La protagonista de la nueva polémica del gobierno de Estados Unidos es Sarah Sanders, la secretaria de prensa. Este tema no está relacionada con las salidas de tono de Donald Trump, ya habituales, o la trama rusa, sino que está relacionado con la tecnología.

Estamos acostumbrados a que los innovadores inventos de Amazon nos salven la vida en cierto modo, por ejemplo, con su solución para que dejes de devolver la ropa. Sin embargo, el asistente personal estrella de la compañía de Jeff Bezos es Echo, que puede ayudarte en diferentes situaciones. Desde pedir una pizza hasta consultar el tiempo, Echo es uno de los productos más célebres del sector.

En tan solo unas horas, Sarah Sanders ha sido acusada de difundir "fake news"

Este altavoz inteligente debe gran parte de su éxito a Alexa, la voz que responde al ponerse en contacto con el aparato. Alexa está disponible cada vez que el usuario la necesite, aunque esta predisposición puede haberle acarreado su primer enemigo. Nada más y nada menos que la secretaria de prensa estadounidense, como leemos en Washington Times.

Saran Sanders ha acusado a Amazon Echo de realizar una operación que no debía con tan solo escuchar un nombre, "Batman". Ante estas acusaciones, Sanders ya ha sido reprochada por varios internautas que le han demostrado su error. No, no puedes pedir un juguete de Batman con tan solo gritar su nombre a Echo.

El inicio de la polémica

El pasado domingo, 14 de enero de 2018, Sarah Sanders recurría a Twitter para denunciar la gran jugarreta que le había hecho su Echo. Y no lo hizo de forma disimulada, ya que utilizó, atención, la cuenta oficial de la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca.

Dejemos esa tan dudosa acción a un lado para centrarnos en el tema que nos importa. Sanders se quejó de la respuesta del asistente personal ante los reiterados gritos de su hijo de dos años ante el aparato. En concreto, el pequeño solo gritaba "Batman" de forma constante, como explicó ella en Twitter.

"Alexa, tenemos un problema si mi hijo de 2 años puede pedir un juguete de Batman gritando ‘¡Batman!’ una y otra vez en el Echo", escribió la secretaria de prensa en la cuenta oficial de la red social. Como parte de las pruebas, Sanders adjuntó una captura del pedido en Amazon.

En parte comprendemos a Sanders, que acababa de desembolsar 80 dólares con tan solo unos gritos de su hijo. Es comprensible que el pago no le hiciese nada de gracia a la política, que no tardó en culpar a Amazon Echo. Pero, sorpresa, algunos internautas también tienen este asistente personal y tampoco tardaron en culpar a Sanders de difundir "fake news".

Es gracioso que un miembro de un gobierno tan propenso a acusar de noticias falsas a cualquiera que diga más de dos palabras sea culpado de lo mismo, pero, en este caso, es totalmente cierto. Lo sentimos, Sarah Sanders, no llevas razón y varios usuarios lo certifican.

Las pruebas no mienten

Las palabras de la secretaria no tardaron en ser desmentidas por varios usuarios que lo comprobaron en el momento. Tal y como informan desde TechCrunch, gritar solo "Batman" a Amazon Echo no inicia un proceso de compra de un juguete en la tienda online, por lo que el hijo de Sanders tuvo que pronunciar algunas palabras más, claves para que se iniciara la polémica.

Como no es lo mismo leerlo que verlo en vídeo, a continuación podrás comprobar cómo Sarah Sanders no dice la verdad. La prueba muestra cómo Alexa no reacciona ante la palabra "Batman", ni siendo repetida en varias ocasiones. Tampoco lo hace ante "I want Batman" ("Quiero Batman", en español) ni "Give me Batman" ("Dame a Batman").

Como puedes ver en el vídeo, el altavoz inteligente solo inicia la compra cuando escucha "Order Batman" ("Pedir Batman", en español), aunque pide posteriormente confirmar la compra. Obviamente, el hijo de Sanders no solo gritó el nombre del superhéroe, aunque puede que la secretaria no se explicase bien en el tuit.

De todas formas, le aconsejamos que una serie de acciones a Sarah Sanders para que las emplee con su Echo. Por un lado, Sanders puede activar el control parental en su aparato. Si no lo considera necesario, puede optar por deshabilitar la compra por voz o establecer que los pedidos necesitan un código para ser confirmados.

Sarah Sanders ya tiene dónde elegir para evitar que le vuelva a suceder lo mismo. Sin embargo, puede estar tranquila, su hijo no puede pedir un juguete de Batman de 80 dólares con tan solo pronunciar el nombre del personaje.