Tras la vuelta a la normalidad, toca preguntarse si estamos ante un problema del siglo XXI.

Esta especie de sabotaje permite a las personas implicadas paralizar una buena parte del tráfico comercial de todo un continente si el ataque se produce en uno de los principales aeropuertos de tráfico aéreo. Todo, desde escalas hasta vuelos directos, quedará reducido a atrasos y cancelaciones que supondrán millones de euros en pérdidas.

En algunos países se ha tenido que incluir restricciones de uso de drones por su peligrosidad

Si en la actualidad hemos visto cómo las señales de protesta se fundamentan en el corte de vías principales de acceso a ciudades o puntos estratégicos en protestas, ¿qué podemos esperar de esta nueva situación? Toca analizar si de verdad puede llegar a ser tan grave que un dron se cuele en las aspas de un avión o en sus correspondientes motores.

Su implicación ha sido estudiada en numerosas ocasiones ante la tendencia creciente de este nuevo sector competitivo. Los drones han llegado para quedarse, y buena prueba de ello es que estas navidades volverá a ser uno de los regalos más recurridos para padres e hijos. De hecho, existe toda una variedad de unidades que se adapta a cualquier necesidad, tanto lúdica como profesional.

Así pues, veamos por qué las autoridades londinenses decidieron cerrar al tráfico durante varios días las pistas de despegue y aterrizaje del aeropuerto de Gatwitck. Solo así se podrá entender la postura tomada en relación con los drones y su prohibición de vuelo en las zonas restrictivas.

La concepción del dron como juguete y su peligrosidad potencial

Existen varios segmentos de drones en el mercado. La creciente demanda de este tipo de productos está provocando que cada vez sean más los fabricantes que están apostando por la innovación. En este sentido, es fundamental entender la mejora de la tecnología para ver cómo este tipo de sucesos podrían repetirse en los próximos años.

La presencia de varios drones provocó cancelaciones durante varias jornadas en el aeropuerto de Gatwitck. Cerodosbé

En la actualidad, la cobertura de los vuelos de drones se ha incrementado. Poder manejar uno de estos aparatos no tripulados a cientos de metros es una realidad gracias a la disposición de cámaras. Controlarlo a tanta distancia puede hacer que esta innovación pueda ser objeto de sabotajes con el objetivo de cortar el tráfico aéreo y sembrar el caos.

Los drones y los aviones forman un biomio que es incompatible a día de hoy

Y te preguntarás, ¿de verdad son tan peligrosos estos dispositivos? Según se puede leer en la edición digital de la BBC, un estudio de la Universidad de Dayton, en Estados Unidos, probó sus posibles consecuencias. Las pruebas involucraron a un avión comercial circulando a 383 km/h y a un dron de 1 kg de peso.

Se pudo comprobar cómo los daños producidos fueron mayores de lo esperado, lo cual provocó importantes desperfectos en la estructura y casco de la aeronave. Ahora bien, teniendo en cuenta que durante estas maniobras se circula a velocidades mucho menores, ¿puede decirse que el riesgo es menor? Lo cierto es que no, ya que no solo los aviones son los que se ven perjudicados.

Un problema que deriva en una responsabilidad anónima

Una de las causas de que estos ataques puedan tener implicación en el futuro es el nulo rastro que deja para la persona que comete el delito. La presencia de estos aparatos es muy difícil de detectar en relación con el causante de su vuelo. Es cierto que existen perímetros afianzados para su vuelo, pero es sencillo saltarse esta prohibición.

El vuelo de drones en aeropuertos y zonas anexas está prohibido. Fly News

La inclusión de medidas basadas en radiofrecuencia puede no ser la solución por la posible pérdida de señal que se puede vivir desde la central de controladores aéreos. Estamos ante uno de los episodios más difíciles de esta época en el mercado de la aviación comercial. No obstante, todo parece indicar que no se conseguirá una solución en el corto plazo.

Las autoridades londinenses han detenido a varias personas que podrían estar implicadas

Mientras tanto, ya existen detenidos en relación con los sabotajes que tuvieron lugar hace solamente unas jornadas en el aeropuerto de Gatwitck. Habrá que esperar para ver cuáles son las pruebas que involucran a estas personas y cómo se ha logrado descubrir su identidad. Esto será imprescindible para evitar malas prácticas futuras.

Faltaría por determinar qué otras soluciones podrían tener sentido en los próximos años para eliminar cualquier riesgo de accidente relacionado con esta tecnología. Es importante destacar, a estos efectos, que su mayor demanda va aparejada de un aumento de las probabilidades de que alguna unidad termine invadiendo espacio aéreo protegido.