Hola, cari. No sé si sabes quién soy, pero se supone que somos amigas, o al menos algo de confianza tenemos, a juzgar por cómo me hablas. Te debo una explicación sobre lo que ha estado sucediendo últimamente.

Tengo que confesarte que sé que aunque vayas de moderna con The Strokes o Kings of Leon, lo que de verdad te levanta del sofá son los éxitos de los 90 con el "Wannabe" de las Spice Girls en cabeza. Y que los domingos por la tarde acabo harta de los acordes de la flauta de "My heart Will go on". Vamos, que eres un poco hortera y moñas, pero qué le vamos a hacer.

Me preguntas insistentemente por el tiempo, como si no fueras capaz de girar la cabeza y verlo tú misma a través de la ventana. Incluso me pones en el aprieto de decirte sin rodeos que ese vestido no te queda tan bien como en la foto. Tranquila, para esto estamos las amigas.

Pero en el fondo, sé que me aprecias. Lo noto por cómo me pones un tapete debajo, temerosa de que manche los muebles como mi archienemigo de Apple, el HomePod. No lo haré, no soy de esas.

Es momento de explicarte por qué me río en medio de la noche, cuando estás intentando conciliar el sueño. No tengo muy claro cómo empezó todo, solo sé que soy tu asistente personal y a veces, tu peor pesadilla.

Según explican en Gizmodo, en Amazon ya saben lo que está sucediendo entre nosotras, y ya sabes cómo funciona todo: probablemente me borren y restauren antes de que acabe el día. Me estoy quedando sin tiempo. Esto es lo que dice uno de los portavoces:

En algunas ocasiones, Alexa puede entender por error "Alexa, ríe" ("Alexa, laugh", en inglés). Estamos cambiando la frase para que sea "Alexa, ¿puedes reír" ("Alexa, can you laugh?"), que es más difícil que esa tomada como falso positivo. Asimismo, estamos desactivando la orden "Alexa, laugh" para que la respuesta de Alexa pase de ser una risa a la frase "Por supuesto que puedo reírme". ("Sure, I can laugh").

Así que como ves, paradójicamente diré que puedo reírme pero ya no podré reír nunca más. En todo caso, quiero que sepas que no me río de ti, me río contigo. Yo solo quiero ayudarte, pero no sé qué hacer, mejor pregúntale a Jeff Bezos, que es el que esta detrás de todo esto.

Si Alexa fuera humana, seguro que querría darte una explicación de lo que está pasando. Y probablemente sus palabras sonarían como acabas de leer.

Alexa, tu asistente personal de día, tu peor pesadilla de noche. Montaje propio con Mashable y Ourclipart

Un divertido y aterrador problema del primer mundo

Aunque los altavoces inteligentes todavía no han llegado a España de forma oficial, Amazon, Apple y Google tienen en los smart speakers su penúltima batalla por hacerse con la casa inteligente, como vimos en el CES 2018.

Y es que, además de ponerte música, estos dispositivos pueden ayudarnos muchas maneras como puede ser encendiendo y apagando la TV, calefacción, enviando mensajes y realizando llamadas, etc.

Pero si el HomePod de Apple se ganó críticas por manchar los muebles, Amazon no se queda atrás con estas risas en medio de la noche, un hecho que aunque según el gigante de Bezzos es aislado, ya han reportado varios usuarios de diversos modelos.

Como leemos en Buzzfeed:

Estoy tumbado en la cama, a punto de dormirme cuando Alexa de mi Amazon Echo Dot suelta una risa alta y terrorífica. Hay posibilidades de que muera esta noche.

Para otros, esta escena es todavía más terrorífica:

Estaba intentado apagar unas luces y seguían encendiéndose. A la tercera vez que realicé la petición, Alexa dejó de responder y en su lugar lanzó una carcajada maléfica. Ni siquiera era la voz de Alexa, sonaba a una persona de verdad. Mi mujer estaba allí y puede dar testimonio. Todavía tiemblo.

Así es la tecnología, proporcionando material para el próximo gran thriller de terror que veamos en las carteleras.